viernes, diciembre 31, 2010

FelizAño11

Las fuerzas intergalácticas se unirán en 2011 para que los héroes anónimos conquisten las calles, las limpien de seres y sentimientos malignos y establezcan un nuevo orden. En él los buenos encontrarán su sitio, convivirán con iguales, querrán a latido feliz y harán del trabajo su fuente energética. La sonrisa se dibujará en sus rostros y harán del bien común su meta. Hay que confiar en que los vacíos se superen, los bajones se olviden y los miedos se conviertan en anécdota. Ojalá que así sea. Por mucho que el año entrante sea impar hay que saber formar pares eficaces y satisfactorios. Con mis mejores deseos y expectativas. Cuenta hasta 11 y luego que comience el espectáculo. Besos y abrazos a repartir.

miércoles, diciembre 22, 2010

Más con menos

Puede que dejados llevar de la ingenuidad o la tontería, pero mi visión del gentío en general poco demuestra el tránsito por una crisis que bien merece 'eses' infinitas. Es pisar las calles, acceder a un comercio o gran superficie, buscar mesa o sitio de picoteo, hacerte con un billete low o no de viaje, con una entrada con ánimo de show... Y no encontrarás el terreno llano. Una muchedumbre parece querer vivir como si fuera el último instante, no privándose de nada. Haciendo del gasto su ejercicio de cada día... Y de las carteras su pozo sin límite explorable.
Es cuestión de cada cual su propia gestión, pero no cuando se toma el pelo público a un país azotado por el contexto. El mismo en el que muchos se frotan las manos acumulando prestaciones, subvenciones o pagas extras sin mover ni un sólo dedo. Y sin hacer un amago de intención de encontrar una vía laboral de la que comer por cuentra propia y no ajena. El morro crece y la mala fama ganada a pulso, también.
Los que, por desgracia, nos vemos en el carro de búscatelavida tenemos que luchar contra nuestros fantasmas y los del mercado contractual, tan amigo de sus amigos, parientes, amantes y etcéteras de dudosa reputación o con la putación por los cielos. Con estos mimbres se complica más el encauzarse en tiempos de vacas flacas. Ni la experiencia ni talento ni las ganas son pasaporte a la subsistencia. Así que toca romperse la cabeza, divagar entre lo creativo y lo eficaz para encontrar la salida de emergencia. Si la encuentras, ¿te importaría abrirme paso?

domingo, diciembre 12, 2010

Ahora o nunca

Nos lamentamos de los momentos perdidos. Esos que renunciamos vivir por miedo, dudas o simplemente pereza. Y todo hasta que llega el instante del no saber, del sentirte en total suspensión vital. Preso de decisiones ajenas, que en nada tienen que ver con tus propias ideas, ganas o talento. Queramos o no, los pasos a solas tienen un escaso recorrido. Por eso nos sabemos víctimas de a quienes llamaremos ingratos o limitados, los mismos que acaban con nuestras ilusiones o nos obligan a sufrir sin pestañear. Puede que mi presente me haga maldecir esta realidad, pero antes o después todos nos sentimos así. Tan así que hay que plantearse el ahora por encima de todas las cosas. De poco sirve construir castillos de sueños de arena, llenarse de bocanadas de aspiraciones o montañas de folios por escribir. Hay que hacerse fuerte y ejercer de vividor sin complejos. Sólo de ese modo, sin esperar más allá del tintineo del reloj, cumpliremos el propósito de anticiparnos a la maldad de serie.

Ni qué decir tiene que, pese a todo, no hay que perder el sentido propio, la personalidad que nos hace únicos a quienes nos preciamos de serlo. No olvidemos que quedan ejércitos de ovejas cortadas a patrón por el redil de los mediocres. Cada quien sabrá cómo quiere sobrevivir en la jungla de las mentiras, de las miradas de guerra, del betún por desteñir... Hay que saber filtrar y despejar tales enemigos íntimos, encantados de ver menguar al resto. Sólo queda protegerse y sacar la cara ante la oscuridad y los oscuros.

