miércoles, enero 26, 2011

Sencillamente...


sin el amor prohibido.

sin los silencios.

sin las risas censuradas.

sin las noches para olvidar.

sin su boca de sueños.

sin las dudas tormentosas.

sin el ego armarizado.

sin los fantasmas del presente.

sin las sorpresas libres de papel de regalo.

sin tantas palabras de consuelo.

sin las miradas polisémicas.

sin el túnel de luz apagada.

sin los adelantes oportunos.

sin los sones hechos terapia.

sin el corazón entiritado.

sin los episodios por descargar.

sin el miedo hecho grito.

sin las verdades descongeladas.

sin la capa de héroe urbano.

sin la conciencia musa de tranquilizantes.

... no sería mi vida.

viernes, enero 21, 2011

Acabada en Z


Es más que un destino. Es una oportunidad. O viceversa. Es un sueño. Una ironía. Libertad por escribir. Pesadillas que vivir. Gentes de bien. Tiburones con ansias de engorde. Dinámica. Provocativa. Rítmica y descompasada. Trepidante. Excesiva. Distante pero cautivadora en las distancias cortas. Egocéntrica de diagnóstico. De todos, de nadie. Diferente nunca indiferente. Una hoja en blanco roto. Una calle palpitante pasto de cebras paseantes. Ese chiste malo que hace reír. Banda sonora de tantos. Noches de santos y tacón. Es irónica y charlatana. Hipócrita y falsamente sincera. Cero discreta. Apasionada. Rara pero encantada. Gentil a ratos, iracunda sin pensarlo. Carne de psiquiátrico.
Definirla es un ejercicio de querer y odio, una lucha fílica y fóbica. Es un deber inacabado. Una asignatura dependiente. Una criatura envolvente. Es capital y tal y tal. Es Madriz. Acabada en Z. Sonora y altanera como ella entera. Me fui para volver y siempre quedo a tu espera a la vuelta de la esquina.

jueves, enero 13, 2011

Pasajero en sueños*


Me encanta estar en tus nubes.
Pasear entre susurros.
Imaginar nuestras manos bailando desafiantes.
Compartir todo lo tuyo que es mío, todo lo mío que es tuyo.
Hacer música de nuestras sonrisas, placer de cada caricia.
Iluminar tu mirada con palabras que habitan mis entrañas.
Enterrar el no para cultivar un campo de síes floridos.
Ver cómo la lluvia de lágrimas felices empapa nuestros cuerpos.
Escuchar la sinfonía de latidos, de quereres antes dormidos.
Comprar tus labios con hipoteca infinita.
Despertar agitado de tenerte a mi lado.
Viajar sin maleta con destino a tu nube secreta.

* Es la historia de un amor, como no hay otro igual...

viernes, enero 07, 2011

Carta vacía


Víctima del blanco por escribir, del vacío, de la incertidumbre, de lo desconocido, de los peores fantasmas... Cuando te superan las circunstancias, cuando uno se siente preso del no saber, es cuando se disparan las alarmas. Y se espera que en entren en acción los mecanismos automáticos de defensa. Y ya se sabe, el que espera desespera.
Así me siento, navegando entre preguntas sin respuesta, dudoso del mañana, desganado ante el hoy. Incrédulo ante el momento y asqueado de los seres coléricos, felices de oscurecer sus mazmorras. Toca armarse de valor, voltear la realidad, navegar a contracorriente y luchar para salir a flote.
Reconforta el mirar atrás con un balance auténtico, intenso, creativo y libre. Y por mucho que no sirva de nada los recuerdos son material de archivo que demuestran cosas y especialmente personas. El auténtico beneficio de tanto esfuerzo desvalorado.
¿Qué será, será? Todo y nada puede pasar. Como el tiempo y sus efectos. Ojalá que no destruyan la ilusión ni el coraje de vivir.