viernes, diciembre 31, 2010

FelizAño11

Las fuerzas intergalácticas se unirán en 2011 para que los héroes anónimos conquisten las calles, las limpien de seres y sentimientos malignos y establezcan un nuevo orden. En él los buenos encontrarán su sitio, convivirán con iguales, querrán a latido feliz y harán del trabajo su fuente energética. La sonrisa se dibujará en sus rostros y harán del bien común su meta. Hay que confiar en que los vacíos se superen, los bajones se olviden y los miedos se conviertan en anécdota. Ojalá que así sea. Por mucho que el año entrante sea impar hay que saber formar pares eficaces y satisfactorios. Con mis mejores deseos y expectativas. Cuenta hasta 11 y luego que comience el espectáculo. Besos y abrazos a repartir.

miércoles, diciembre 22, 2010

Más con menos


Puede que dejados llevar de la ingenuidad o la tontería, pero mi visión del gentío en general poco demuestra el tránsito por una crisis que bien merece 'eses' infinitas. Es pisar las calles, acceder a un comercio o gran superficie, buscar mesa o sitio de picoteo, hacerte con un billete low o no de viaje, con una entrada con ánimo de show... Y no encontrarás el terreno llano. Una muchedumbre parece querer vivir como si fuera el último instante, no privándose de nada. Haciendo del gasto su ejercicio de cada día... Y de las carteras su pozo sin límite explorable.
Es cuestión de cada cual su propia gestión, pero no cuando se toma el pelo público a un país azotado por el contexto. El mismo en el que muchos se frotan las manos acumulando prestaciones, subvenciones o pagas extras sin mover ni un sólo dedo. Y sin hacer un amago de intención de encontrar una vía laboral de la que comer por cuentra propia y no ajena. El morro crece y la mala fama ganada a pulso, también.
Los que, por desgracia, nos vemos en el carro de búscatelavida tenemos que luchar contra nuestros fantasmas y los del mercado contractual, tan amigo de sus amigos, parientes, amantes y etcéteras de dudosa reputación o con la putación por los cielos. Con estos mimbres se complica más el encauzarse en tiempos de vacas flacas. Ni la experiencia ni talento ni las ganas son pasaporte a la subsistencia. Así que toca romperse la cabeza, divagar entre lo creativo y lo eficaz para encontrar la salida de emergencia. Si la encuentras, ¿te importaría abrirme paso?

domingo, diciembre 12, 2010

Ahora o nunca


Nos lamentamos de los momentos perdidos. Esos que renunciamos vivir por miedo, dudas o simplemente pereza. Y todo hasta que llega el instante del no saber, del sentirte en total suspensión vital. Preso de decisiones ajenas, que en nada tienen que ver con tus propias ideas, ganas o talento. Queramos o no, los pasos a solas tienen un escaso recorrido. Por eso nos sabemos víctimas de a quienes llamaremos ingratos o limitados, los mismos que acaban con nuestras ilusiones o nos obligan a sufrir sin pestañear. Puede que mi presente me haga maldecir esta realidad, pero antes o después todos nos sentimos así. Tan así que hay que plantearse el ahora por encima de todas las cosas. De poco sirve construir castillos de sueños de arena, llenarse de bocanadas de aspiraciones o montañas de folios por escribir. Hay que hacerse fuerte y ejercer de vividor sin complejos. Sólo de ese modo, sin esperar más allá del tintineo del reloj, cumpliremos el propósito de anticiparnos a la maldad de serie.

Ni qué decir tiene que, pese a todo, no hay que perder el sentido propio, la personalidad que nos hace únicos a quienes nos preciamos de serlo. No olvidemos que quedan ejércitos de ovejas cortadas a patrón por el redil de los mediocres. Cada quien sabrá cómo quiere sobrevivir en la jungla de las mentiras, de las miradas de guerra, del betún por desteñir... Hay que saber filtrar y despejar tales enemigos íntimos, encantados de ver menguar al resto. Sólo queda protegerse y sacar la cara ante la oscuridad y los oscuros.

miércoles, diciembre 01, 2010

No sólo palabras


Vacío >>> Suspiro >>> Recuerdo >>> Lamento >>> Retrocedo >>> Grito >>> Siento >>> Entiendo >>> Tú >>> Yo >>> Dos >>> Uno >>> Destiempo >>> Orgullo >>> Silencio >>> Pérdida >>> Soledad >>> Amor >>> Desamor >>> Queriendo. ><><><><

El orden de factores altera el producto y así me siento producto de una mala gestión de palabras que son sentimientos y una historia que late a contratiempo. ¿Cómo escapar? Es mi tormento, el saberme preso de un amor que se escribe a lápiz, que se mancha y borra sin remedio. Con el deseo de hacerme fuerte con todo esto y no mirar al pasado con el peso del despecho. Que así sea.

sábado, noviembre 20, 2010

La creíble historia del príncipe descorazonado


Érase una vez un pueblo perdido del mundo, donde las nubes tenían forma de corazón, donde el arcoiris se dibujaba en el firmamento brillante y luminoso, donde las melodías de amor trapasaban los muros de cada casa... O casi. Y es que toda la luz se apagaba al llegar al castillo, habitado por un joven príncipe. Cuenta la leyenda que él era uno más del lugar, encantado de vivir y sentir, hasta que alguien le robó el corazón. Lo que en otro hubiera sido un motivo de felicidad en él se convirtió en una auténtica pesadilla. Dicen que fue un joven artesano el único capaz de atrapar los deseos y sentimientos del noble príncipe, que aturdido corrió a sus aposentos asustado por el modo en que su corazón quería escapar de sus entrañas. El choque de realidad le hizo refugiarse en su castillo y ocultarse por siempre jamás...
Pero aquél corazón parecía tener vida propia y fuerza suficiente como para luchar por lo que más deseaba, estar junto al vivaracho artesano que todo bondad y belleza le había conquistado. Y así lo hizo, una noche en la que el príncipe estaba abatido de tanto llorar y sufrir sin remedio, el valiente corazón se deshizo de su cuerpo y voló. Voló como nunca hubiera imaginado, hasta llegar a la casa del artesano de ojos cristalinos, que estaba esperándolo con los brazos abiertos y el corazón despierto. El destino había unido aquellas dos almas, la libre y la encerrada, pero sus corazones pudieron más. Y vivieron felices, latiendo al unísono, sintiendo sin dobleces.
Cuentan que el príncipe vaga en busca de su corazón, por mucho que solo él sabe dónde se encuentra. Sus miedos e inseguridades le impiden llamar a la puerta y encontrar la ruta del querer, ajeno al qué dirán. No tiene corazón por negarse un amor sincero. Está descorazonado, pero intuye que su corazón vibra por él. Mientras, sus lágrimas confusas empapan las paredes de su castillo. Y el vacío de su corazón lo oculta, menos en sueños, donde sí se imagina preso de miradas y palabras de amor. Ay, amor. El que abre los ojos y te reconcilia con tu corazón.

