lunes, agosto 20, 2012

Código AMOR



Abrió los ojos. Habían pasado diez años. Para ella fue solo un instante. Pero algo había cambiado. Todo. La película de su vida se aceleró hasta llegar a ese momento. No entendía qué hacía allí, en aquella cama incómoda, protagonista de una habitación insípida. Quiso abrir su mirada con un parpadeo ansioso. Hasta que lo vio. Él. Dos letras que tanto habían inquietado sus días. Notó el paso del tiempo en su rostro. Las preguntas querían abrirse paso entre respuestas, pero seguía entubada. Presa del destino. Entonces el fantasma de la irrealidad se acercó a su rostro y sintió la compasión, la misma que siempre había rechazado. Quería sentirse única, especial, deseada. Y siempre resultaba minimizada por su sentimiento. Ese querer inmenso la aprisionaba frente a sus silencios y a tantos miedos. Una secuencia de película que se la antojaba indigna. ¿Después del sufrimiento queda más sufrir? Pasaron las horas y la verdad siguió dilatándose. La culpa se fundió con un sentir dormido. Ella siempre había descubierto sus cartas mientras él temía no estar a la altura de la partida. Aquella noche pensaba abrir su músculo cardiaco, impulsado por los besos al aire, cansado de los bandazos de amor no correspondiente. Y pasó. El golpe, los nervios, sonido de ambulancias, las dudas… y el tiempo. Así no te quiero. Frase de duelo y rencor. Rechazaba la posibilidad de un amor en circunstancias. De rebote. La cobardía pudo con él. Ella naufragó frente a la verdad. ¿Por qué el amor huye? ¿Por qué los latidos no se descodifican fácilmente? 

sábado, agosto 11, 2012

Objetivo Coherencia



Actitud lógica y consecuente con una posición anterior. Definición académica de tal cosa, la coherencia, que en sus manifestaciones comunes queda deshinchada. Quizá por nuestra falta de constancia o valor para afrontar circunstancias, palabras, dramas o miradas. Nuestra cobardía frente a la realidad rebaja cualquier intento de resultar coherentes. Vendemos humo y nos reducimos a cenizas. Resultamos una gran mentira, una estafa para nosotros mismos. Traicionamos nuestro discurso, nuestros sentimientos y nuestro proyecto de vida muchas veces por una suma de sinsentidos que después arrastramos. Ahí coherencia cero. Necesitamos el coraje de afrontar los días con decisión, escuchando nuestras necesidades y plasmando eso en nuestra hoja de ruta. Por desgracia las circunstancias y el eje del mal pesan mucho y siempre acaban condicionando nuestra esencia. Basta ya de plegarnos a lo políticamente correcto, si es que hay corrección en cualquier término vinculado al hecho político, aunque sea una pura expresión. Aquí estamos nosotros y el universo de posibilidades con el hoy como horizonte. La opción de escribir nuestro destino no podemos dejarla en manos ajenas. Así boicoteamos nuestro yo, el eje que debe guiar nuestros pasos. Cuando nos plegamos y relegamos a un baúl de objetos perdidos los perdidos somos nosotros. Encontremos el sentido a la coherencia que empieza en uno mismo y luego tendremos las claves prácticas para extenderla a los otros. Si la red coherente se extiende seremos todos mucho más proactivos, eficaces, auténticos y, finalmente, felices.  

sábado, agosto 04, 2012

Desfrasado



En la virtud de la soledad encuentro mi refugio.

Conservo fotogramas de vida al tiempo que colecciono susurros. 

Alimento el idealismo porque pienso que no todo es lo mismo.

Camino desafiando mi mañana con la respiración entrecortada. 

Si giro en la esquina un quizás bastará para sanarme. 

Hablo, grito, callo multiplicando la sintaxis de lo cotidiano. 

Rechazo a los hijos de la gran fruta, víctimas de la putrefacción. Caducad, malditos. 

Entender no es aceptar sin excusas.

Córtame las etiquetas o la lío como Amancio. 

Mi corazón late porque tiene tela. Deshilachada, pero la tiene. 

Hay amigos que se prefijan en negativo cuando te vas al baño. 

Más vale onanismo emocional que autoritarismo placentero. 

Vuelvo sobre los pasos de mi pasado para saber quién soy. 

Tengo un máster en decepciones y sumo sonrisas falsas proporcionalmente. 

Encuentro la emoción en cada tecla. Mi terapia. Gracias. 

jueves, julio 26, 2012

Santander, ¿es grande?



Tras varios días de festejos populares en Santander sigo preguntándome si verdaderamente estamos preparados como ciudad y ciudadanos para una suma de días así. Lo que en otros lugares resulta toda una institución aquí se queda en un amago incierto. Un intento que encadena muchos quiero y no puedo. Convertimos en histórico y necesario algo importado, carecemos de la identidad festiva que algo así debe merecer. Y asistimos a la propia segregación clasista que sigue en el ADN de esta tierra. La última manifestación ridícula de la lucha de clases, entre los STV (santanderdetodalavida), pijos, crecidos y creídos, mechadas ellas, en castellanos ellos, de apellidos con de inicial o hiperbólicamente compuestos; frente al populacho raso, con parados, indignados, supervivientes, preocupados por el IVA… venía a reflejarse en las gradas VIP que han montado en los conciertos de La Magdalena. Esos espectáculos previopago, dado que ninguno resulta de libre acceso para el gentío. No, lo que en pueblos pequeños y medianos es un hecho común (mismamente Torrelavega programa tres show gratis de artistas de primer nivel), aquí resulta un imposible. Todo sea para el lucro de unos pocos amigos de, encantados de inflar la saca de euros a costa de las noches musicales. El impacto visual es la mejor metáfora del mundo extremo que acabaremos por sufrir. Ricos versus Los Otros. En lo alto canapés y champán para brindar cada estribillo, frente a hachazos de bar improvisado a ras de suelo. No se les cae la cara de vergüenza a quienes consienten esta confrontación. Les pone. Se sienten fuertes, pero no entienden que están restando sentido al auténtico modelo festivo donde no existen límites ni tampoco diferencias. Marcar esa distancia implica un clasismo absurdo. Bastante es sufrirlo de continuo, pero hacer una ostentación en días de todos me resulta obsceno.

Más problemas. La falta de civismo de unos y otros. De esto no se libran ni las gaviotas. Poco les importa la suciedad ni el mobiliario urbano. En las concurridas casetas, gallina de los huevos de oro para los hosteleros locales, el señor Don Limpio tiene mucho trabajo. Más del lógico, precisamente por el derroche ensuciador de unos cuantos. Los mismos que piden con egoísmo, adueñándose de las barras y los espacios de ocio destinados a todos. Tantos egos sin curar resultan altamente intratables. Como muchos de los ocupados temporalmente tras las barras. Despistados, maleducados, altaneros… joyitas. Las leyendas urbanas señalan la antipatía común del personal cara al público. Odio las generalizaciones, pero hay quienes se empeñan en fomentarlas. Por no hablar de la incontinencia urinaria de muchachos o caballeros entrados en canas. Qué facilidad para zafarse de colas (en los baños) y sacar la suya al aire.

Sumo. Los precios del teatro. Acudir a una función fantástica, de esas que muchos corren a ver fuera en alardes de cultureo, y verla aquí en cuadro de público resulta triste. Los euros suben como la espuma en las entradas y las butacas se ríen solas. Siempre he creído que muchos pocos hacen un mucho. Que el que mucho abarca poco aprieta. Pero algunos mandamases solo quieren contentar la cuenta de resultados, no a los destinatarios de una u otra acción. Hay tanto talento en compañías y grupos de la tierra que debían mostrarse, compartir su arte con toda la gente en fechas así. Pero no. Gastamos los cuartos en traer algún surrealismo recomendado y nos quedamos tan anchos. Merecemos ese talento pero entre la clase dirigente.

