martes, mayo 15, 2012

Familia no hay más que una


 La familia sanguínea resulta, muchas veces, un pozo de sabiduría. Otras un cúmulo de historias raras, raras. Pero siempre una oportunidad de extraer conclusiones. De pequeños las cosas pasan y los mayores te impulsan a mirar hacia otro lado, a colorear la realidad y olvidar los trazos gruesos. Con los años y los bandazos el análisis de la realidad sale a flote solo. Son los días de reunión maquillada la ocasión perfecta para escenificar envidias, malas babas, inquinas enquistadas, carencias emocionales, silencios absurdos... Una mezcla que agitada resulta una bomba de relojería. 

Por suerte siempre hay personajes de Almodóvar, chistes a destiempo, estilismos de salir corriendo o manifestaciones ridículas que suplen con creces el malestar genérico. Es lo que salva la situación, lo que impulsa la continuidad. Apearse de ese estado de las cosas y las gentes no es suficiente para romper el lazo. Al final siempre acabas por asumir a los tuyos como el peaje de ser tú mismo. Y mientras sigues buscando tu mecanismo, el mismo que te inmuniza frente a tanto surrealismo.

domingo, mayo 06, 2012

Querida Concha


Imaginar más de medio siglo sobre los escenarios, haciendo de tu vida una constante ida y venida, con focos y flecos, tacones y pintalabios rojos. Es la mejor carta de presentación de Concha Velasco, algo más que una dama de la interpretación, una showoman capaz de reinventarse y epatar con su público. La primera en reírse de sí misma y airear sus 72 años enfundada en unas medias negras tupidas y una sencilla blusa de raso crudo. No necesita más, ella lo es todo. Una vida de guión, que vertebra su musical a medida, 'Yo lo que quiero es bailar'. Tras su visionado uno tiene ganas de dar brincos, retomar ilusiones y olvidar sinsabores. Con pasión y vocación artística la vallisoletana ha sido capaz de transgredir su propia biografía. Yeyé y más. Con o sin Goya, no necesita más que interpretar su mejor papel, el de Concha, para saberse pieza clave del entertainment patrio.

Y qué decir de ella en las distancias cortas. Profesionalidad no, lo siguiente. Un torrente de cariño, el que regala y que necesita para seguir tomando el pulso a su realidad en celuloide. Era nuestra segunda vez, dos años después, y me encontré a la misma mujer vital, optimista, de ojos chispeantes. Maestra y coqueta, fiel a su lado bueno. Recordé mi infancia de simulacros espectaculares, reproduciendo los grandes formatos televisivos que la chica de la Cruz Roja compartía con millones de espectadores. Audiencias impensables hoy con formatos blancos de esencia y explosivos en color. Se emocionó. Mi nostalgia de aquella frivolidad inocente sumaría a la de miles, millones, que en tanto tiempo han puesto rostro a su público entregado. Entiendo que una cómica, en el sentido primigenio del término, ha de sentirse pletórica al saberse útil. Y sí, volver a aquellas noches frente a la tele era entender que la Velasco puso en mi la curiosidad por saltar el cristal. Compartir encuadre a su lado resulta hoy todo un honor. 

Habrá muchas Conchas, pero Velasco sólo una. La Conchita que falseó su DNI con 14 años, entregada a su pasión de bailar. Era el principio del fin infinito que nos regala desde entonces en cada uno de sus trabajos. Que no se cierre el telón...

viernes, abril 27, 2012

Mario Vaquerizo, él mismo


Es el personaje del momento. Ha sido capaz de dar un golpe de efecto y superar en mediatismo y excentricidad a su propia mujer. Tarea nada fácil cuando uno está casado con la artista más movida: Alaska, Olvido Gara vía DNI. Por obra y gracia de su destino, en mezcla con su ambición y sus contactos jet set es capaz de construir su propia irrealidad profesional en ámbitos diversos. Periodista de vocación, rock star de corazón, famoso en vena y ahora escritor incipiente. Intentó novelar sus surrealismos, pero no se vio capaz. Por eso se puso la misión nada pretenciosa de retratar su lifestyle en reflexiones y artículos tan majarados como su propia esencia. 

En las distancias cortas sorprende que el profesional supera al personaje. Su anorexia tan buscada resalta con su complexión, alto y fibrado. Se gusta y se sabe cómodo en su pose de chico del momento. Pitillos, camiseta básica ilustrada y una de sus chupas de cuero hacen las veces de estilismo de promoción. Grados de cerveza achispean desde temprano cada una de sus respuestas. Locuaz, sencillo, cariñoso y divertido. Por momentos el hall de hotel que nos contempla se transforma en la imaginería pop de su salón de casa.  Con hueco para Warhol y toda la factory. Recorre su vida como quien planea la lista de la compra, deteniéndose en las ofertas. No quiere conocer límites, pero sin renunciar a todo aquello que despierta su pasión por escribir cada día de forma diferente. Como él. 

Me adelantó su plan de convertirse en bibliotecario de su propio hogar, del piso de arriba aún en obras. Para ello afronta con ganas el regreso a la Universidad, a golpe de tacón y caderas. ¿Qué artistas poblarán ahora su carpeta? Sigue fiel a Ana Torroja, porque me dijo le tiran más las maduritas, de ellas puede exprimir saberes que la turgencia veinteañera desconoce.