sábado, noviembre 13, 2010

Hasta aquí noooo, lo siguiente


Dice la RAE de límite: extremo que llega a un determinado tiempo. Y está claro, el mío ya pasó o, en realidad, se sobrepasó. El momento no hace bien a nadie (conocido) pero la maldad parece que se acrecienta de manera proporcional e injustificada. Y ahí es donde se antoja preciso el limitar, el gritar, el despotricar, el aborrecer... Devolver así el cúmulo de deudas contraídas ante la ineptitud sufrida. En esas estamos, sobreviviendo a un folletín mal escrito y peor direccionado, víctimas algunos de ejemplares negados. Es triste cómo cuando menos te lo esperas te encuentras en una espiral de negatividad impuesta. Nos sabemos títeres de lo ajeno, pero de ahí a depositar nuestra dignidad van muchos pasos que YO no pienso recorrer. Los otros sabrán, asumirán y apostarán, pero lo que es mi capacidad de aguante no tiene vidas extras.

Bien por los visionarios que se arrojaron al mar bravo y abandonaron el barco a tiempo. Mal por los cobardes que nos agazapamos esperando tiempos mejores que no llegan, sino todo lo contrario. Está claro que habrá que armarse de valor y valores para apaciguar la tormenta imperfecta que el comandante en jefe ha propiciado. Su oscurantismo ha sido determinante para acabar con todo esto y tirar por tierra ilusiones, trabajo, aspiraciones y más. Su papel no se lo disputaría nadie, pero el del gentío asustado y dudoso del futuro, menos. Queda mucho por escribir pero a la par que sufrir. Y es que para muchos el tiempo pasado fue sólo eso, para otros en cambio tuvo sentido y significó tantas cosas que nadie entendería.
Triste contexto, entre el enfado y lo molesto, pero confiando en que algún día se vuelva inverso.

domingo, octubre 31, 2010

Vencido por el instante


Preso de un vértigo de difícil explicación. Miedoso y cansado a la vez. Víctima de una miscelánea de sentimientos y pesares que agotan y a la vez impulsan. Siempre a la espera y con la duda como compañera. Reconozco que no estoy en un buen momento, la suma de causas para mal hacen que el resultado sea un prototipo arrastrado por su propio destino, que no desafía a los hechos ni niega verdades prisioneras. Hasta que un instante, un dato, ha sido el detonante del derrumbe. Llegó el motivo, ahora faltan las consecuencias. Enfrentarme a los deseos sin caretas, verbalizar mi instinto, la necesidad innegable. Puede me arme de valor o no, pero al menos habré entendido que uno no puede luchar contra sí mismo y sus querencias.
Como tampoco puede luchar contra el ejército de la hipocresía y de las verdades sin medias. Ejemplares que van de ello y postulan banderas de amistades que lleva el viento. Víctimas de su propia mediocridad, adalidades de lo correcto sin seguir esa línea. Lo mejor es que la distancia actúe y evidencie tantas mayúsculas mentiras, tanta indignidad humeante.
Hola y adiós. Cada cual tiene lo que merece. Aplícate el cuento.

domingo, octubre 24, 2010

Abril / Cerral


Lo mío debe ser amar en tiempos conversos. Pasan cosas, escucho otras que vienen a cuestionar mis ideas de lo que debe ser una construcción afectiva a dúo. Pero me resisto a que me vengan con una sentencia firme de derribo. Sacaré mi voluntad y defenderé mi cuota de romántico de otro planeta. Toda esta intro tiene explicación. Una reciente conversación sumada a más donde se teorizó sobre las parejas abiertas, la no intención de poner palabras ni definición a las historias emparejadas. No lo entiendo, quizá no haya sabido actualizarme y permanezca anclado a los mundos arcoiris más teen. Aunque viendo ahora mismo la realidad jovenzuela parece que sí han captado que esto del querer implica renovarse o morir. Y los hechos evidencian que estoy muerto y en pleno proceso de descalcificación.

Nunca he sido infiel. Sufrirlo es otro contar. Pero jamás se me ha pasado estar con alguien y pensar en otro ni pasar a acciones mayores. Ni siquiera en los estados más iniciales. Eso de compaginar o guardarse ases en la manga por si las moscas... No es mi estilo. Y aquí es donde entra mi máxima de 'No hagas lo que no quieres que te hagan'. Quizá como un proceso de autodefensa, pero en la base como un auténtico valor emocional. Acepto que haya ejemplares con capacidad extra para repartirse, en todos los sentidos, pero considero que eso implica tantas cosas y resta otras en un proyecto de querer. Sí, lo sé, estoy resumiendo todo a Historias con mayúsculas, no a rollos que se escriben en trazo fino, se emborronan y repasan con suerte. Pero es mi escala de deseo innegable, el encontrar sin retorno. Por eso la sola imaginación de mi otro en manos ajenas, perdido en besos desconocidos, desatando una comparación automática... Como que no, me supera y me liquida.

Así que aviso a navegantes. Toma mi llave. Si tú me abres yo cierro. ¿Y tú?

domingo, octubre 10, 2010

Veo/NO


En ocasiones más vale no ver que toparse con imágenes poco gratas. Pero en la noria de los días y las vidas el cómputo de lo visto para bien y no, rara vez sale equilibrado. Toca recuento...


Veo hipocresía y me alejo.