Y cuesta pero hay que saber mirarse el ombligo y asumir nuestra bordería, esa distancia que marcamos, el muro que levantamos frente a los desconocidos, nuestra endogamia amistosa. En otras fiestas de renombre (será por eso que no merecen las nuestras tal) uno empieza la noche en un grupo y acaba multiplicándolo por tres. Hay ganas de relacionarse, de reír, de ampliar horizontes en lo sentimental, amistoso o sexual. Pero hay movimiento. Aquí volvemos a caer en nuestro carácter rancio. Tanto que el día que se advierte una apertura de simpatía la sorpresa es tal que cuesta asimilar el cambio de roles. Ya basta. Seremos acomplejados, creídos o raritos, pero es hora de abrir nuestro abanico de disfrute.

Me he despachado y quedado tan ancho, pero no podía acabar estas líneas sin un doble mensaje. Primero a Ana Torroja, siento que tu carrera en solitario no exista y que tu concierto fuera un revival de Mecano. Muy celebrado por las canciones, no por tu voz. Segundo, a su estilista, que se dedique a otra cosa, porque los modelos con que disfrazó a la cantante en miniatura resultaban altamente imposibles.

Feliz fin de fiestas. Siempre nos quedará el pañuelo, para secarnos las lágrimas de tanto dolor.

viernes, julio 20, 2012

¿Y por qué no?



La realidad agota. Y las preguntas se amontonan. Cuando menos nos lo esperamos el impacto nos hace tambalear nuestros esquemas de vida, de querer, de soñar. Apelamos a la justicia o su ausencia, incrédulos del dolor inmenso que provoca cualquier tipo de ruptura. Llámese volteo, quizá explosión. Cuando todo cambia nos inquieta y sobrecoge. Y es que nunca pensamos en la posibilidad de ser protagonistas de ningún tipo de giro biográfico. Un mantra para hacernos fuertes y estar preparados frente a la adversidad sería ¿y por qué no? Aunque a todos nos gustaría ser heróes cotidianos, poderosos e invencibles, debemos asimilar la opción negativa. Pese a los ejercicios de desigualdad social que nos azotan y asquean, la igualdad ante el mal nos equilibra sin remedio. Tenemos que estar preparados e integrar la opción inesperada, incluso temida. 

En el cúmulo personal de desvaríos y cuentos para no dormir, fue una persona sabia y coherente quien me instruyó en el camino del ¿y por qué no? Lema breve pero eficaz. Despertar en palabras frente a nuestro ego sobreprotector. Hay fantasmas que trascienden las sábanas y se nos escenifican sin avisar. Y no existen conjuros ni pócimas mágicas. El propio misterio de la vida, la rueda de los días y el destino nos superan. Si entendemos que el mundo no es perfecto y nosotros mucho menos nos liberaremos de un peso fatal.

No es cuestión de taladrarse, pero sí de optimizar pensamientos, buenos y malos, bonitos y baratos, adultos o infantiles. Todos. En el reverso de cada idea buscaremos la mejor versión de cada una de ellas. Es cuestión de intentarlo, de sonreír pero sin arrinconar la lágrima. ¿Y por qué no? 

jueves, julio 12, 2012

Show de vida



Hay películas que te marcan, inspiran e incluso sirven para un auténtico ejercicio de identificación. En mi filmoteca particular siempre me encuentro dando vueltas a 'El Show de Truman'. Una historia necesaria para cuestionar tantas cosas de nuestra vida, especialmente nuestra exposición excesiva y peligrosa. Lo que allí pasa es tan de cartón-piedra que produce un efecto shock importante. El espectador logra un vínculo afectivo tan fuerte con el protagonista que sufre el vuelco emocional y de mentiras que sufre de golpe. Nadie quisiera acumular unas cuitas así, si el simple hecho de contemplarlo desde fuera inquieta y angustia, imaginarse víctima del teatro de la vida es de suponer que alcanzaría consecuencias catastróficas. Pues bien, espero no llegar al punto de relatar tales consecuencias, pero aprovecho este espacio para compartir mi inquietud. ¿Estaré viviendo mi propio show? 

La suma de surrealismos, negatividades, gentes tóxicas, historias para no dormir, culebrones ajenos, palabras gordas, decepciones, ¡sangre!... han resultado material suficiente de guión y puntos de giro como para llenar horas y horas de contenido. Sin contar la propia circunstancia sociopolítica que tenemos, que nos despierta cada día con pesadillas, recortes de manga (los que se merecen), subidas fatídicas (nunca de ánimo) y desconfianza plena de esos monigotes de maletín, traje arrugado y chófer. Son los villanos, egoístas y alejados del mundo real. Quiero pensar son los culpables de que tantos extras aparezcan en mis entornos con la mirada perdida, sin frases, quejosos, cumpliendo in extremis su 'papel'. Porque entre los secundarios encuentro una mezcla de reparto, los hay generosos, activos en verbo y acción, y otros tantos apocopados, temerosos y en constante regresión.

Que si un traspiés laboral tras otro, ¿quién me negó la estabilidad? Que si un amor escondido en un tesoro que ningún pirata conquista, ¿quién no merece un latido feliz? Que si una justicia eterna que me arrebata lo que es mío y de tantos, ¿quién impuso la trampa a la ley? Que si los buenos no son tan buenos y los malos resultan otros, ¿quién alteró el orden? Las incógnitas se suceden, las tramas se superponen, las palabras pesan y la vida más. ¿Cuándo se estrena la película?

jueves, julio 05, 2012

Todo al 29



Quiero pensar que si pasan los años sea para conseguir la mejor versión de nosotros mismos. Miro hacia atrás y no tengo motivos de arrepentimiento. O quizás sí. Pero eso ya no importa. Mi vida es el hoy. Y seguramente el mañana que me queda por escribir. Por compartir, por descubrir, por sufrir, por vivir. La vida es el mejor cúmulo de circunstancias de todo tipo que nos hace lo que somos: personas. Por mucho que haya intrépidos que se afanan en desprenderse de esa categoría sensorial y emocional. Nunca me he apeado de mi esencia, pese a los golpes, decepciones y ruindades que tantos días en suma me han deparado. Hoy cumplo con la vida y conmigo mismo. Con mis posibilidades, sueños, oportunidades... Con los besos que no di, con las caricias que me esperan, con las palabras que ansían verbo, con las miradas que inquietan y las sensaciones que impactan. Sólo por eso tengo que levantarme y aparcar mi ansiedad, peor enemiga, mi huidiza autoestima, y saberme protagonista, de una vez por todas, de mi propia película. Gasto energías en tantos, sin esperar nada pero necesitando tanto. Y el balance resulta tan pésimo que no puedo permitirme más caídas. Ya no. Si el tiempo se alía en mi cruzada sabré filtrar el bien, mis latidos eficaces, mis quereres de verdad. Estoy cansado, mucho, pero me debo un estreno de alfombra roja. Chispeante, frenético, emotivo, sensorial... conmigo. 29 puede ser una cifra, pero también es la metáfora de una vida que quiere superar las matemáticas y las canas para ganar a la vida.

jueves, junio 28, 2012

Orgullo de ser



Una fecha y un sentimiento colectivo. El orgullo de ser uno mismo, de amar sin etiquetas, de perderse entre el arcoíris para sonreír, para vivir… El Orgullo de Lesbianas, Gays, Transexuales y Bisexuales. Silenciados, maltratados, olvidados, pero ellos mismos. Hace unos cuantos años que el caballo de batalla de la visibilidad LGTB gana enteros, pierde en carga moralista y reafirma la necesidad de quienes aman sin dobleces. Una comunidad pequeña como Cantabria no siempre ayuda a que el colectivo homosexual se haga visible. Por suerte unos cuantos valientes y orgullosos ponen voz, nombre y apellido a una lucha. Porque ése es el objetivo, luchar contra los muros que quedan, contra la intolerancia que daña, contra los insultos y golpes que hieren… No hablamos de plumas, tacones, músculos ni tangas. Hablamos de sentimientos. 