Es Mario Vaquerizo. Será el padrino de mi retorno televisivo. A partir del miércoles 2 de mayo NO HAY DÍA SIN NOCHE en Tu Canal Televisión (busca en tu TDT). De 21 a 23 horas prometo cerrar el día con una noche diferente. Para ello no podía ser otro quien nos diera el primer impulso.

miércoles, abril 11, 2012

Volad, malditos


La masa social es víctima de los excesos de unos pocos. Han mentido a quienes quisieron creer la falsa apariencia de salvadores de la realidad. Y con qué nos han bofeteado: con su hipocresía mediocre, su silencio elocuente, su moralidad descafeinada, sus dictaduras veladas... Desde el poder ahora hacen y pretenden deshacer, cuestionando luchas y justificando maldades. Si se proponen acallar el grito ciudadano, negar nuestros derechos y encumbrar sus amiguismos... lo llevan claro. Sabemos desenmascarar a los malos de película, de mitin y de encuesta. Hay que verbalizar la indignación, conjugar sus ridiculeces y evidenciar su cobardía. Y como nos sobran los ejemplos haremos caer sus argumentos. Por dignidad, sentido común y futuro. El que queremos escribir sin miedo en el cuerpo, sin límites ni complejos. El momento no nos hace bien y esta suma de absurdos con maletín menos. Así que conjuremos al tiempo, que haga una limpia intensiva y nos ahorre tantos sobresaltos. Que se exilien en amor y compañía y practiquen su yoísmo. Para ellos.

jueves, abril 05, 2012

Dame una f, dame una e


En un nuevo capítulo infinito de la ironía de la vida, quien peca primero tira la primera piedra. Es así, inexplicable. Pero ya que estamos en supuestos días santos, encaja reflexionar sobre la hipocresía bajo sotana, la bondad externalizada que quema por dentro, los jueces morales que juegan a la inmoralidad, etc. Esa suma de estupideces y estúpidos levantan mis airadas repulsas. Más cuando ese tipo de gentes/dementes proclaman con fervor palabras y hechos, lavando cerebros de muchedumbre incauta, para voltear la doctrina y reírse de creencias. Nunca entendí el valor de los corsés, los gritos de escándalo y las miradas de desaprobación. No, porque evidencian la falta de respeto a la libertad individual, la ineptitud frente a la tolerancia y la dictadura de su verdad. La misma que camuflan, envenenan e imponen. Hay historias que la propia Historia archiva sabiamente, porque de airearse se caerían muchos mitos vivos. Que así sea por el bien del teatrillo que  representan desde sus altares de oro y confesiones de circunstancia. Que la Santa Semana nos pille a todos con las conciencias tranquilas y los corazones limpios. A los que no, ya saben dónde tienen las puertas... del infierno.

martes, marzo 27, 2012

El talento no se viste de Prada


El talento asegura el futuro, decía un agitador de masas hace no mucho. Pero no siempre es así y lo sabemos. Quien pensara que los malos momentos servirían para hacer una limpia y quedarse con los mejores profesionales, estaba muy equivocado. Sabemos que el empleo ruín de enchufismos, pegotes, vagancia y demás da al traste con tantísimos empleados cualificados y con ganas de desarrollar sus potenciales laborales. El contexto nos lleva al éxodo internacional, a las dudas frustrantes, a cuestionar el camino trazado y todo porque en lugar de proteccionismo y énfasis emprendedor seguimos (siguen) cometiendo los mismos errores de aupar los intereses.

Estos días en un ejercicio profesional alguien quería cuestionar mis conocimientos, desde la total ignorancia de mi experiencia/curriculum. Viniendo de una eminencia cualquier crítica destructiva adquiere peso, pero si brota de una bruta que se posiciona como sabia suprema sin tener ni formación ni criterio, por ahí no paso. No pude evitar reírme y asimilar con tristeza que era una manifestación de tantas, no un hecho aislado. Me gusta crecer, compartir, aprender de cualquier persona, porque creo en las personas, no en los robots. Gente así necesita de sumisos al cargo, con quienes ejercer la tiranía de su verdad. Lo bueno es que el bochorno, la falta de argumentos sale cuando menos se espera. El maquillaje tiene poros y los hechos muchos peros.  

miércoles, marzo 21, 2012

De una pieza


Somos producto de nosotros mismos. Nos construímos, para bien o para mal. El problema es que no siempre sabemos calibrar conceptos como sueños, aspiraciones, ilusiones, deseos, necesidades, caprichos. Participamos del complicado juego de la vida, mascamos nuestras frustraciones, paseamos egoísmos, desoímos consejos, aúpamos al necio y queremos salir libres y reforzados. No siempre es posible y gracias. Nos falta autocrítica y sentido común. Y la capacidad efectiva para saber ver más allá y poder identificar aquello o aquellos que nos sobran. Perdemos mucho tiempo, sacrificamos nuestra esencia y olvidamos lo importante. Estamos ciegos, locos o qué. Hace un tiempo la vida me dio una gran lección. Dura, pero efectiva. Sólo así se entiende que el dolor tiene un precio y regala argumentos certeros. Ha pasado tiempo y es ahora cuando empiezo a encajar las piezas de mi puzzle. A entender quién soy y adónde voy. Y lo más importante, con quién. No es fácil elegir compañeros de viaje, pero mucho peor resulta padecerlos. Requiere mucha empatía y sinceridad con el yo interior, escondido en su celda de la verdad, desatendido y solo. Tememos su diagnóstico, su pulso. Acabar desencajados y malheridos. Pero más vale conocer el peso de la tortura que el de la conciencia. Soy, estoy y quien quiera verbalizar conmigo que explore su léxico. Yo sabré cómo conjugar mi querer en primera persona.