No veo los cuchillos lanzados pero me sangra el alma.

Veo confusión y limpio mis cristales.

No veo envidias espontáneas mal gestionadas. Pero las sufro...

Veo simplezas, desganas y vagancias varias.

No veo consecuencias lógicas.

Veo injusticias y ellas me ven a mí (de cerca).

No veo enmiendas del error, ni atisbos de.

Veo amores y latidos ingratos.

No veo gritos emocionales ni sublevados ante los dictadores del corazón.

Veo imágenes mentales de buenos momentos.

No veo realidades sin ensoñación.

Veo cobardes escondidos en zulos, miedosos de su ser.

No veo valientes abanderados de sí mismos. Sin más (ni menos).

Veo discursos vacíos de oradores ídem.

No veo palabras de consuelo. Ni a Consuelo Berlanga... ¿dónde estás?

Veo que pierdo la inquietud.

No veo retornos de ingenuidad.

Veo, veo... ¿Qué ves? Una lagrimita... que roza mi piel.

No veo, no veo... ¿Por qué no ves? Porque esta pantomima me tiene ciego otra vez.

miércoles, septiembre 29, 2010

Con piquetes en el corazón


Tuve que pedir cita con semanas de anticipo. Esto de la huelga ha desatado las alarmas de la duda o la indiferencia. Otra vez más el equilibrio se antoja imposible. Me atendió una secretaria competente, conocedora de los cauces comunicativos y eficaz como pocas. Con una sonrisa que traspasaba el hilo telefónico me convenció para esperar. ¿Merecería la pena? La mismísima Sindy Cato escucharía mi relato y podría arrojar luz sobre mis ruinas. La largura de mis uñas fue inversamente proporcional a las horas de ansiedad. Hasta que llegó el día, seleccioné uno de mis trajes de corte clásico, camisa blanca, corbata negra y actitud doliente. Superado el protocolo me hallé ante el habitáculo más vanguardista que mis retinas pudieran recordar. Poco propio de una diosa de la ayuda sin fronteras. Me senté frente a ella y comprobé que las expectativas siempre son producto de la ficción encantada de la hipérbole. Era una mujer menuda, segura pero con un hilo de amargura en su mirada. Ni una foto en el despacho, ni un vínculo emocional. ¿Era el precio a una lucha sin cuartel?
Me propuse ser conciso y relatar mi situación laboriosa sin rodeos. Las cosas estaban tan mascadas y mareadas que era fácil caer en lugares comunes y patetismos que Sindy no estaba dispuesta a escuchar. Tenía antecedentes, porque sentí que ella volvía cuando yo iba a un rincón de mi malograda posición. Escuchó, refutó, bufó, suspiró... Su rostro era el poema de una mujer comprometida. De pronto una lágrima densa se posó en una de sus mejillas. ¿Qué había pasado? ¿Había hecho algo mal? ¿Por qué? Negó. Y asistida por unas fuerzas de titana solchó el speech de su vida...

"Sabes qué pasa... No aprendo. Y perdona este momento, que estamos aquí para ti. Pero pienso que todo esto no tiene sentido. Perdemos fuerzas en historias que no dependen de nosotros y perdemos el valor de lo importante. En mayúsculas. Ahí sí que nos quedamos en servicios mínimos y cometemos el error de restar, de olvidar, de postponer... Y así acabamos vacíos, desorientados y frustrados por no alcanzar jamás una felicidad que nos niegan y, en realidad, nos negamos...".
Comprendí que de nada sirve llegar lejos ni tener un nombre si todo eso implica un desorden vital, una ruina emocional deconstruida por ambiciones, anhelos y sueños. Tendremos que ser más terrenales. Y acabar todos como yo aquél día, llorando sin consuelo en aquella habitación minimalista, consciente de que los piquetes no amenazan en el polígono sino en mi corazón. Y son violentos...

domingo, septiembre 19, 2010

Reino cotilla


Lo sé. Soy débil. Y con poses de adolescente incurable. De ahí mi vínculo irrefrenable a bebidas púber y a series marcadas por el acné y la tontería supina. Mi último descubrimiento -tardío- en materia culebrón tvaholic es Gossip Girl. De casualidad me topé con este folleteen donde el cotilleo se encumbra a la categoría de necesidad vital. Con la maldad adosada sin remedio. Y las brujas como diosas del imperio de los chismes, los trapos y los chulazos. ¿Quién no ha soñado con ser el rey/reina del mambo? Tener una corte de adláteres encantados de cumplir deseos y chiquilladas. De despertar suspiros a cada taconeo o paso feroz... Es humano querer verse en la diana para bien o para mal, a sabiendas que los tronos siempre provocan estas filias y fobias con efectos incalculables.
Desde que tengo uso de razón supe que la materia chismosa formaría parte de mis básicos. Y así lo he ejercido con tenacidad, dando motivos a la sin hueso para cortar trajes deshumanizados a la vez que retorcer historias. Porque para qué engañarnos, la exageración es justa y necesaria en toda cadena cotilla. En ningún epicentro social me faltó compañía ni ganas para compartir informaciones ni exclusivas. Más o menos mordaces, más o menos fuertes, fuertes, fuertes... Pero siempre he encontrado los medios para parlotear a destajo sin descanso. Puede que el saberme sujeto recíproco haya ayudado a mantener en el tiempo la práctica charlatana.
Y es salir una noche (anoche) y entender que el cotilleo incluso sobre los desconocidos es un arma de destrucción masiva que sirve para parapetarse de los horrores sociales que la jungla urbana nos depara. Se ve cada cosa en formas, maneras, vestimentas, caras, gestos, bajezas que sólo inspiran equilibrios viperinos y bilis por litros. Así que Reina Cotilla, te estoy esperando. Sólo puede quedar uno...