Hoy es 28 de Junio, fecha señalada y teñida de multicolor. Con la mirada al cielo, a los que no pueden compartir este momento, aquellos que se envolvían en su intimidad en la bandera del arcoíris, el símbolo de estos amantes a la contra. Hoy muchos saldrán a la calle, paseando su orgullo. Se lo debemos. Sin megáfonos, sin provocaciones, sólo con sus pasos de diversidad e igualdad. Entre amigos, en la buena compañía que no requiere de dobles sentidos, donde los besos no se ocultan, donde las manos hacen historia bajo el mantel. De ahí cederán el testigo al millón infinito que tomará Madrid el sábado. La Puerta de Alcalá y todo el centro capitalino serán testigo de las necesidades de un colectivo al que le sobran los motivos para seguir conquistando su espacio. No a los prejuicios, fuera tabús. 

No es fácil identificarse, sentirse extraño a tantos ojos. Pero lo auténticamente difícil es anular un sentimiento, negar el impulso de tus labios, tu sinceridad más íntima. ¿Acaso alguien tiene derecho a cuestionar eso? ¿Quién marca la frontera entre el bien y el mal? Bueno es ser fiel a uno mismo, malo es torpedear la felicidad ajena. No es el camino fácil, quizá muchos hubieran firmado por tener otra ruta de vida. Pero el yo es caprichoso y sabio. Y hoy está más orgulloso que nunca. De ti, de mí, de todos los que entendemos que querer es igual a libertad.

domingo, junio 24, 2012

Tóxicos no anónimos, ¿dígame?



Qué mal nos rodea el destino. En el reparto de la baraja nos toca bailar muchas veces con la más fea. Ya sea en forma de decepción, de puñalada, de ausencia, de engaño... Enfangados en nuestra realidad somos incapaces de detectar estos elementos tóxicos, innecesarios, dañinos, que tan altamente dolorosos resultan. Nos cuesta catalogar con eficacia nuestras gentes y regalamos tiempo y energía a sujetos/as equivocados. ¿Quién pierde? Nosotros mismos y los auténticos, el personal fijo que tan bien nos hace, al que solemos tratar de puntillas. Son nuestros injustos secundarios, olvidados o colocados entre paréntesis. Hay que ganar la partida y estar a la altura de quienes nos engrandecen.

De la limpieza emocional sacaremos conclusiones. La primera identificarnos como potenciales enemigos de nosotros mismos, el mantenimiento de los elementos inquietantes y patéticos así lo demuestra. La segunda, que confiar en el yo, con decisión, con verdad, sin efectismos, nos perfecciona. No hay que temer al amor propio, por mucho que te hayan vendido lo contrario. Y es que tú con tu circunstancia eres capaz de cargar de contenido, de armar de valor cualquier momento. Desprenderse de la dependencia maléfica da una óptica mucho más eficaz, proactiva, inquieta...

Quedarán los recuerdos, los cromos del pasado que conviene pisar. Sobre ellos, alzados en nuestra reinvención seremos capaces de mostrar nuestra mejor versión. Decididos a vivir esta vida de días olvidables pero también emocionantes, ricos y polisémicos. ¡Quiérete!

sábado, junio 16, 2012

Shock erótico



Fue un sueño. Una suma de fantasías. Con sólo escuchar su voz o con el dibujo de su silueta todas las terminaciones nerviosas y ansiosas de deseo se despertaban en mí. Su apellido era muy santo, pero desprendía todo lo contrario. Es el recuerdo estimulante de mi mito erótico de adolescente por descubrir. Cualquier escondite era válido para seguir sus pasos, para perderme en imaginaciones de película. Retozando, aprendiendo, navegando en aquellos labios, en unos brazos firmes de protección, en una sonrisa eterna de buena gente... Lo tenía todo y más. Y lo que más me gustaba es que no jugaba con sus bazas, paseaba su naturalidad sin chuleos ni aquí estoy yo. Mis guiones mentales nos alejaban de esta vida absurda y nos describían ejemplificando la felicidad. Sin secretos ni mentiras. Confiados en la vida a dos. Compañeros de vida y días, desafiando la realidad. Cómplices. Su mirada limpia era capaz de atrapar. Como atrapadas tenía a tantas víboras que pretendían ser las malas de mi folletín. Con ellas hubiera accionado mi goma de borrar personas, para allanar mi terreno. Para que entendiera que era su mejor opción...

Las cabriolas del tiempo y las exigencias académicas nos separaron. Nuestra intimidad no escrita quedó anulada. Años y años de ausencia. De recuerdos. De preguntas sin respuesta. De mantener el listón en su alto... Hasta esta semana. Desgastando energía en una persona innecesaria y tóxica el destino me reencontró con él. Nuestras miradas volvieron a tropezarse y los silencios mantuvieron la elocuencia. Sigue siendo, pero menos. Aunque eso no importa. Los cuerpos pueden reinterpretarse, pero cuando uno es tanto queda su verdadera esencia. Los segundos de shock me devolvieron a esos retazos de pasado pensado. A la tortura de los muros sin derribar. A las palabras deseosas de explosión. A la verdad compartida. Al placer de la piel en lucha. Se esfumó el momento, pero me queda la satisfacción del comprobar que aún siento. Lo del padezco lo dejo entre paréntesis.

domingo, junio 10, 2012

Aludidos



Ilusos que van de visionarios. Creyentes caídos en el engaño. Ruines que culebrean hacia su éxito. Ingenuos sin dedos de frente. Con este panorama cualquiera pide punto de fuga. Nos recreamos en palabras negativas, en recuerdos de poca validez y mostramos nuestra incapacidad para sobreponernos. Lo más triste de todo es que, al final, siempre perdemos los mismos. Somatizamos esta ridiculez de mundo y gentes tóxicas, empeñados en torpedear nuestro propio camino. Olvidar el valor de las pequeñas cosas y momentos dificulta ese objetivo de felicidad realista. La idealista que se quede en los libros y escaparates de millas de oro. Concentrar esfuerzos y quereres en personas ególatras, encantadas de conocerse y aprovecharse de los demás resulta absurdo. No generan recompensas, sí disgustos y lamentos. Toca priorizarse, escuchar las propias necesidades y organizar tu vida en función de tu escala de valores, realidades, verdades... Hay ausencias que son moneda de cambio y chantajismo emocional. Con semejante base el tú a tú pierde su sentido. Hasta la vista.

domingo, mayo 27, 2012

De eso, no



La teoría de la evolución resulta de aplicación desigual entre la masa humana. El tiempo deja a su paso tanto sabios como lelos sin remedio. Nos perdemos en argumentos absurdos, nos aislamos por orgullo, callamos por soberbia y finalmente nos amargamos. Es un bucle infinito y superable, pero depende de la capacidad empática de todos nosotros. Habitualmente somos incapaces de entender el momento ajeno, de ponernos en situación y trascender todo eso. Llenamos nuestras mochilas de contradicciones y tonterías supinas, en lugar de pequeños grandes momentos. Esos que nos alegran el existir, a los que podemos poner nombre y apellido, kilometraje o compañía. Pero nos cuesta el clasificarlos y etiquetarlos para consumo feliz. Es más fácil caer en la frustración, en el victimismo y en el vacío autoimpuesto. Me niego a caer en eso impulsado por entes ajenos, incapaces de hacer del hoy su mejor inversión. El ayer pudo estar bien, el mañana promete, pero si descuidamos nuestro presente y no somos capaces de darle un contenido feliz nuestro devenir resulta una tortura. Los días limpian nuestro álbum de cromos, quedando la verdadera esencia de quienes son y están sin esperar nada. Ellos nos impulsan y hacen mejores. Los que se pierden acaban enjutos y desdibujados, regurjitados en su propia amargura. De eso no, gracias. Abramos ventanas, respiremos profundamente y miremos con limpieza este mundo de polisemia.

martes, mayo 15, 2012

Familia no hay más que una



La familia sanguínea resulta, muchas veces, un pozo de sabiduría. Otras un cúmulo de historias raras, raras. Pero siempre una oportunidad de extraer conclusiones. De pequeños las cosas pasan y los mayores te impulsan a mirar hacia otro lado, a colorear la realidad y olvidar los trazos gruesos. Con los años y los bandazos el análisis de la realidad sale a flote solo. Son los días de reunión maquillada la ocasión perfecta para escenificar envidias, malas babas, inquinas enquistadas, carencias emocionales, silencios absurdos... Una mezcla que agitada resulta una bomba de relojería. 