miércoles, diciembre 01, 2010

No sólo palabras

Vacío >>> Suspiro >>> Recuerdo >>> Lamento >>> Retrocedo >>> Grito >>> Siento >>> Entiendo >>> Tú >>> Yo >>> Dos >>> Uno >>> Destiempo >>> Orgullo >>> Silencio >>> Pérdida >>> Soledad >>> Amor >>> Desamor >>> Queriendo. ><><><><

El orden de factores altera el producto y así me siento producto de una mala gestión de palabras que son sentimientos y una historia que late a contratiempo. ¿Cómo escapar? Es mi tormento, el saberme preso de un amor que se escribe a lápiz, que se mancha y borra sin remedio. Con el deseo de hacerme fuerte con todo esto y no mirar al pasado con el peso del despecho. Que así sea.

sábado, noviembre 20, 2010

La creíble historia del príncipe descorazonado

Érase una vez un pueblo perdido del mundo, donde las nubes tenían forma de corazón, donde el arcoiris se dibujaba en el firmamento brillante y luminoso, donde las melodías de amor trapasaban los muros de cada casa... O casi. Y es que toda la luz se apagaba al llegar al castillo, habitado por un joven príncipe. Cuenta la leyenda que él era uno más del lugar, encantado de vivir y sentir, hasta que alguien le robó el corazón. Lo que en otro hubiera sido un motivo de felicidad en él se convirtió en una auténtica pesadilla. Dicen que fue un joven artesano el único capaz de atrapar los deseos y sentimientos del noble príncipe, que aturdido corrió a sus aposentos asustado por el modo en que su corazón quería escapar de sus entrañas. El choque de realidad le hizo refugiarse en su castillo y ocultarse por siempre jamás...
Pero aquél corazón parecía tener vida propia y fuerza suficiente como para luchar por lo que más deseaba, estar junto al vivaracho artesano que todo bondad y belleza le había conquistado. Y así lo hizo, una noche en la que el príncipe estaba abatido de tanto llorar y sufrir sin remedio, el valiente corazón se deshizo de su cuerpo y voló. Voló como nunca hubiera imaginado, hasta llegar a la casa del artesano de ojos cristalinos, que estaba esperándolo con los brazos abiertos y el corazón despierto. El destino había unido aquellas dos almas, la libre y la encerrada, pero sus corazones pudieron más. Y vivieron felices, latiendo al unísono, sintiendo sin dobleces.
Cuentan que el príncipe vaga en busca de su corazón, por mucho que solo él sabe dónde se encuentra. Sus miedos e inseguridades le impiden llamar a la puerta y encontrar la ruta del querer, ajeno al qué dirán. No tiene corazón por negarse un amor sincero. Está descorazonado, pero intuye que su corazón vibra por él. Mientras, sus lágrimas confusas empapan las paredes de su castillo. Y el vacío de su corazón lo oculta, menos en sueños, donde sí se imagina preso de miradas y palabras de amor. Ay, amor. El que abre los ojos y te reconcilia con tu corazón.

sábado, noviembre 13, 2010

Hasta aquí noooo, lo siguiente

Dice la RAE de límite: extremo que llega a un determinado tiempo. Y está claro, el mío ya pasó o, en realidad, se sobrepasó. El momento no hace bien a nadie (conocido) pero la maldad parece que se acrecienta de manera proporcional e injustificada. Y ahí es donde se antoja preciso el limitar, el gritar, el despotricar, el aborrecer... Devolver así el cúmulo de deudas contraídas ante la ineptitud sufrida. En esas estamos, sobreviviendo a un folletín mal escrito y peor direccionado, víctimas algunos de ejemplares negados. Es triste cómo cuando menos te lo esperas te encuentras en una espiral de negatividad impuesta. Nos sabemos títeres de lo ajeno, pero de ahí a depositar nuestra dignidad van muchos pasos que YO no pienso recorrer. Los otros sabrán, asumirán y apostarán, pero lo que es mi capacidad de aguante no tiene vidas extras.