martes, septiembre 07, 2010

Ni sin


A veces las sumas no me cuadran. Las verdades se me agolpan y los instintos más básicos se me mezclan con las necesidades bien resueltas. Puede que los seres dependientes al carecer de confianza no sepamos construir bien nuestro mundo. El yo se nos queda corto y pecamos de otra cortura al depositar en los demás tanto que se antoja empacho. Pero de ahí a desdibujarnos del todo y ser marionetas de los otros me parece un peligro. Vivirlo, sentirlo y padecerlo puede resultar fatal. Lo veo y pienso lo triste que es hasta dónde somos capaces de llegar, de enfangar realidades con tal de reforzar al manantial de subsistencia. Es una adoración roída en obsesión. Y qué hay del sujeto altarizado que se endemonia sin remedio... Pasa a vivir este surrealismo inquietante. ¡No puedo más! Cuánta careta espera una patrulla basura.
Mientras, ni sonrisas, ni avances. Sin ilusiones, sin frenos. Encerrado en lo cotidiano que no me pertenece. Echando de menos lo simple de un latido feliz. Pero el tiempo niega, el hecho condena. Y los ogros facturan sin responsabilidad. Vivir para contarlo.

domingo, agosto 29, 2010

Retrato(s) de familia


No hace falta protagonizar un avistamiento OVNI para generar un Objeto Vividor No Identificado. Acude a un encuentro de familia y tendrás resultados sorprendentes. Y es que la juntura de los miembros de un clan tras tiempos de desconexión produce una concatenación de surrealismos dignos de notificación. En estos casos las ganas se dividen, entre los ansiosos a la causa y los perezosos al remix del árbol familiar. Ya se sabe, son ocasiones únicas para recordar los kilos de más que cada día te recuerda tu afinada báscula, para airear trapos sucios de los solteros sin causa, para cotillear a diente batido de las nuevas adquisiciones vía posición horizontal en el grupo, para compartir los bajos instintos de cada cual, para volver a pasados dignos de olvido (no exentos de recreaciones ad hoc), y etcéteras sabidos y poco convenidos.
El guión se repite y admite poca improvisación. Cada cual sabe lo que puede esperar del otro. Porque, queramos o no, tenemos adjudicado un rol que debemos escenificar. Es curioso cómo en lugar de crear un ambiente de relax, propio para un personal de confianza, se da la vuelta a la tortilla social y planteamos escenas de tensión, de gestos impostados, de grandilocuencias ridículas. Nos conocemos, sabemos del papelón pero nos afanamos en mantener la el clímax dramático.
Preferible un entramado familiar de mezcla: de supuestos intelectuales venidos a más, de entes políticos venidos a menos con ideas caducas, de adictos a la bajeza encantados de conocerse, de obsesas de su imagen en el ring de las grasas perdidas, de pequeños hiperactivos dejados de la mano del destino (las de sus progenitores están ocupadas en densas conversaciones 'arreglamundos'), de amargados que cuentan los minutos para volver a su escondite... Todos tenemos nuestras taras y hacemos ostentación de ellas. Sin complejos aunque haberlos haylos. Y muchos, latentes, dolientes... Pero estamos en familia. Y ya se sabe: ¿La familia? Bien, gracias.

domingo, agosto 22, 2010

¡Ponles cara!


Hay que agudizar el ingenio. Total, para que triunfen la vulgaridad y los mediocres venidos a más. Todo por decisiones que poco tienen que ver con la valía o el talento natural. Ahora priman otras cosas, más hermanas de las bajas pasiones que del esfuerzo sudoríparo. Pero si no quieres pasar desapercibido, sueñas con que te valoren y estar en boca de tantos (de aquella manera), lo mejor es que procedas a un ejercicio de reinvención en toda regla. Me han llegado raras pero revolucionarias formas de negocio y labores, a las que aporto otras nuevas. Todo sea porque el universo del surrealismo por asalariar gane consistencia.


  • Arquitecto de sueños. Dícese del 'modernito' que escenifica su espiritualidad y onanismo, para actuar de intenso de la vida y el amor.
  • Escultor del aire. Personaje con ínfulas de intelectual y dejado de su palabrerío para aparentar donjuanismo.
  • Pintor de brocha invisible. Un artista de lo no cotidiano, un visionario en toda regla. Lógico, se reserva para sí tanta obra sin andamio.
  • Desinformador deslenguado. Nada que ver con un cotilla deluxe, más bien con el paleto que poco sabe (y quiere) escribir, plagia sin pestañear, no consulta la RAE y surte de erratas un campo de letras. Eso sí, tiene convenio laboral y sueldo supermileurista.
  • Coyota SiliconHada. Especie de mujer nocturna con dos cabezas por delantera a falta de una útil. Parapetada en una barra a golpe de 'canalote' de 'malota'.
  • Artistha. Renegado de lo convencional, buscador insaciable de la diferencia. Feliz de aplicar la teoría del 'tan, tan' a su vida. Van de tanto, que se quedan en nada por mucho que trafiquen con las palabras.
  • Lapa interesada DTLV*. No pertenece a un atelier de moda fashion, es un engendro que escudriña posibilidades y se adosa a seres exprimibles de uno u otro modo. Es un ejemplar *de toda la vida.


Quién no conoce a algún ejemplar concordante. O puede que en suma. Son peligrosos y están en peligro de extensión. Hay que armarse de paciencia y de regates verbales para superar la escalada social de tales prototipos y tipas que quieren conquistar este mundo, de por sí surrealista.

sábado, agosto 14, 2010

Rodeo infeliz


Llueve sobre mojado. Por el boulevard de los sueños rotos no habitan héroes, sólo locos. La espiral del tiempo sigue mermando ilusiones, ganas y hasta espíritu. Así es difícil soportar tanta crudeza del momento, tanto personaje de quinta encantado de rebajar en reflexivo para crear una onda expansiva. Y los damnificados ni sabemos cómo escapar de la barbarie de los mediocres venidos a más. Estos tiempos cogidos con pinzas favorecen su escalada y la merma de los que no ingieren por posesión de escrúpulos. Ellos pasean sus lenguas viperinas, sus maldades desintelectualizadas, su vagancia de último modelo y una hipocresía a prueba de algodón. Encantados de conocerse y de fagocitar el universo común. Todo con la potestad de quien manda a golpe de mando. Sin saber, sin preguntar, sin organizar, pero echando balones (y pasiones) fuera para librarse de una conciencia tranquila de por sí.
Pero este mal de gente ocurre, por desgracia, en todos los entornos. Donde esperabas entrega y cercanía, te encuentras con pasotismo y silencio. Hay amistades que salen de paseo y luego se quedan encerradas en el armario. Irá por temporadas o colecciones. Pero el tiempo te demuestra que más vale confinarlas al baúl de los recuerdos, más malos que buenos. De las prendas que te usan y luego descambian por supuesta caducidad. Allá su pérdida. Acá el lamento y un sufrimiento sin consuelo. Sólo queda dejar actúar al tiempo, para propiciar un volteo justiciero de tortilla y librarse así de las patatas podridas.