Por suerte siempre hay personajes de Almodóvar, chistes a destiempo, estilismos de salir corriendo o manifestaciones ridículas que suplen con creces el malestar genérico. Es lo que salva la situación, lo que impulsa la continuidad. Apearse de ese estado de las cosas y las gentes no es suficiente para romper el lazo. Al final siempre acabas por asumir a los tuyos como el peaje de ser tú mismo. Y mientras sigues buscando tu mecanismo, el mismo que te inmuniza frente a tanto surrealismo.

domingo, mayo 06, 2012

Querida Concha



Imaginar más de medio siglo sobre los escenarios, haciendo de tu vida una constante ida y venida, con focos y flecos, tacones y pintalabios rojos. Es la mejor carta de presentación de Concha Velasco, algo más que una dama de la interpretación, una showoman capaz de reinventarse y epatar con su público. La primera en reírse de sí misma y airear sus 72 años enfundada en unas medias negras tupidas y una sencilla blusa de raso crudo. No necesita más, ella lo es todo. Una vida de guión, que vertebra su musical a medida, 'Yo lo que quiero es bailar'. Tras su visionado uno tiene ganas de dar brincos, retomar ilusiones y olvidar sinsabores. Con pasión y vocación artística la vallisoletana ha sido capaz de transgredir su propia biografía. Yeyé y más. Con o sin Goya, no necesita más que interpretar su mejor papel, el de Concha, para saberse pieza clave del entertainment patrio.

Y qué decir de ella en las distancias cortas. Profesionalidad no, lo siguiente. Un torrente de cariño, el que regala y que necesita para seguir tomando el pulso a su realidad en celuloide. Era nuestra segunda vez, dos años después, y me encontré a la misma mujer vital, optimista, de ojos chispeantes. Maestra y coqueta, fiel a su lado bueno. Recordé mi infancia de simulacros espectaculares, reproduciendo los grandes formatos televisivos que la chica de la Cruz Roja compartía con millones de espectadores. Audiencias impensables hoy con formatos blancos de esencia y explosivos en color. Se emocionó. Mi nostalgia de aquella frivolidad inocente sumaría a la de miles, millones, que en tanto tiempo han puesto rostro a su público entregado. Entiendo que una cómica, en el sentido primigenio del término, ha de sentirse pletórica al saberse útil. Y sí, volver a aquellas noches frente a la tele era entender que la Velasco puso en mi la curiosidad por saltar el cristal. Compartir encuadre a su lado resulta hoy todo un honor. 

Habrá muchas Conchas, pero Velasco sólo una. La Conchita que falseó su DNI con 14 años, entregada a su pasión de bailar. Era el principio del fin infinito que nos regala desde entonces en cada uno de sus trabajos. Que no se cierre el telón...

viernes, abril 27, 2012

Mario Vaquerizo, él mismo



Es el personaje del momento. Ha sido capaz de dar un golpe de efecto y superar en mediatismo y excentricidad a su propia mujer. Tarea nada fácil cuando uno está casado con la artista más movida: Alaska, Olvido Gara vía DNI. Por obra y gracia de su destino, en mezcla con su ambición y sus contactos jet set es capaz de construir su propia irrealidad profesional en ámbitos diversos. Periodista de vocación, rock star de corazón, famoso en vena y ahora escritor incipiente. Intentó novelar sus surrealismos, pero no se vio capaz. Por eso se puso la misión nada pretenciosa de retratar su lifestyle en reflexiones y artículos tan majarados como su propia esencia. 

En las distancias cortas sorprende que el profesional supera al personaje. Su anorexia tan buscada resalta con su complexión, alto y fibrado. Se gusta y se sabe cómodo en su pose de chico del momento. Pitillos, camiseta básica ilustrada y una de sus chupas de cuero hacen las veces de estilismo de promoción. Grados de cerveza achispean desde temprano cada una de sus respuestas. Locuaz, sencillo, cariñoso y divertido. Por momentos el hall de hotel que nos contempla se transforma en la imaginería pop de su salón de casa.  Con hueco para Warhol y toda la factory. Recorre su vida como quien planea la lista de la compra, deteniéndose en las ofertas. No quiere conocer límites, pero sin renunciar a todo aquello que despierta su pasión por escribir cada día de forma diferente. Como él. 

Me adelantó su plan de convertirse en bibliotecario de su propio hogar, del piso de arriba aún en obras. Para ello afronta con ganas el regreso a la Universidad, a golpe de tacón y caderas. ¿Qué artistas poblarán ahora su carpeta? Sigue fiel a Ana Torroja, porque me dijo le tiran más las maduritas, de ellas puede exprimir saberes que la turgencia veinteañera desconoce.

Es Mario Vaquerizo. Será el padrino de mi retorno televisivo. A partir del miércoles 2 de mayo NO HAY DÍA SIN NOCHE en Tu Canal Televisión (busca en tu TDT). De 21 a 23 horas prometo cerrar el día con una noche diferente. Para ello no podía ser otro quien nos diera el primer impulso.

miércoles, abril 11, 2012

Volad, malditos



La masa social es víctima de los excesos de unos pocos. Han mentido a quienes quisieron creer la falsa apariencia de salvadores de la realidad. Y con qué nos han bofeteado: con su hipocresía mediocre, su silencio elocuente, su moralidad descafeinada, sus dictaduras veladas... Desde el poder ahora hacen y pretenden deshacer, cuestionando luchas y justificando maldades. Si se proponen acallar el grito ciudadano, negar nuestros derechos y encumbrar sus amiguismos... lo llevan claro. Sabemos desenmascarar a los malos de película, de mitin y de encuesta. Hay que verbalizar la indignación, conjugar sus ridiculeces y evidenciar su cobardía. Y como nos sobran los ejemplos haremos caer sus argumentos. Por dignidad, sentido común y futuro. El que queremos escribir sin miedo en el cuerpo, sin límites ni complejos. El momento no nos hace bien y esta suma de absurdos con maletín menos. Así que conjuremos al tiempo, que haga una limpia intensiva y nos ahorre tantos sobresaltos. Que se exilien en amor y compañía y practiquen su yoísmo. Para ellos.

jueves, abril 05, 2012

Dame una f, dame una e



En un nuevo capítulo infinito de la ironía de la vida, quien peca primero tira la primera piedra. Es así, inexplicable. Pero ya que estamos en supuestos días santos, encaja reflexionar sobre la hipocresía bajo sotana, la bondad externalizada que quema por dentro, los jueces morales que juegan a la inmoralidad, etc. Esa suma de estupideces y estúpidos levantan mis airadas repulsas. Más cuando ese tipo de gentes/dementes proclaman con fervor palabras y hechos, lavando cerebros de muchedumbre incauta, para voltear la doctrina y reírse de creencias. Nunca entendí el valor de los corsés, los gritos de escándalo y las miradas de desaprobación. No, porque evidencian la falta de respeto a la libertad individual, la ineptitud frente a la tolerancia y la dictadura de su verdad. La misma que camuflan, envenenan e imponen. Hay historias que la propia Historia archiva sabiamente, porque de airearse se caerían muchos mitos vivos. Que así sea por el bien del teatrillo que  representan desde sus altares de oro y confesiones de circunstancia. Que la Santa Semana nos pille a todos con las conciencias tranquilas y los corazones limpios. A los que no, ya saben dónde tienen las puertas... del infierno.

martes, marzo 27, 2012

El talento no se viste de Prada



El talento asegura el futuro, decía un agitador de masas hace no mucho. Pero no siempre es así y lo sabemos. Quien pensara que los malos momentos servirían para hacer una limpia y quedarse con los mejores profesionales, estaba muy equivocado. Sabemos que el empleo ruín de enchufismos, pegotes, vagancia y demás da al traste con tantísimos empleados cualificados y con ganas de desarrollar sus potenciales laborales. El contexto nos lleva al éxodo internacional, a las dudas frustrantes, a cuestionar el camino trazado y todo porque en lugar de proteccionismo y énfasis emprendedor seguimos (siguen) cometiendo los mismos errores de aupar los intereses.