Bien por los visionarios que se arrojaron al mar bravo y abandonaron el barco a tiempo. Mal por los cobardes que nos agazapamos esperando tiempos mejores que no llegan, sino todo lo contrario. Está claro que habrá que armarse de valor y valores para apaciguar la tormenta imperfecta que el comandante en jefe ha propiciado. Su oscurantismo ha sido determinante para acabar con todo esto y tirar por tierra ilusiones, trabajo, aspiraciones y más. Su papel no se lo disputaría nadie, pero el del gentío asustado y dudoso del futuro, menos. Queda mucho por escribir pero a la par que sufrir. Y es que para muchos el tiempo pasado fue sólo eso, para otros en cambio tuvo sentido y significó tantas cosas que nadie entendería.
Triste contexto, entre el enfado y lo molesto, pero confiando en que algún día se vuelva inverso.

domingo, octubre 31, 2010

Vencido por el instante

Preso de un vértigo de difícil explicación. Miedoso y cansado a la vez. Víctima de una miscelánea de sentimientos y pesares que agotan y a la vez impulsan. Siempre a la espera y con la duda como compañera. Reconozco que no estoy en un buen momento, la suma de causas para mal hacen que el resultado sea un prototipo arrastrado por su propio destino, que no desafía a los hechos ni niega verdades prisioneras. Hasta que un instante, un dato, ha sido el detonante del derrumbe. Llegó el motivo, ahora faltan las consecuencias. Enfrentarme a los deseos sin caretas, verbalizar mi instinto, la necesidad innegable. Puede me arme de valor o no, pero al menos habré entendido que uno no puede luchar contra sí mismo y sus querencias.
Como tampoco puede luchar contra el ejército de la hipocresía y de las verdades sin medias. Ejemplares que van de ello y postulan banderas de amistades que lleva el viento. Víctimas de su propia mediocridad, adalidades de lo correcto sin seguir esa línea. Lo mejor es que la distancia actúe y evidencie tantas mayúsculas mentiras, tanta indignidad humeante.
Hola y adiós. Cada cual tiene lo que merece. Aplícate el cuento.

domingo, octubre 24, 2010

Abril / Cerral

Lo mío debe ser amar en tiempos conversos. Pasan cosas, escucho otras que vienen a cuestionar mis ideas de lo que debe ser una construcción afectiva a dúo. Pero me resisto a que me vengan con una sentencia firme de derribo. Sacaré mi voluntad y defenderé mi cuota de romántico de otro planeta. Toda esta intro tiene explicación. Una reciente conversación sumada a más donde se teorizó sobre las parejas abiertas, la no intención de poner palabras ni definición a las historias emparejadas. No lo entiendo, quizá no haya sabido actualizarme y permanezca anclado a los mundos arcoiris más teen. Aunque viendo ahora mismo la realidad jovenzuela parece que sí han captado que esto del querer implica renovarse o morir. Y los hechos evidencian que estoy muerto y en pleno proceso de descalcificación.
Nunca he sido infiel. Sufrirlo es otro contar. Pero jamás se me ha pasado estar con alguien y pensar en otro ni pasar a acciones mayores. Ni siquiera en los estados más iniciales. Eso de compaginar o guardarse ases en la manga por si las moscas... No es mi estilo. Y aquí es donde entra mi máxima de 'No hagas lo que no quieres que te hagan'. Quizá como un proceso de autodefensa, pero en la base como un auténtico valor emocional. Acepto que haya ejemplares con capacidad extra para repartirse, en todos los sentidos, pero considero que eso implica tantas cosas y resta otras en un proyecto de querer. Sí, lo sé, estoy resumiendo todo a Historias con mayúsculas, no a rollos que se escriben en trazo fino, se emborronan y repasan con suerte. Pero es mi escala de deseo innegable, el encontrar sin retorno. Por eso la sola imaginación de mi otro en manos ajenas, perdido en besos desconocidos, desatando una comparación automática... Como que no, me supera y me liquida.
Así que aviso a navegantes. Toma mi llave. Si tú me abres yo cierro. ¿Y tú?

domingo, octubre 10, 2010

Veo/NO

En ocasiones más vale no ver que toparse con imágenes poco gratas. Pero en la noria de los días y las vidas el cómputo de lo visto para bien y no, rara vez sale equilibrado. Toca recuento...