sábado, julio 31, 2010

No es NO*


NO quiero toreos. Ni mensajes de reproches fuera de tiempo. No tolero mentiras ni medias verdades. No me busques, no me encontrarás. No me gusta la mediocridad exaltada. Ni los listillos encantados de conocerse. No estoy desarmado. Ni soy un desalmado. No confío sin garantías. No puedo esperar, ya NO. No soy uno más, lo sabes (sabéis). No me callo, me defiendo. No te entiendo, ni lo entenderás. No soy feliz, ni lo pretendo. No niego mi malestar. No asumo un fin de película. NO vuelvo hacia atrás.


* Mensaje sin botella, a quien corresponda.

domingo, julio 25, 2010

Corten


El momento no me hace bien. No quiero pertenecer a él. Desearía que en la película de mi vida fuera material rodado para eliminar en el montaje final. No me reconozco en mucho. Hay quien con decisiones inéditas e inhumanas saca lo peor de mí. En una ceremonia de maldades que buscan un fin que no encontrarán fácilmente. Pero lejos de la inquina que me persigue, si hay algo que me ocupa y me preocupa es mi ascendente modo antisocial. No acabo de encontrar mi sitio por mucho que lo comparta con gentes de diez. Tengo un problema propio que crece cual sombra y me impide el disfrute despreocupado de las cosas. Así es como no gozo de una noche loca, ni del ser uno más dentro de una masa festiva. Propicio mi aislamiento, mi soledad mal entendida. Rodeado de mis frustraciones, de mis negatividades abiertas en la piel sin tiritas curativas en el mercado, de la sarta de complejos que entierran a la señorita autoestima... compañeros de viaje incómodos, arrastrados en el tiempo y encantados de quedarse para seguir dando guerra.
Soy injusto con mi yo profundo y externo, limitándome, esperando con desvarío de otros tan metidos en su ser que olvidan las existencias ajenas. Ahí radica el mal, fuera, en la proyección de mi oscuridad hacia otros entes volcados en sus miserias y no entregados a la causa común. La dependencia adictiva en lo emocional no siempre tiene cita por la seguridad social. Menos siendo inseguro. Por mucho que esté esperando en ella mi turno, inasequible al desaliento. Cuánta tristeza, ni escribir esto termina en ser terapia. Pero prefiero un mundo a la izquierda cual cero, que uno donde triunfa el nadismo por encima de todo. Donde se actúa con impulsos, odios, pasiones mal llevadas, frustraciones enajenadas... y demases hechos vertederos. Me apeo aquí.

lunes, julio 19, 2010

Siento


Te escapas en la huida de ti mismo. Incapaz de vivir entre tus miedos. Consciente de la pérdida encendida. Del abandono de esos besos que niegas. El tiempo quiso unirnos en cabriolas injustas pero eficaces. Las del sentimiento limpio, de la entrega sincera y el querer sin dobles sentidos. El sentido era el tuyo. Era el mío. Practicando el dúo en equilibrio. Las miradas polisémicas. Los gestos elocuentes. El sortear de silencios. Construimos una esencia emparejada, ajena a demases. Sólo cómplices de nuestros propios compases. De la melodía impulsiva de una suma que nos engrandecía. Pero llegó la duda. Un ni contigo ni sin ti vago, difuso. Las medias palabras. Las medias verdades. El vacío inesperado. La dejadez dolorosa. Y siento esto, que es lo de antes. Lo de siempre. Siento necesidad. Y un amor en paz. Te siento aunque ya no te tenga. Pero no tengo que pedir perdón por sentir.
Lo duro es que ahora debo aprender a ser sin ti.

viernes, julio 09, 2010

APUNTES


Cosas vivibles y posibles en una capital acalorada y orgullosa.

- Conocimiento de la Mujer Chiqui, la misma que negocia con moda en falso para costearse operaciones que anulan su capacidad gesticular y verborréica.

- Sufrimiento de los Hombres Blandos o Blanditos, los mismos de sexualidad indefinida y palabras en voz baja. ¿Dónde quedó la explosión de testosterona?

- Contexto en común con una Periodista Oligofrénica, de ego subido, historias de chiste y alcoholismo galopante en un bar de mala muerte. Dando vueltas a sí misma puede que se encuentre. O no.
- Visión en fama, desde un Tronisto desinflado pero con aire donjuanesco a un Púber en Serie, carne de carpeta antaño, hoy de fotolog desenfrenado. A un Descorazonado Altivo harto de vísceras en busca de su salvación.
- Roce espontáneo y casual con un Ex Pezonero en Fuego, perdido entre una multitud que desdibuja hasta su paranoia. Curioso cómo en la masa está tu destino. Y es que...

- Choque a tres con Par Insólito, ido y venido sin cuento. Sí con cuentitis.

- Explosión y recepción de rumores de Lengua Viperina, político a dedo y dedo acusador sin saber. Ejerciendo su desviación desaforada tan pública.

- Coqueteo entre McMenús y servilletas de toma y uso. Es el estrés del siglo XXI devenido en mal de amores o peores fenómenos de ligue.

- Hombres de Oro a céntimo y petos a destello. En crisis toca orear a escote...

- Ser Ahorro, con abandono de la terapia consumista sin previo aviso. Ni Rebajas ni 2x1, el efecto iva no venía.