Estos días en un ejercicio profesional alguien quería cuestionar mis conocimientos, desde la total ignorancia de mi experiencia/curriculum. Viniendo de una eminencia cualquier crítica destructiva adquiere peso, pero si brota de una bruta que se posiciona como sabia suprema sin tener ni formación ni criterio, por ahí no paso. No pude evitar reírme y asimilar con tristeza que era una manifestación de tantas, no un hecho aislado. Me gusta crecer, compartir, aprender de cualquier persona, porque creo en las personas, no en los robots. Gente así necesita de sumisos al cargo, con quienes ejercer la tiranía de su verdad. Lo bueno es que el bochorno, la falta de argumentos sale cuando menos se espera. El maquillaje tiene poros y los hechos muchos peros.  

miércoles, marzo 21, 2012

De una pieza



Somos producto de nosotros mismos. Nos construímos, para bien o para mal. El problema es que no siempre sabemos calibrar conceptos como sueños, aspiraciones, ilusiones, deseos, necesidades, caprichos. Participamos del complicado juego de la vida, mascamos nuestras frustraciones, paseamos egoísmos, desoímos consejos, aúpamos al necio y queremos salir libres y reforzados. No siempre es posible y gracias. Nos falta autocrítica y sentido común. Y la capacidad efectiva para saber ver más allá y poder identificar aquello o aquellos que nos sobran. Perdemos mucho tiempo, sacrificamos nuestra esencia y olvidamos lo importante. Estamos ciegos, locos o qué. Hace un tiempo la vida me dio una gran lección. Dura, pero efectiva. Sólo así se entiende que el dolor tiene un precio y regala argumentos certeros. Ha pasado tiempo y es ahora cuando empiezo a encajar las piezas de mi puzzle. A entender quién soy y adónde voy. Y lo más importante, con quién. No es fácil elegir compañeros de viaje, pero mucho peor resulta padecerlos. Requiere mucha empatía y sinceridad con el yo interior, escondido en su celda de la verdad, desatendido y solo. Tememos su diagnóstico, su pulso. Acabar desencajados y malheridos. Pero más vale conocer el peso de la tortura que el de la conciencia. Soy, estoy y quien quiera verbalizar conmigo que explore su léxico. Yo sabré cómo conjugar mi querer en primera persona.

domingo, marzo 11, 2012

dlr, tu *uta madre



Sabes que te pertenezco. Te gusta el juego y esperabas el momento para escenificar tu poder. Pero no contabas con mi nueva posición, con mi actitud desafiante y no cobarde. Hace nada hubiera firmado mi sentencia de muerte sólo con verte y saberte lejos. Hoy confío en dejar atrás la dependencia absurda, mi ridiculez romántica. Merezco amor, no migajas. Nunca entendiste lo bueno que era para ti. Te venció el miedo y tu incapacidad para 'dlr' (definir la relación). Intentas hacerte visible, permanecer y quién sabe si verbalizar el arrepentimiento que un corazón puede esperar, pero una cabeza amueblada sólo se limitaría a tirar a la basura. Es tarde. Paséate con tus amigos de saldo, exhibe tu instinto cazador vacío. Si recuerdas un momento, un juego de palabras sabrás que te salieron mal las cuentas. Quiero quererme y si me quieren de verdad entender que nunca hay que confiar en la supuesta bondad de los desconocidos.

¿Siguiente?

jueves, marzo 08, 2012

Juegos de identidad



Las fronteras de la sexualidad se diluyen. Se pierden conceptos básicos que facilitaban la identificación de las presas. Pero a alguien se le antojó que lo establecido era un rollo y cambió las reglas. Hoy en día los masculinos se visten de femeninos, los femeninos optan por maquillar de masculinizante su fachada, chicas juegan con su ambigüedad esperando no sé qué resultados, los heteros coquetean con los homos, saberse deseado pone, impone el dar pasos hacia el verdadero deseo... Un lío de dimensiones complejas. Es complicarse sin sentido. Cuán mejor sería tener cada cual un letrero explicativo: qué te gusta, en qué estado te encuentras y demás. Ahorrar dudas y cortar de raíz con tanta gente que se aprovecha de esas artes de despiste para conseguir según qué cosas. La liga del ligue se complica, porque lo mismo te columpias que te llevas una sorpresa... grato o golpeada, a modo de bofetón. ¡Qué pereza! Más cuando el mercado de por sí está fatal. No se encuentran ejemplares dignos de continuidad. Puede que me venzan la negatividad y desidia amorosa, pero con tal estado de las cosas no encuentro razones suficientes para lanzarme a la conquista. Sé que de esperar uno desespera, pero prefiero eso a encontrar otra manzana podrida. Por favor, si alguien quiere hacerme caso no más confusión postiza, que bastante tenemos con la natural. Amor sin fronteras, ni barreras artificiales.

miércoles, febrero 29, 2012

Culebrón el último



Bodas de pega, padres ausentes, amigas en la frivolidad, amores con cheque, armarios de doble fondo, complejos sin todo incluído, mafia venida a más... puede que mi vida no sea tan mala. Y si lo es siempre es susceptible de mejorar. Pero no me importa, porque sin mi hoy no podré escribir mi mañana. Y el ayer fue el mejor testigo de mi yo. Confío en la esencia de las personas, en elevarla a sobre intereses, necesidades, miedos... Construímos nuestra realidad sin apearnos del andamio de la sociedad, desde el que podemos controlar a los demás y reforzar nuestras estrategias de éxito. El problema es que olvidamos que el fracaso entra en juego y su azar resulta demoledor. Nos cuesta entender que se extrae una lección del bien y del mal. Estoy en ese proceso. He desempañado los cristales de mis gafas, así que mi mirada ahora está limpia. Pienso caminar con la convicción de ser yo, quererme y respetarme, para poder así hacer la onda expansiva hacia los otros. El resultado me reforzará: los perdidos al río, los encontrados a su cajón correspondiente. Y al final vuelvo al principio, yo y mis circunstancias dejaremos mucho que desear, pero qué decir de muchos más... Culebrón el último.

lunes, febrero 20, 2012

Corderito dime tú



A vueltas con los falsos aparentes me encontré con la realidad negada. Cuesta abrir los ojos y entender la falsedad hecha persona. Los días pasan y el instinto silencia el peor de los balances. Lo sabemos, por mucho que nos neguemos, que nuestro entorno, los círculos de vida y confianza están poblados de personas tóxicas. Ejemplares envenenados que ejercitan sus peores cualidades sin considerar que hay consecuencias. Dando un golpe en la mesa y diciendo basta se consigue romper con el vínculo férreo e interesado que el ser maligno ha creado. Porque saben cómo aprovecharse, dar las teclas adecuadas para empequeñecer al otro, para destacar desde la intransigencia y la ingratitud. Esta tipología de personas queda abocada a la soledad más triste, por mucho que haga de los faltos e insensatos su ejército. Por mucho que compren el cariño, ajenos a los sentimientos de verdad, no de mercadeo. Poseen todas las armas y se conforman con regalar píldoras de sí mismos como bien preciado. Víctimas de su ego, de su ridiculez absurda... Así son, así los sufrí yo. Su disfraz corderíl es la mejor metáfora para encubrir su esencia lobezna. Enjaulados, presos de la autocrítica con contenido, practicando la empatía que tanta alergia les da, humanizandose en definitiva... Solo así pueden reinsertarse y limpiar el mundo. Pero el tiempo y los años me demuestran que eso no les interesa, se quedan enchidos en su realidad e hiperbolizados como piezas prescindibles.
 