Veo hipocresía y me alejo.

No veo los cuchillos lanzados pero me sangra el alma.

Veo confusión y limpio mis cristales.

No veo envidias espontáneas mal gestionadas. Pero las sufro...

Veo simplezas, desganas y vagancias varias.

No veo consecuencias lógicas.

Veo injusticias y ellas me ven a mí (de cerca).

No veo enmiendas del error, ni atisbos de.

Veo amores y latidos ingratos.

No veo gritos emocionales ni sublevados ante los dictadores del corazón.

Veo imágenes mentales de buenos momentos.

No veo realidades sin ensoñación.

Veo cobardes escondidos en zulos, miedosos de su ser.

No veo valientes abanderados de sí mismos. Sin más (ni menos).

Veo discursos vacíos de oradores ídem.

No veo palabras de consuelo. Ni a Consuelo Berlanga... ¿dónde estás?

Veo que pierdo la inquietud.

No veo retornos de ingenuidad.

Veo, veo... ¿Qué ves? Una lagrimita... que roza mi piel.

No veo, no veo... ¿Por qué no ves? Porque esta pantomima me tiene ciego otra vez.

miércoles, septiembre 29, 2010

Con piquetes en el corazón

Tuve que pedir cita con semanas de anticipo. Esto de la huelga ha desatado las alarmas de la duda o la indiferencia. Otra vez más el equilibrio se antoja imposible. Me atendió una secretaria competente, conocedora de los cauces comunicativos y eficaz como pocas. Con una sonrisa que traspasaba el hilo telefónico me convenció para esperar. ¿Merecería la pena? La mismísima Sindy Cato escucharía mi relato y podría arrojar luz sobre mis ruinas. La largura de mis uñas fue inversamente proporcional a las horas de ansiedad. Hasta que llegó el día, seleccioné uno de mis trajes de corte clásico, camisa blanca, corbata negra y actitud doliente. Superado el protocolo me hallé ante el habitáculo más vanguardista que mis retinas pudieran recordar. Poco propio de una diosa de la ayuda sin fronteras. Me senté frente a ella y comprobé que las expectativas siempre son producto de la ficción encantada de la hipérbole. Era una mujer menuda, segura pero con un hilo de amargura en su mirada. Ni una foto en el despacho, ni un vínculo emocional. ¿Era el precio a una lucha sin cuartel?
Me propuse ser conciso y relatar mi situación laboriosa sin rodeos. Las cosas estaban tan mascadas y mareadas que era fácil caer en lugares comunes y patetismos que Sindy no estaba dispuesta a escuchar. Tenía antecedentes, porque sentí que ella volvía cuando yo iba a un rincón de mi malograda posición. Escuchó, refutó, bufó, suspiró... Su rostro era el poema de una mujer comprometida. De pronto una lágrima densa se posó en una de sus mejillas. ¿Qué había pasado? ¿Había hecho algo mal? ¿Por qué? Negó. Y asistida por unas fuerzas de titana solchó el speech de su vida...
"Sabes qué pasa... No aprendo. Y perdona este momento, que estamos aquí para ti. Pero pienso que todo esto no tiene sentido. Perdemos fuerzas en historias que no dependen de nosotros y perdemos el valor de lo importante. En mayúsculas. Ahí sí que nos quedamos en servicios mínimos y cometemos el error de restar, de olvidar, de postponer... Y así acabamos vacíos, desorientados y frustrados por no alcanzar jamás una felicidad que nos niegan y, en realidad, nos negamos...".
Comprendí que de nada sirve llegar lejos ni tener un nombre si todo eso implica un desorden vital, una ruina emocional deconstruida por ambiciones, anhelos y sueños. Tendremos que ser más terrenales. Y acabar todos como yo aquél día, llorando sin consuelo en aquella habitación minimalista, consciente de que los piquetes no amenazan en el polígono sino en mi corazón. Y son violentos...

