lunes, mayo 24, 2010

Antónimos


Querer / No tener.

Soñar / Vivir.

Juntos / Extraños.

Pasado / Futuro.

Sentir / Ignorar.

Amigos / Amantes.

Palabras / Silencios.

Recuerdos / Ahora.

Corazón / Hielo.

Soy / Somos.

/ Quién sabe.

Conformismo / Riesgo.

Besos / Broncas.
Mío / Nuestro.
Destino / Desatino.

domingo, mayo 16, 2010

¡Qué país!


Aficionados estamos siendo a la ficción tan real de vida que nos rodea. Más allá del juego de palabras sabemos que las cosas están incluso peor de lo que parece. Algo que algunos nos han buscado y a lo que muchos han contribuido con ferocidad. Y es que hay cada especimen suelto, capaz de torpedear el estado de las cosas que produce un miedito inmenso. Me preocupa especialmente el territorio laboral. En las altas esferas y en las más bajas estamos invadidos por personal incompetente, desganado, morrudo e incapaz. Arrastrando a más con sus decisiones inútiles, sus visiones absurdas y sus querencias interesadas.

El dedo acusador da paso al alimentador, el que coloca sin mirar atrás en puestos impropios por muchas razones. El día a día lo invalida. Mientras muchos se matan y agotan posibilidades, hay quien ejerce la ley del mínimo esfuerzo o menos pero con ingreso máximo. ¿Dónde queda la dignidad? Se pierde en el camino de la ambición, en el olvido de un pasado sin padrinos. Injusticias muchas que nos amordazan y limitan sin remedio. Queda pues la resignación y el tragarse palabras, sufriendo caras de perro sin perrera pero sí con despacho y muebles minimalistas.

La tormenta imperfecta se avecina. Toca refugiarse de la maldad con inquina, de los complejos rebotados, de las miradas envenenadas, de las zancadillas pretendidas... Hay que ser fuertes ante los garbanzos negros. Nadie intercederá por ti. Lucha, lucha sin venderte ni rebajarte. Es lo que quieren, una humillación consentida. Pero NO.

domingo, mayo 09, 2010

Quereres


Quiero compartir todo contigo. No quiero ser un límite. Quiero crecer y aprender de lo vivido. No quiero añorar lo que me hizo sufrir. Quiero querer sin imponer. No quiero medias verdades. Quiero no ser uno más. No quiero ser mediocre. Quiero entenderme. No quiero agonías ni exigencias absurdas. Quiero reírme como terapia. No quiero ser un falso social. Quiero rodearme para bien. No quiero caer en una rutina asfixiante. Quiero encontrar mi sitio y vivirlo a tu lado. No quiero dejarme llevar por una inercia tonta. Quiero despertar emociones. No quiero ser una caricatura pintada por otros. Quiero vivir ajeno a las miradas maliciosas. No quiero confiar sin garantías. Quiero dejar atrás las agonías. No quiero perder el tiempo esperando. Quiero concentrarme sólo en lo importante. No quiero perder los nervios. Quiero quererte (más). No quiero que me quieras sin querer.

lunes, mayo 03, 2010

Contexto revuelto


Hay volveres difíciles. Más cuando no se han vivido cosas precisamente buenas. Por eso cobra especial importancia que, de pronto, un detalle haga especial un regreso. En esas estoy, entre reencuentros de un lugar que ya me es habitual pero que siempre logra arrancar un pellizco por lo que fue y no. En unas calles donde me pierdo gustoso, donde aparto vergüenzas y tonterías varias para no ocultar mi verdadero yo. Y lo que es mejor, donde los ejercicios de rodearse personal y emocionalmente me hacen crecer. Es precisamente lo que necesito en un momento de estancamiento, de dudas, de estrés macerado.

El saber que personas ni te cuestionan ni te observan con lupa, es más, te dejan hacer y decir, reír y desvariar sin dobleces me tranquiliza. Aquí consigo desconectar de ese día a día tedioso y casi programado que limita a cualquiera. Aunque los límites sean autoimpuestos desaparecen. Con todo y eso, uno quiere construir un presente así, no sólo limitarse a instantes de un conjunto. Lo intentaré por mi propio bien.