martes, febrero 14, 2012

Palabra(s) de amor



Amor que espera (y desespera)
Amor que late (por decreto)
Amor sin contenido (metáfora de vacío)
Amor imposible (al abrir los ojos)
Amor callado (a gritos en el corazón)
Amor de entretiempo (caerá con las hojas)
Amor zoológico (las mariposas tienen compañía)
Amor íntimo (protégete del timo)
Amor a uno (mismo)

Porque todos los días se escriben con amor (o su ausencia).
¡Vive! ¡Siente! ¡AMA!

domingo, febrero 05, 2012

Despeja



Subo a mi nube. Desde aquí me siento seguro. Contemplo la realidad con una mirada más limpia, menos contaminada. Las prisas nos impiden tanta reflexión necesaria. En lo más alto las sombras son más alargadas y las mentiras más increíbles. Confiamos en nuestro universo, nuestros adyacentes, queremos creer en la autenticidad de las sonrisas hasta sentir el golpe seco de la hipocresía, las ausencias, el silencio. Por eso me gusta ascenderme hecho de metáforas, para rastrear mi propio yo. Soy en suma, pero debo asumir mucha resta para obtener mi resultado más óptimo. Uno no se acostumbra a encajar decepciones, sortear ataques ni guardar el luto de quien un día fue y hoy se reduce a cenizas del ayer. El tiempo actúa como terapia y mi nube como refugio. Saludo a mis vecinos, sus caras son el espejo de almas curadas. Espero que pronto me den el alta.

lunes, enero 30, 2012

Shock



El instinto de supervivencia nos anima a mirar a otro lado. La realidad es tan desagradable que no podemos encararla como se espera de nosotros. El estado de las cosas está roto. La injustia se ha apoderado de todas las capas de la sociedad y la capacidad de reacción queda mermada. No tenemos mucho que hacer ni puertas a las que llamar. Ahora más que nunca los extremos se separan hasta límites insospechados. Por mucho que intentemos no caer en el precipicio de las cosas resulta imposible. O es en carne propia o cercana, pero conocemos los testimonios de tantas víctimas del momento. Juntar estas letras y lanzarlas resulta apocalíptico de un primer impacto, pero si dejamos paso a la reflexión nos daremos cuenta que no es más que el retrato realista de nuestros días. Los rostros empiezan a flaquear, la suma de derrotas y malas historias se antoja de difícil digestión. El positivizar resulta obsceno y forzado. Cualquiera diría que nos quieren así, derrotados y confusos. Nos sorprenderíamos de los hilos que manejan este fatal devenir. Miro atrás y recuerdo intenciones, ilusiones y proyectos hoy robados. Los sueños que no eran material de medianoche se han guardado en el trastero. Allí donde compartirán silencio con lo mejor de nosotros mismos a la espera de ver la luz.

lunes, enero 23, 2012

Silencio, se rueda (tu cabeza)



El género tópico nos recuerda que la realidad supera a la ficción. Y nunca una expresión fue más certera. Si quitamos capas de cebolla a nuestras vidas y a las de muchas personas que nos rodean nos daremos cuenta que somos protagonistas o secundarios de auténticas historias dignas de ser contadas. Lo malo es que gran parte de las veces ni somos conscientes de todo ese torrente de hechos carne de película. La verdad genera morbo y mucho miedo. Las vueltas a reflexionar al conocimiento absoluto de lo que pasa, cómo, dónde, con qué, etcétera, siguen dando por buena la ignorancia. Del saber íntegro sólo se extraerían guerras, dolor, rencor, malas palabras...

Desgraciadamente pocas ocasiones vencen los buenos sentimientos, el amor bien entendido, la naturalidad hecha vida... Y es que no hay nada más triste que vivir en el engaño, ser víctima de una doble vida absurda y pasear los efectos de otro egoísmo. Aplaudo la autoestima como prioridad, el dejarse llevar incluso, pero nunca el desplegar malas artes y el hacer daño por un fin. Cuánto culebrón. Cuántos malos y malas de telenovela, falsos sin integridad. Complicar no ya tu vida sino la de los demás no depende más que de uno mismo. Hacer cargar al resto con fantasmas resulta decepcionante y cobarde. Por mucho que cotice en taquilla cotilla.

domingo, enero 15, 2012

Busca tu sitio



Huye si puedes,

ellos lo harían sin ti.

Haz balance pero

no malgastes lágrimas.

Asume que las palabras vuelan

y los sentimientos se desintegran.

Cuestiona sin piedad

porque nunca te aplicaron tal cosa.

Resta, que la suma

no siempre es matemática.

Aúpa tu instinto

sin miedo a ser distinto.

Crea creyendo

y engrandece tu silencio.

Que depende sea una duda,

no una esclavitud que anula.

Búscate y encuentra

que tu realidad esconde tu esencia.

domingo, enero 08, 2012

Sobreviví



El paso temporal tiene muchas manifestaciones. Quizá demasiadas. Algunas evidentes. Otras silentes, pero imposibles de poner entre paréntesis y arrojar al olvido. Es el caso de la Navidad en todas sus dimensiones. A más edad, menos ganas de pasar por estas semanas de ingestas incontroladas, falsas apariencias, regalos a ciegas, conversaciones forzadas, envidias hiperbólicas, estrés guionizado... He intentado pasar de puntillas, mirar para otro lado, desoír tonterías, no empacharme, ni romper mis bolsillos pero resulta un reto imposible. Estamos programados para cumplir con todos los rituales y saltarte alguno puede tener consecuencias. Afortunadamente no he sentido ninguna, por el momento, y he tratado de empezar la docena de meses por escribir lo más renovado posible. Dejando atrás lastres, negando compromisos o malestares y posicionado un par de letras como lo más importante: YO. He pasado mucho tiempo sin comprender la importancia del egocentrismo bien entendido, pero las circunstancias mandan. Y aquí mando yo. Por eso lucharé por hacer de mis días una suma de momentos plenos, no un atropello de necesidades vacías.   

domingo, enero 01, 2012

¡Feliz Año Huevo!



Me dejo de palabras. Que hablen los hechos. Por un año de renovarse. El morir ya llegará. Escapa de todo eso que inquieta para mal y disecciona los buenos momentos. Degusta el sentir en buena compañía. No a los compromisos, sí a las emociones. Quiere porque puedes. Puede que no quieras pero no serás culpable. Crea porque crees. Y suma que sigue. Cuento hasta 12 por ti y por mí el primero.

martes, diciembre 27, 2011

Carta abierta del ahmor románticoh



Siento presentarme así. Deprisa y corriendo. Sé que mi hermano es todo un altanero, donjuanesco y conquistador. Sólo con sus palabras y buenos gestos se lleva de calle a cualquiera. El tío se las sabe todas para atrapar. Yo, en cambio, me quedo agazapado esperando mi momento. Entro sigiloso y con cautela. No me gusta llamar la atención, pero dicen que en las distancias cortas resulto tan arrebatador, o casi, como él. Nos distancian muchas cosas, pero especialmente la H que mis padres Corazón y Cabeza añadieron a mi nombre y apellido. Para muchos la H es una letra superflua y sinsentido, pero para mí tiene muchos. Todos los que precisamente mi hermanísimo tiende a olvidar y reírse. Mi H es igual a independencia, seguridad, paciencia… Esas cosas de las que él se chotea, pues le encanta la dependencia asfixiante, la autoestima cero, las prisas… Yo soy un ahmor sin publicidad. Un día los magnates de Hollywood quisieron comprar mis valores, pero yo me negué. Para mí son la base de mi esencia. Para fastidiarme no tardaron en poner un cheque infinito delante de mi hermano para que apareciera en todas y cada una de las películas paseando sus ideas de chorlito. Mis padres siempre han confiado en nuestra madurez pero Amor Romántico es incapaz de apearse de la nube de algodón en la que vive. Siempre le dije que era muy inestable, pero ni caso. Yo desde mi nube de galleta no pierdo el equilibrio. Le veo a lo lejos con tanto aprendiz de enamorado a su alrededor y sufro por el daño que tanta fantasía les podrá causar. Yo a mis amigos los ahmantes, nada que ver con los son infieles a sus parejas ni mucho menos, sino los que se ahman en mayúsculas, les animo a vivir sus historias con la tranquilidad con la que yo he crecido. Mi experiencia es mi mejor consejo. Lo de mi hermano no son más que atropellos emocionales sin capacidad de digestión. Tendré que clonarme y compartir mi H con todos los que desean compartir una vida con otro terrícola y sonreír tanto que su sonrisa dibuje una H en sus rostros.