- Cumplir 27, sentir que ya son tantos y que el tiempo no ha dado de sí lo suficiente. Ni ha sido justo ni de recibo.
- Ejercer de Amador que Espera, a la vez que desespera y arma su luto sin latido feliz.

miércoles, junio 30, 2010

Mala mente


Ya lo siento, pero a este paso no se librará de mi. Tanta terapia, tanta pamplina, pero creo que aquí nada avanza. Es curioso cómo me siento en una noria constante. Y por aquí no se ve a Jordi González ni a María Antonia Iglesias. Quién me iba a decir que pasando un mal momento, estando en el subsuelo de mi historia personal y demás, haya sido capaz de ver el lado zen a todo esto. Es la contradicción hecha realidad. A ver si tanto psicoanálisis va a cambiar mi percepción de las cosas y lo que antes era bueno y veía malo ahora se haya tornado al revés. Atrapado en un ying y un yang viceverso y perverso. ¿Por qué yo? Bien es cierto que la educación catolicona y castrante tiene mucho que ver, el mundo pavisoso que me ha rodeado, la maldad sin enmascarar, la jodido hecho heridas en la piel... Tanta circunstancia adversa, poco deseable pero sí sufrible, se ha aventajado en mi jerarquía del vivir y el sentir. El resultado, esta concatenación de dramatismos que no entiendo cómo puede dar paso a fase pasota.
Sé de mi genética marciana, de mi rareza cutánea pero quiero vivir sin este zig zag loco. De subidas y bajadas. Prefiero mutar en un triste ser plano, sin sorpresas... porque a una de estas me da mal o peor. Y no puedo permitírmelo, menos por personas o circunstancias inmerecidas, dañinas e injustas. Sé que todo lo hablo yo, pero para algo tiene esa libreta, para apuntar... Que digo yo, todo esto vaya a un archivo pero antes o después se destruya, porque compartir tanta paranoia con extraños me produce un malestar raro. Bastante me expongo ya buceando en mi fango. Pero diga, diga algo...
En dos palabras. Tiene usted: Mala mente, hágaselo mirar.

jueves, junio 24, 2010

Enarenados


Vaya por delante mi mismidad raruna. De ahí que la mera contemplación de un día de playa sea a mis ojos un circo de los sentidos. Y es que entiendo que el tiempo es cruel y no podemos dejar pasar oportunidad de tueste, pero tanta ansia me supera. Que cuando el verano casi ni ha asomado por el firmamento salgan al solete y en masa caracoles humanoides felices de airear sus cuernos. Triste retrato de tanta hiperpoblación parada con o sin causa. La colección de personajes es curiosa de análisis del Centro de Estudio de lo Absurdo. Desde las adolescentas hipergranizadas y en vía de teticidad, felices de ver a los chicazos retozar por los arenales... Pasando a los chiquillos dejados de la mano de sus padres y creando revueltas de moscas cojoneras... Señoras entradas en años y carnes magras, paseando colecciones de bañadores que ni harían las veces de trapo atrapapolvos... Cuerpos prietos que levantan no sólo la moral y se pasean en busca de las babas perdidas...
Resultan curiosas las técnicas para tapar cuanto menos y morenear cuanto más. Dando lugar a retorcimientos insólitos de las escasas ropas mojadas e intimidades tapadas. Todo con bastos ejemplares de que la elegancia parece estar reñida con la arena, porque cuesta no decir arggg a lo que se ve y se ponen. Aprobados pocos de estilismos patéticos con sobredimensión de la lorza y exaltaciones descaradas de la blanqueza cutánea Vernel. Que se lo hagan mirar y que se echen cremita, o mejor, tengan dos manos ajenas que procedan al refrote, con el consiguiente efecto de calor. Total ¡es verano! ¡Horrorrrrr!

lunes, junio 14, 2010

Equilibrios


El momento me supera. Es lo que tiene la indefinición, la duda, la incógnita, el no saber. Alguien decididamente me ha encaramado a la cuerda floja y ahora soy yo quien debe mantenerse a la suerte. No lo tengo claro, el balanceo me inquieta. No veo más allá, espero y desespero por momentos. Es injusto que se juegue con las ilusiones, el esfuerzo, la entrega y la pasión desmedida por algo que otros consideran accesorio, fútil, hasta freak. No quiero permitir que mentes acomplejadas y ridículas impidan mi bienestar. Que otros se antojen marionetas, que se deshilachen por interés, no significa que todos caigamos en ese error.
Invoco al tiempo para que me recoloque como merezco. Inquilino de un espacio-tiempo fructífero, donde crear y soñar despierto. Cohabitando con otros infelices persiguiendo su felicidad. Construyendo un castillo de naipes sólido frente a los destructores destalentados. Ellos lejos, en su refugio de la negación, la mentira y la intriga. No queremos ser más víctimas a sus pasos. No lo permitiremos. El equilibrio es nuestro ejercicio. La caída ¿la consecuencia?

sábado, junio 05, 2010

Escape


Se escapa. Ya no me pertenece. Verlo es circunstancia. Es la injusticia de lo real. Quiero que sea un sueño. Por la ficción, no por la magia. Esa ya no me sorprende. Tengo que convivir con la ausencia. Acostumbrarme a su vacío. El mío ya lo sufro. Desinflado ante lo que venga. Desganado como de costumbre. Sorteando el mal. Lo negativo en la mochila. Y enquistado. Parapetado en otros dolientes. No estoy solo en esto. No soy un ente único. El infortunio es cosa de muchos. Conscientes o no, pero sufridores de lo suyo. Lo mío es el drama. El guión lo deja claro. Las precuelas eran certeras. Obvio el futuro. Vuela, lloro. Lágrimas de vida. La que no viviré contigo. El juntos era utopía.

lunes, mayo 24, 2010

Antónimos


Querer / No tener.

Soñar / Vivir.

Juntos / Extraños.

Pasado / Futuro.

Sentir / Ignorar.

Amigos / Amantes.

Palabras / Silencios.

Recuerdos / Ahora.

Corazón / Hielo.

Soy / Somos.

/ Quién sabe.

Conformismo / Riesgo.

Besos / Broncas.
Mío / Nuestro.
Destino / Desatino.

domingo, mayo 16, 2010

¡Qué país!