domingo, septiembre 19, 2010

Reino cotilla

Lo sé. Soy débil. Y con poses de adolescente incurable. De ahí mi vínculo irrefrenable a bebidas púber y a series marcadas por el acné y la tontería supina. Mi último descubrimiento -tardío- en materia culebrón tvaholic es Gossip Girl. De casualidad me topé con este folleteen donde el cotilleo se encumbra a la categoría de necesidad vital. Con la maldad adosada sin remedio. Y las brujas como diosas del imperio de los chismes, los trapos y los chulazos. ¿Quién no ha soñado con ser el rey/reina del mambo? Tener una corte de adláteres encantados de cumplir deseos y chiquilladas. De despertar suspiros a cada taconeo o paso feroz... Es humano querer verse en la diana para bien o para mal, a sabiendas que los tronos siempre provocan estas filias y fobias con efectos incalculables.
Desde que tengo uso de razón supe que la materia chismosa formaría parte de mis básicos. Y así lo he ejercido con tenacidad, dando motivos a la sin hueso para cortar trajes deshumanizados a la vez que retorcer historias. Porque para qué engañarnos, la exageración es justa y necesaria en toda cadena cotilla. En ningún epicentro social me faltó compañía ni ganas para compartir informaciones ni exclusivas. Más o menos mordaces, más o menos fuertes, fuertes, fuertes... Pero siempre he encontrado los medios para parlotear a destajo sin descanso. Puede que el saberme sujeto recíproco haya ayudado a mantener en el tiempo la práctica charlatana.
Y es salir una noche (anoche) y entender que el cotilleo incluso sobre los desconocidos es un arma de destrucción masiva que sirve para parapetarse de los horrores sociales que la jungla urbana nos depara. Se ve cada cosa en formas, maneras, vestimentas, caras, gestos, bajezas que sólo inspiran equilibrios viperinos y bilis por litros. Así que Reina Cotilla, te estoy esperando. Sólo puede quedar uno...

martes, septiembre 07, 2010

Ni sin

A veces las sumas no me cuadran. Las verdades se me agolpan y los instintos más básicos se me mezclan con las necesidades bien resueltas. Puede que los seres dependientes al carecer de confianza no sepamos construir bien nuestro mundo. El yo se nos queda corto y pecamos de otra cortura al depositar en los demás tanto que se antoja empacho. Pero de ahí a desdibujarnos del todo y ser marionetas de los otros me parece un peligro. Vivirlo, sentirlo y padecerlo puede resultar fatal. Lo veo y pienso lo triste que es hasta dónde somos capaces de llegar, de enfangar realidades con tal de reforzar al manantial de subsistencia. Es una adoración roída en obsesión. Y qué hay del sujeto altarizado que se endemonia sin remedio... Pasa a vivir este surrealismo inquietante. ¡No puedo más! Cuánta careta espera una patrulla basura.
Mientras, ni sonrisas, ni avances. Sin ilusiones, sin frenos. Encerrado en lo cotidiano que no me pertenece. Echando de menos lo simple de un latido feliz. Pero el tiempo niega, el hecho condena. Y los ogros facturan sin responsabilidad. Vivir para contarlo.

domingo, agosto 29, 2010

Retrato(s) de familia

No hace falta protagonizar un avistamiento OVNI para generar un Objeto Vividor No Identificado. Acude a un encuentro de familia y tendrás resultados sorprendentes. Y es que la juntura de los miembros de un clan tras tiempos de desconexión produce una concatenación de surrealismos dignos de notificación. En estos casos las ganas se dividen, entre los ansiosos a la causa y los perezosos al remix del árbol familiar. Ya se sabe, son ocasiones únicas para recordar los kilos de más que cada día te recuerda tu afinada báscula, para airear trapos sucios de los solteros sin causa, para cotillear a diente batido de las nuevas adquisiciones vía posición horizontal en el grupo, para compartir los bajos instintos de cada cual, para volver a pasados dignos de olvido (no exentos de recreaciones ad hoc), y etcéteras sabidos y poco convenidos.
El guión se repite y admite poca improvisación. Cada cual sabe lo que puede esperar del otro. Porque, queramos o no, tenemos adjudicado un rol que debemos escenificar. Es curioso cómo en lugar de crear un ambiente de relax, propio para un personal de confianza, se da la vuelta a la tortilla social y planteamos escenas de tensión, de gestos impostados, de grandilocuencias ridículas. Nos conocemos, sabemos del papelón pero nos afanamos en mantener la el clímax dramático.
Preferible un entramado familiar de mezcla: de supuestos intelectuales venidos a más, de entes políticos venidos a menos con ideas caducas, de adictos a la bajeza encantados de conocerse, de obsesas de su imagen en el ring de las grasas perdidas, de pequeños hiperactivos dejados de la mano del destino (las de sus progenitores están ocupadas en densas conversaciones 'arreglamundos'), de amargados que cuentan los minutos para volver a su escondite... Todos tenemos nuestras taras y hacemos ostentación de ellas. Sin complejos aunque haberlos haylos. Y muchos, latentes, dolientes... Pero estamos en familia. Y ya se sabe: ¿La familia? Bien, gracias.