jueves, diciembre 22, 2011

Dad Navidad



Seamos generosos. Con los otros y con tu yo. Vivamos el momento como si fuera el penúltimo. Tampoco es cuestión de anticipar el drama. Si sonreímos no cobran impuesto adicional (de momento). Y si expresamos sentimientos, quereres y semejantes subirán las acciones de tu corazón. Lo importante es mirar a cada lado y saberse bien rodeado. Fuera la morralla absurda que implica gasto de energías. Regálate buenos momentos.

viernes, diciembre 16, 2011

La estupidez del ser



Las cabriolas de mi destino siempre me devuelven por Navidad a la capital reinante. La misma que tanto me dio y me quitó de un plumazo. Sus calles, gentes, estreses sirven para conectar con un pasado y replantearse un presente. Es curioso cómo nuestra geografía emocional nos posiciona y determina respecto a tantas cosas. El caso es que este volver tiene muchos frentes por abrir, ventanales por los que deseo entre el aire fresco, frío. No me importa, sé que me impulsará. Porque de tanto reencuentro siempre aprendo cosas. Y estoy en ese camino. No como tantos, abnegados en su ombliguismo. Centrándome en esta categoría asqueante, anoche tuve la oportunidad de ver un show en directo de una diva de nueva generación y encontrarme cual hormiga en un pajar rodeado de semejantes borricos. 

Hay gente que debió tachar la palabra educación de sus diccionarios elementales y pasea su neandertalismo con orgullo. Más allá de las pintas y formas chonistas tan extendidas, que merecería una tesis infinita, me ocupa y preocupa esta gente que disfruta amargando al resto. Puede que en plena inconsciencia de ingesta alcohólica, drogaínica o de estupidina. Me da igual que me da lo mismo. Empujan, molestan, pisan, tiran líquidos o fluídos de casi todo tipo. Sin la menor preocupación por causar una molestia o incomodidad en otros. Son malas formas son tales que despiertan instintos básicos de violencia y desvarío en sus víctimas. Sin comerlo ni beberlo (ellos agotaron las existencias) te encuentras con un cabreo que no viene a cuento y perdiendo la concentración de tu verdadero interés, por el sufrir de cuatro mamarrachas mal peinadas.

Entre el rebaño de vomitivos y vomitables personajes hallase un popular estilista surrealista. Un farsante que vende a la galería una imagen de glamour y sofisticación, cuando lo que dejó mostrar fue un puestazo y pésimos modales que rompería con su imagen perfecta. Si es que nada ni nadie es lo que parece. Ni se merece una publicidad gratuita en estas letras. Pero que bañara de sus tragos a los demás, brincara arrítmicamente y haciendo peso frente a otros que habían pagado euro a euro su cara entrada... Pésimo. Lo malo es que este tipo de manifestaciones de estupidez se dan en cualquier espacio, cada día con mayor énfasis. Les hay que consideran que pueden hacer de la tontería una carta de presentación. Vaya tropa. Más vale salir corriendo o contratar un concierto privado aunque sea con María Jesús y su acordeón para evitar tanta actitud horrible terrible.

domingo, diciembre 11, 2011

No a los FA



No puedo con los Falsos Aparentes (FA). Los jugadores de la cara versátil. La hipócrita para mantener el interés y las formas, y la despiadada cuando media la distancia. La experiencia me dice que ejercitar siempre la sinceridad es complicado. Incluso incómodo. Sobre todo cuando esa sinceridad puede resultar dañina, especialmente si se conocen las teclas y puntos débiles del otro. Pero considero que de las críticas se construye. Que hablando o debatiendo se extraen conclusiones y acuerdos interesantes. Así que intento hacer de eso uno de mis esquemas básicos. Resultar un amigo incómodo no me importa, si considero que puedo ayudar o despejar nubarrones de mis gentes. Lo que no me gusta es que me tomen por tonto. Que me mientan, omitan o distorsionen realidades para echarlas en cara. Incluso para malmeter con terceros. Es un juego muy sucio en el que no quiero ver escrito mi nombre. Prefiero resultar plano, borde o seco que un falso aparente que culebrea con opiniones o informaciones para enfangar a una persona. Desgraciadamente todos ponemos cara a estos ejemplares que se crecen a cada paso envenenado. Conmigo que no cuenten. Que cuenten lo que quieran y quien tenga alguna duda que me pregunte directamente.

martes, diciembre 06, 2011

Ay extendido



Uno. Único. Doloroso por real. Ausente por desgracia. El compás de los latidos no engaña. Por qué negarlo cuando toca sufrirlo. A veces se contempla en otros ojos y es capaz de remover tanto como en origen. Su esencia esquiva no impide visualizarlo. El tiempo no derriba los muros cincelados con sentimientos. La verdad se antoja cruel. Y el engaño hecho olvido es inútil. Una sombra te acompaña y un silencio se apodera de tus entrañas. Temes y ansias ese reencuentro que nunca llega. No sabes cómo gestionarlo. De qué hablar. Qué cara poner. ¿Quién estará mejor? Te tortura saberte pededor de un partido que nunca quisiste jugar. Sobraba con el calentamiento global, con la punzada hiperrealista que pasó de largo. Para no quedarse. Para volar. Y convertirse en irrepetible. Lo sabes y convencerse de lo contrario es una utopía. Me queda el suspiro infinito de no tenerte.

domingo, noviembre 27, 2011

Buenos vs. Malos



Se necesitan. En ocasiones se quieren hasta odiarse. El equilibrio entre ellos es imposible. Lo saben y lo utilizan. En todo cuento hay buenos y malos y en nuestras vidas también. Directos o invisibles. Sinceros o farsantes. De todo hay y sufrirles, para bien o para mal, tiene consecuencias. Quien más y quien menos sabe calificar a sus gentes y espera mucho o poco de cada cual. Pero las sorpresas existen y se manifiestan espontáneas, reveladoras. Entonces el orden establecido se cuestiona. Las decepciones son efecto de las relaciones sociales y, especialmente, de esperar algo de... Craso error. Ya sea bueno o malo o viceverso. No eres porque te encontrarás en una trampa de difícil digestión. Unos y otros, con sus cosas, acabarán llevados por sus verdaderos instintos, no podrán mantener por siempre criterios coherentes. He ahí cuando flota la personalidad auténtica, cuando entiendes que al final todos son (somos) iguales. Diferentes por necesidad, no por gusto. Entenderlo y asumirlo cuesta. Sobre todo cuando ya tienes heridas. Cuando no has tramitado el pasaporte de la ausencia. Hay que apostar por uno mismo y nuestra propia dualidad para no ser víctimas de los gladiadores que golpean con una sonrisa. De candidez o de crueldad. No demos margen a esos que buenos o malos se preocupan tanto de sí mismos que olvidan a quienes les han aupado en el camino. Que luchen, pero en otra parte.

domingo, noviembre 20, 2011

En el reino de la silicona



Tengo suerte de poder escribir estas letras. Anoche pude acabar muerto por impacto directo de un tetazo siliconado. Y es que es salir una noche (no más, porque ni la edad ni las ganas dan para caer en el exceso) y descubrir una realidad nocturna para salir corriendo hasta llegar a la meta: tu cama, ajena a tanta tontería. Pero antes de caer en sueño una suerte de repaso mental provoca sustos. No puedo con los usos sociales de adolescentes, jóvenes y no tanto que hacen del exhibicionismo carnal y macarríl su mejor arma. Crédulos del enganche de tales ejercicios, conscientes de sus resultados, pero no de la pésima imagen que proyectan. No les importará pero digo yo que tengan familia, amigos (de verdad), gente cercana que sienta vergüenza ajenas de las pintas de muchos y muchas, que desconocen la existencia de un útil objeto que pocas veces engaña: el espejo.