Aficionados estamos siendo a la ficción tan real de vida que nos rodea. Más allá del juego de palabras sabemos que las cosas están incluso peor de lo que parece. Algo que algunos nos han buscado y a lo que muchos han contribuido con ferocidad. Y es que hay cada especimen suelto, capaz de torpedear el estado de las cosas que produce un miedito inmenso. Me preocupa especialmente el territorio laboral. En las altas esferas y en las más bajas estamos invadidos por personal incompetente, desganado, morrudo e incapaz. Arrastrando a más con sus decisiones inútiles, sus visiones absurdas y sus querencias interesadas.

El dedo acusador da paso al alimentador, el que coloca sin mirar atrás en puestos impropios por muchas razones. El día a día lo invalida. Mientras muchos se matan y agotan posibilidades, hay quien ejerce la ley del mínimo esfuerzo o menos pero con ingreso máximo. ¿Dónde queda la dignidad? Se pierde en el camino de la ambición, en el olvido de un pasado sin padrinos. Injusticias muchas que nos amordazan y limitan sin remedio. Queda pues la resignación y el tragarse palabras, sufriendo caras de perro sin perrera pero sí con despacho y muebles minimalistas.

La tormenta imperfecta se avecina. Toca refugiarse de la maldad con inquina, de los complejos rebotados, de las miradas envenenadas, de las zancadillas pretendidas... Hay que ser fuertes ante los garbanzos negros. Nadie intercederá por ti. Lucha, lucha sin venderte ni rebajarte. Es lo que quieren, una humillación consentida. Pero NO.

domingo, mayo 09, 2010

Quereres


Quiero compartir todo contigo. No quiero ser un límite. Quiero crecer y aprender de lo vivido. No quiero añorar lo que me hizo sufrir. Quiero querer sin imponer. No quiero medias verdades. Quiero no ser uno más. No quiero ser mediocre. Quiero entenderme. No quiero agonías ni exigencias absurdas. Quiero reírme como terapia. No quiero ser un falso social. Quiero rodearme para bien. No quiero caer en una rutina asfixiante. Quiero encontrar mi sitio y vivirlo a tu lado. No quiero dejarme llevar por una inercia tonta. Quiero despertar emociones. No quiero ser una caricatura pintada por otros. Quiero vivir ajeno a las miradas maliciosas. No quiero confiar sin garantías. Quiero dejar atrás las agonías. No quiero perder el tiempo esperando. Quiero concentrarme sólo en lo importante. No quiero perder los nervios. Quiero quererte (más). No quiero que me quieras sin querer.

lunes, mayo 03, 2010

Contexto revuelto


Hay volveres difíciles. Más cuando no se han vivido cosas precisamente buenas. Por eso cobra especial importancia que, de pronto, un detalle haga especial un regreso. En esas estoy, entre reencuentros de un lugar que ya me es habitual pero que siempre logra arrancar un pellizco por lo que fue y no. En unas calles donde me pierdo gustoso, donde aparto vergüenzas y tonterías varias para no ocultar mi verdadero yo. Y lo que es mejor, donde los ejercicios de rodearse personal y emocionalmente me hacen crecer. Es precisamente lo que necesito en un momento de estancamiento, de dudas, de estrés macerado.

El saber que personas ni te cuestionan ni te observan con lupa, es más, te dejan hacer y decir, reír y desvariar sin dobleces me tranquiliza. Aquí consigo desconectar de ese día a día tedioso y casi programado que limita a cualquiera. Aunque los límites sean autoimpuestos desaparecen. Con todo y eso, uno quiere construir un presente así, no sólo limitarse a instantes de un conjunto. Lo intentaré por mi propio bien.

sábado, abril 24, 2010

Descompás


Siempre supe de mis rarezas. En el camino he tratado de asumirlas y de integrarlas respecto a los demás. Nunca quise ser uno más, eso hace que perdamos nuestra individualidad, la personalidad labrada con el tiempo, las experiencias bien recolocadas. Sí que siento que cada día estoy más fuera de onda, al margen de lo que los demás esperan, proyectan, pretenden, sueñan... Quizá me venza el ansia, la depresión incorporada, la negatividad tatuada a fuego... Todo puede ser. El balance es un poco de inconsciencia e incontinencia verbal. No puedo evitar preguntarme por qué soy tan a la inversa, me gustan cosas tan poco populares o todo lo contrario, qué me lleva a detestar lo que los restos veneran.

No acabo de entenderlo, me siento o muy por delante o muy por detrás. Y el efecto es de achicamiento, de pisotón ineludible, de ruptura espacio-temporal respecto a quienes me importan (o eso creo). No quiero cambiar o puede que quiera y ni yo mismo lo sepa. Quizá acometería una tradición, violando mi escala de valores escrita en años de caídas y levantamientos. Puede que toda la culpa la tenga la dependencia, ella y no otra me hace partícipe de esta ceremonia de lo vital donde no tengo entrada. O donde yo me quedo agazapado esperando mi propia expectativa. Todo puede ser. Me siento descompasado y abatido. Rodeado pero solo en mi lucha. Quiero gritar, llorar, batallar... todo con tal de entenderme y entenderte. De posicionarnos en la misma vía, de darnos la mano sin cuestiones.

No será el momento. Siempre toca esperar. ¡Estoy harto! O lo siguiente.

domingo, abril 18, 2010

¡Que la detengan!


UADF. Son las siglas de la Unidad AntiDelitos Fashionistas. Un grupo más que cualificado para exterminar a los ejemplares más antimoda, de armarios para una quema indiscriminada, de espejos engañosos en casa y pocos o malos amigos del todo 'insinceros'. Una salida cualquiera a las calles nos muestra especímenes de surrealismo subido y modelazos que ni con pinzas. Pero si ya decides pasar una noche mirando a los alrededores los descubrimientos del bochorno alcanzan cotas insospechadas. Es imposible no reparar en los crímenes de moda que especialmente muchas cometen contra sí mismas. Los recauchutes, prietámenes, cortos por encima de lo corto, sandalias imposibles con los dedos planchando el asfalto, estampados de frenesí entre lo flúor y lo indescriptible.

Pero esto no es un machismo de lo patético, que hay muchos que debieran mirar algo más que su ombligo y rebajar sus excesos. Se creen capos de la mafia y optan por llenarse de brilli brilli, de logos xxl de marcas quincosas, se recargan y hasta en un ejercicio autoestima inusitada optan por ponerse escotes para marcar sus ciclos anabólicos de gimnasio.