domingo, agosto 22, 2010

¡Ponles cara!

Hay que agudizar el ingenio. Total, para que triunfen la vulgaridad y los mediocres venidos a más. Todo por decisiones que poco tienen que ver con la valía o el talento natural. Ahora priman otras cosas, más hermanas de las bajas pasiones que del esfuerzo sudoríparo. Pero si no quieres pasar desapercibido, sueñas con que te valoren y estar en boca de tantos (de aquella manera), lo mejor es que procedas a un ejercicio de reinvención en toda regla. Me han llegado raras pero revolucionarias formas de negocio y labores, a las que aporto otras nuevas. Todo sea porque el universo del surrealismo por asalariar gane consistencia.

  • Arquitecto de sueños. Dícese del 'modernito' que escenifica su espiritualidad y onanismo, para actuar de intenso de la vida y el amor.
  • Escultor del aire. Personaje con ínfulas de intelectual y dejado de su palabrerío para aparentar donjuanismo.
  • Pintor de brocha invisible. Un artista de lo no cotidiano, un visionario en toda regla. Lógico, se reserva para sí tanta obra sin andamio.
  • Desinformador deslenguado. Nada que ver con un cotilla deluxe, más bien con el paleto que poco sabe (y quiere) escribir, plagia sin pestañear, no consulta la RAE y surte de erratas un campo de letras. Eso sí, tiene convenio laboral y sueldo supermileurista.
  • Coyota SiliconHada. Especie de mujer nocturna con dos cabezas por delantera a falta de una útil. Parapetada en una barra a golpe de 'canalote' de 'malota'.
  • Artistha. Renegado de lo convencional, buscador insaciable de la diferencia. Feliz de aplicar la teoría del 'tan, tan' a su vida. Van de tanto, que se quedan en nada por mucho que trafiquen con las palabras.
  • Lapa interesada DTLV*. No pertenece a un atelier de moda fashion, es un engendro que escudriña posibilidades y se adosa a seres exprimibles de uno u otro modo. Es un ejemplar *de toda la vida.
Quién no conoce a algún ejemplar concordante. O puede que en suma. Son peligrosos y están en peligro de extensión. Hay que armarse de paciencia y de regates verbales para superar la escalada social de tales prototipos y tipas que quieren conquistar este mundo, de por sí surrealista.