Ellos se miran a su ombliguismo radical, a sus ganas de perreo bajuno y a la carnalidad de escaparate. Hacen del horror su fachada, en estilismos denunciables de difícil descripción. Sacan su encefalograma plano de paseo, alzan la voz y taconean o se tocan su genitalidad. Con eso tienen bastante. Asusta que sean tantos y tan bien avenidos. ¿De ellos dependerá nuestro futuro? ¿Nos obligarán a embutirnos en trapos imposibles? ¿Auparán la silicona a bien de primera necesidad? ¿En qué momento nos han conquistado? ¿Podemos detener su avance? Nunca he sido un nocturno de carné ni pase VIP, pero proclamo la infelicidad que me provocan estas visiones de humanos cuestionables. A sus ojos seré un carca, un rajao, un sin vida... Pero a los míos son un cúmulo de despropósitos que no asumo. Y sí, vi una teta más cerca que nunca y me asusté mucho. Era un balón de reglamento rigidísimo que soterraba a su paso. La esquivé y su propietaria se limitó a sonreír. Entiendo que no las controle, tiene un par con vida propia.

domingo, noviembre 13, 2011

Cuenta hasta veinte


Los días vuelan y con ellos las oportunidades. Y nuestras propias capacidades. Caemos en la rutina de lo cotidiano, en la dejadez como refugio y nos limitamos sin remedio. Hay una fecha, un horizonte, un momento que tenemos y debemos cargar de contenido. De ilusiones y esperanzas de voltear esta realidad tan asqueante. Puede que nuestro margen de maniobra sea reducido, pero desaprovechar sus capacidades resulta triste. En nuestro catálogo de esencia personal hay un término que nos define: ciudadano. Uno entre tantos, en sociedad y juego de hechos. Nos toca verbalizar y accionar el mundo y sus circunstancias. Gritar contra las injusticias, dobles morales y mentiras que de tanto repetirse han conseguido un espacio propio. Hacer del no un acto de conciencia, no un comodín. Valerse del sí como apuesta y estrategia del cambio. Puede que quienes lucen bajo los focos sean actores saturados de maquillajes y palabras vacías. Se merecen la crítica y el debate de quienes damos vida a la propia vida. Nos necesitan pero nos desoyen. Permitirlo o no es cosa nuestra. Sumemos hasta el veinte y veremos cuál es el resultado. Las matemáticas no siempre son exactas. Ni justas.

lunes, noviembre 07, 2011

Todo es mentira



Pasarela de vida. Irrealidad multicolor. Me engañas con tus vanidades. El espejo deforma tu instinto. Caigo en el juego, río. Acopio instantes de egos en lucha. Convivir resulta incómodo a los mediocres. Esos de mirada deshumanizada. Tristes víctimas de su propio juego. Asumo mis limitaciones y me dejo llevar. Pero siempre olvido mi esencia débil. El poder de los otros, que fagocitan los momentos en beneficio propio. Vuelvo a caer, preso de mi inconsciencia. Dejado de la bondad mal entendida. Sumo y sigo. La vida no se simplifica por cabezonería. La falsedad se maquilla por necesidad. Pero no te esfuerces, hace tiempo que entendí de qué va todo esto. Y no, no aplaudiré las argucias engañosas, los bienquedas por contrato, el vacío pretendido. Es necesaria una revisión utópica y despejar fantasmas. Liberar angustias y respirar sin lastres. Puede que hacerlo en letras sea el primer paso del resto de los días por escribir.

lunes, octubre 31, 2011

Susto o suerte



¡Por fin! Has sido esquivo. Cruel, a veces. Pero sé de tu buen fondo. Por eso encontrarte me libera. Porque dejo atrás tanto. Vomito males y sigo el camino. La espera ya no es un medio. Mi querido fantasma, verte la cara recompondrá mi eje del bien. Sé de tu capacidad para voltear mi realidad. Juntos resucitaremos verdades enterradas por el miedo. Tu energía, en comunión con los espíritus de mi yo ancestral, iluminará el futuro.  Buceo en busca de ese bienestar sideral. Lo pido a gritos sordos. Porque nadie me oye, todo lo que no sea uno mismo no interesa. Su desatino ya no es el mío. Tú me entiendes. Lo ves todo desde tu sombra y cómplice aplaudes mis leves avances. Que así siga. Hasta que la muerte nos funda en uno.

martes, octubre 25, 2011

Engomado



Si te tuviera haría milagros. Lejos de Lourdes y el marianismo. Sólo con mi desgastar, conseguiría efectos increíbles. Sería un héroe cotidiano, capaz de eliminar excesos, disgustos, pegotes, egoísmos… Fantaseo con tu textura, tus capacidades. Capaz de todo, digna ejecutora y arma de limpieza masiva. Te necesito. Hay tanto de más en mi vida que quiero sean de menos. Contigo podría aprender a no valorar a los injustos, los del yo en bucle. Quiero rodearme en positivo. Harto de mendigar, de cosechar míseras migajas del con cualquier cosa se conforma. Ya no. Todo es distinto. He cambiado. O quiero cambiar. Sé que tú eres la mejor herramienta posible. Despejada la realidad, sin fantasmas ni orcos podría caminar hacia los días con la alegría inmensa del sentirme pleno. Cargas fuera, el puzzle no cuadra. Querida goma de borrar, te espero. Pagaré los costes necesarios. Cuidaré tu esencia. Mimaré tu estancia. Sé que me ayudarás en esto. No me defraudarás. Y lo más triste es que una vez liberado sentiré pena. Ayúdame a no caer. Sino me borras a mí también y listo.

sábado, octubre 15, 2011

Dejado de palabras



Escapando de mi realidad encontré mi consuelo. ¿O me consuela pensar que escapo y algo cambia? Los factores toman mi revuelo, a sus anchas, y contemplo mi película. Los actores quieren dar juego y se quedan en cameos simples y sin recorrido. La hartura de los quizás y las ausencias por justificar me queman. Mucho o más. No puedo evitarlo. Mis taras, traumas, males y sentimientos piden una pócima mágica para confundirse y evadirse de los hoy y mañana. Las vidas propias ganan terreno y la mía se achica. No busco culpables, señalo emociones, que es diferente. Quien se dé por aludido que se desaluda y guarde el saludo. Mendigar me mata, mi lista de necesidades se llena de faltas... puede que no de ortografía, pero dan al ojo. El cansancio de tanto, de esta mochila pesada y absurda me inquieta. Dudo del camino, cuestiono los sueños, erradico las ilusiones... Sus nefastos resultados no animan a alimentar su esencia. La mía propia se apaga y no alcanzo a lo alto de mi cima, donde están los lápices para reescribirme y dibujar mi yo. Mi auténtico compañero de viaje, perdido entre la nada que le aburre y abruma. ¿Qué queda?

viernes, octubre 07, 2011

Mensaje desbotellado



La ceremonia de la confusión hace que los días resten por dos. Desgasto las suelas entre incómodos recuerdos, palabras hechas dardo y sueños sin dormir. Programarse, esperar o hacer inventario resultan explosivos, por ineficaces. Bandeo y hago del silencio mi manifiesto. ¿Dónde estás? Los quereres que no pueden no me sirven. Grito y asfixio mi llanto. La sordidez de Soledad me espanta. Qué ingrata y altiva resulta. Nunca la quise en mi vida pero ella se rebela y se queda, haciendo herida. Ni el ejército de tiritas de sofoco temporal son suficientes para apaciguar su efecto. Rechazo los complementos directos circunstanciales, creo en las apuestas firmes sin titubeos. No así en los túes y yoes escritos en bucle infinito. Harto del castigo impuesto, del mal de ojo que el destino insiste en ensuciar. No puedo más y dudo que sienta menos. Por mí me apeo y reinvento el (mi) mundo.