sábado, agosto 14, 2010

Rodeo infeliz

Llueve sobre mojado. Por el boulevard de los sueños rotos no habitan héroes, sólo locos. La espiral del tiempo sigue mermando ilusiones, ganas y hasta espíritu. Así es difícil soportar tanta crudeza del momento, tanto personaje de quinta encantado de rebajar en reflexivo para crear una onda expansiva. Y los damnificados ni sabemos cómo escapar de la barbarie de los mediocres venidos a más. Estos tiempos cogidos con pinzas favorecen su escalada y la merma de los que no ingieren por posesión de escrúpulos. Ellos pasean sus lenguas viperinas, sus maldades desintelectualizadas, su vagancia de último modelo y una hipocresía a prueba de algodón. Encantados de conocerse y de fagocitar el universo común. Todo con la potestad de quien manda a golpe de mando. Sin saber, sin preguntar, sin organizar, pero echando balones (y pasiones) fuera para librarse de una conciencia tranquila de por sí.
Pero este mal de gente ocurre, por desgracia, en todos los entornos. Donde esperabas entrega y cercanía, te encuentras con pasotismo y silencio. Hay amistades que salen de paseo y luego se quedan encerradas en el armario. Irá por temporadas o colecciones. Pero el tiempo te demuestra que más vale confinarlas al baúl de los recuerdos, más malos que buenos. De las prendas que te usan y luego descambian por supuesta caducidad. Allá su pérdida. Acá el lamento y un sufrimiento sin consuelo. Sólo queda dejar actúar al tiempo, para propiciar un volteo justiciero de tortilla y librarse así de las patatas podridas.

sábado, julio 31, 2010

No es NO*

NO quiero toreos. Ni mensajes de reproches fuera de tiempo. No tolero mentiras ni medias verdades. No me busques, no me encontrarás. No me gusta la mediocridad exaltada. Ni los listillos encantados de conocerse. No estoy desarmado. Ni soy un desalmado. No confío sin garantías. No puedo esperar, ya NO. No soy uno más, lo sabes (sabéis). No me callo, me defiendo. No te entiendo, ni lo entenderás. No soy feliz, ni lo pretendo. No niego mi malestar. No asumo un fin de película. NO vuelvo hacia atrás.
* Mensaje sin botella, a quien corresponda.

domingo, julio 25, 2010

Corten

El momento no me hace bien. No quiero pertenecer a él. Desearía que en la película de mi vida fuera material rodado para eliminar en el montaje final. No me reconozco en mucho. Hay quien con decisiones inéditas e inhumanas saca lo peor de mí. En una ceremonia de maldades que buscan un fin que no encontrarán fácilmente. Pero lejos de la inquina que me persigue, si hay algo que me ocupa y me preocupa es mi ascendente modo antisocial. No acabo de encontrar mi sitio por mucho que lo comparta con gentes de diez. Tengo un problema propio que crece cual sombra y me impide el disfrute despreocupado de las cosas. Así es como no gozo de una noche loca, ni del ser uno más dentro de una masa festiva. Propicio mi aislamiento, mi soledad mal entendida. Rodeado de mis frustraciones, de mis negatividades abiertas en la piel sin tiritas curativas en el mercado, de la sarta de complejos que entierran a la señorita autoestima... compañeros de viaje incómodos, arrastrados en el tiempo y encantados de quedarse para seguir dando guerra.
Soy injusto con mi yo profundo y externo, limitándome, esperando con desvarío de otros tan metidos en su ser que olvidan las existencias ajenas. Ahí radica el mal, fuera, en la proyección de mi oscuridad hacia otros entes volcados en sus miserias y no entregados a la causa común. La dependencia adictiva en lo emocional no siempre tiene cita por la seguridad social. Menos siendo inseguro. Por mucho que esté esperando en ella mi turno, inasequible al desaliento. Cuánta tristeza, ni escribir esto termina en ser terapia. Pero prefiero un mundo a la izquierda cual cero, que uno donde triunfa el nadismo por encima de todo. Donde se actúa con impulsos, odios, pasiones mal llevadas, frustraciones enajenadas... y demases hechos vertederos. Me apeo aquí.

lunes, julio 19, 2010

Siento

Te escapas en la huida de ti mismo. Incapaz de vivir entre tus miedos. Consciente de la pérdida encendida. Del abandono de esos besos que niegas. El tiempo quiso unirnos en cabriolas injustas pero eficaces. Las del sentimiento limpio, de la entrega sincera y el querer sin dobles sentidos. El sentido era el tuyo. Era el mío. Practicando el dúo en equilibrio. Las miradas polisémicas. Los gestos elocuentes. El sortear de silencios. Construimos una esencia emparejada, ajena a demases. Sólo cómplices de nuestros propios compases. De la melodía impulsiva de una suma que nos engrandecía. Pero llegó la duda. Un ni contigo ni sin ti vago, difuso. Las medias palabras. Las medias verdades. El vacío inesperado. La dejadez dolorosa. Y siento esto, que es lo de antes. Lo de siempre. Siento necesidad. Y un amor en paz. Te siento aunque ya no te tenga. Pero no tengo que pedir perdón por sentir.
Lo duro es que ahora debo aprender a ser sin ti.

viernes, julio 09, 2010

Apuntes

Cosas vivibles y posibles en una capital acalorada y orgullosa.

- Conocimiento de la Mujer Chiqui, la misma que negocia con moda en falso para costearse operaciones que anulan su capacidad gesticular y verborréica.

- Sufrimiento de los Hombres Blandos o Blanditos, los mismos de sexualidad indefinida y palabras en voz baja. ¿Dónde quedó la explosión de testosterona?

- Contexto en común con una Periodista Oligofrénica, de ego subido, historias de chiste y alcoholismo galopante en un bar de mala muerte. Dando vueltas a sí misma puede que se encuentre. O no.
- Visión en fama, desde un Tronisto desinflado pero con aire donjuanesco a un Púber en Serie, carne de carpeta antaño, hoy de fotolog desenfrenado. A un Descorazonado Altivo harto de vísceras en busca de su salvación.
- Roce espontáneo y casual con un Ex Pezonero en Fuego, perdido entre una multitud que desdibuja hasta su paranoia. Curioso cómo en la masa está tu destino. Y es que...
- Choque a tres con Par Insólito, ido y venido sin cuento. Sí con cuentitis.
- Explosión y recepción de rumores de Lengua Viperina, político a dedo y dedo acusador sin saber. Ejerciendo su desviación desaforada tan pública.
- Coqueteo entre McMenús y servilletas de toma y uso. Es el estrés del siglo XXI devenido en mal de amores o peores fenómenos de ligue.
- Hombres de Oro a céntimo y petos a destello. En crisis toca orear a escote...

- Ser Ahorro, con abandono de la terapia consumista sin previo aviso. Ni Rebajas ni 2x1, el efecto iva no venía.

- Cumplir 27, sentir que ya son tantos y que el tiempo no ha dado de sí lo suficiente. Ni ha sido justo ni de recibo.
- Ejercer de Amador que Espera, a la vez que desespera y arma su luto sin latido feliz.

miércoles, junio 30, 2010

Mala mente

Ya lo siento, pero a este paso no se librará de mi. Tanta terapia, tanta pamplina, pero creo que aquí nada avanza. Es curioso cómo me siento en una noria constante. Y por aquí no se ve a Jordi González ni a María Antonia Iglesias. Quién me iba a decir que pasando un mal momento, estando en el subsuelo de mi historia personal y demás, haya sido capaz de ver el lado zen a todo esto. Es la contradicción hecha realidad. A ver si tanto psicoanálisis va a cambiar mi percepción de las cosas y lo que antes era bueno y veía malo ahora se haya tornado al revés. Atrapado en un ying y un yang viceverso y perverso. ¿Por qué yo? Bien es cierto que la educación catolicona y castrante tiene mucho que ver, el mundo pavisoso que me ha rodeado, la maldad sin enmascarar, la jodido hecho heridas en la piel... Tanta circunstancia adversa, poco deseable pero sí sufrible, se ha aventajado en mi jerarquía del vivir y el sentir. El resultado, esta concatenación de dramatismos que no entiendo cómo puede dar paso a fase pasota.
Sé de mi genética marciana, de mi rareza cutánea pero quiero vivir sin este zig zag loco. De subidas y bajadas. Prefiero mutar en un triste ser plano, sin sorpresas... porque a una de estas me da mal o peor. Y no puedo permitírmelo, menos por personas o circunstancias inmerecidas, dañinas e injustas. Sé que todo lo hablo yo, pero para algo tiene esa libreta, para apuntar... Que digo yo, todo esto vaya a un archivo pero antes o después se destruya, porque compartir tanta paranoia con extraños me produce un malestar raro. Bastante me expongo ya buceando en mi fango. Pero diga, diga algo...
En dos palabras. Tiene usted: Mala mente, hágaselo mirar.