La UADF tiene mucha batalla que librar y tiros que disparar a los looks más basureros, que ni Lady Gaga en chándal comprando el pan. Quizá lo que quieran es dar que hablar y que les despojen a mordiscos de sus atentados estilísticos, que ante la necesidad todo es recurso.

sábado, abril 10, 2010

Pol·illa González*


Siento parapetarme en un pseudónimo pero bien podría llamarme así. Es lo que tiene habitar un armario, que acabas apolillado sin remedio. No soy el último ni el primero, está claro que aquí uno se acostumbra y ni abre las puertas para airearse. Lo que espera fuera es poco alentador. Mi amigo Ricky me lo ha contado estos días. Alguien le dio el empujón (ejem, ejem), se ha lanzado al vacío y casi se queda así de escuchar tantas sandeces. Que si unos proponen que cambie sus canciones y de María pasen a ser dedicadas a Juanito, que si se recrean en sus bondades como amante, que ya le adjudican un señor de... ¡Qué martirio! No podemos pensar que algo haya avanzado en la sociedad, cuando tanto neandertal anda suelto y lanza improperios homófobos a cascoporro.

Claro que está el miedo. Él sí que hace daño. Provoca tal angustia la duda de saber si habrá rechazo o no, entendimiento o tolerancia... que por eso el ropero pasa por ser el mejor antídoto frente a los obtusos y malpensados (cuando no mal satisfechos en posición horizontal, etc.). Lo triste es que muchos se ocultan a ratos y mientras salen con una careta patética, dejando víctimas a su paso, engaños y trafulcas con tal de aparentar lo que no se es. Yo jamás, tengo la conciencia tranquila, sé lo que quiero y a quién. Otra cosa es que no me dé la gana traspasar el vestidor y permitir que me etiqueten. Que no somos congelados ni frutas de temporada por mucho que algunos se pongan en venta y saldos.

Por eso, queridos, no muestro mi rostro ni me manifiesto con plataformas ni minitanga por muy orgulloso que esté de ser tal cual. Esperaré mi momento y, sobre todo, el de todos. Cuando podamos vivir sin mirar a cada lado pensando que un ejemplar cotilla y arcaico se lleva las manos a la cabeza porque me bese con quien me salga del labio superior o aplaste su culamen contra la pared para protegerse de mi ansia empotradora.

Y ahora disculpen, llaman a mi armario... Adelante...


* Este testimonio está basado en hechos y gentes humanas reales (como diría algún sabio), aunque cualquier parecido con la realidad es pura fantasía.

viernes, abril 02, 2010

Espejo, despejo


Injustos. Así somos muchas veces con los demás y con nosotros mismos. Por nuestros umbrales de exigencia, de expectativa, de ansia, de deseo, de vida... Rabia me da que esa injusticia incorporada se enquista en ocasiones en forma de personas innecesarias, de mal encaje, pero que acabamos asimilando como propias. Y no, cada día estoy más en el camino de saber rodearse, con calidad no en cantidad. Sin forzar nada, dejando que sea la naturalidad, la verdadera esencia lo que empaste entre dos. Por evitar una mal entendida soledad nos vemos en la espiral de personajes vacíos, limitados y dispares de tu ser. Da pena saberlo y aceptarlo como obra del destino. En mi punto del hoy no quiero tal.

Así que en estos días cuando he ejercitado el buen reencuentro, los momentos que valen su peso en oro, las risas sin lata, las miradas cómplices, las palabras edificantes, el cariño que brota del músculo corazonado... Entiendo que me equivoco. No hay que darse a todos, que Dios los cría y ellos se juntan, y se hacen compañía.

Por eso me miro al espejo, al de la verdad descarnada, al del paso del tiempo, al de asúmete, asúmelo y me gusta lo que veo. No más concesiones, sí ilusiones pero con contenido. Déjate llevar por quien bien te quiere, mismamente quien te hará llorar pero de felicidad, de crecimiento, de futuro...

Miro al cielo y está despejado. Miro a mi firmamento y también. Puede que haya vacantes, pero ninguna low cost. Miserias, las menos.

lunes, marzo 29, 2010

Verbalizo


Espero. Miro. Sueño. Entiendo. Reniego. Disfruto. Lloro. Sonrío. Valoro. QUIERO. Escucho. Imagino. Dramatizo. Contengo. Cuento. Soporto. Sufro. QUIERO. Corro. Duermo. Recuerdo. Callo. Escribo. Siento. Agradezco. Descubro. Comparto. QUIERO. Lamento. Caigo. Construyo. Respiro. Adelanto. Bromeo. Aconsejo. Abronco. QUIERO...


A TI, CONTIGO...

jueves, marzo 18, 2010

Cocina de los sueños S.A.


'Los sueños hay que cocinarlos con lo que tenemos en la nevera'. Es nuestro eslogan. Intentamos que nuestros clientes comprendan que soñar es gratis, rebuscando entre los frescos que ya tenemos. De nada sirve dejarse llevar por productos caducados o pasados de rosca. Son indigestos y poco efectivos. Porque puestos a soñar quién no quiere realidades. Es el objetivo de esta empresa. No sabemos de crisis. Todo el mundo quiere seguir soñando y no caer en el desengaño. Así que les ayudamos a cocinar con los mejores ingredientes del mercado tales cosas. Hay imposibles, negarlo sería ridículo. Pero limitarse también es un error. Nuestras didácticas impulsan esos conductos intrapersonales que dejan aflorar los anhelos más íntimos. De ahí hacemos una minuciosa selección de los pares más propios y procedemos a su análisis riguroso para conseguirlos.

Vivir de los sueños suena a utópico. A sueño en sí mismo. Lo es. Es gratificante ser intermediarios entre quienes sueñan y sus ideas ilusorias. Coleccionar sonrisas y emociones es un gustazo. Generar positivismo en un mundo tan desdibujado, intolerante y decepcionado, más. ¡Soñemos juntos! Siempre con precaución, el peligro de empacho revolotea en el ambiente. Y eso de cuidado con los sueños no vayan a cumplirse es una frase hecha. Confíen en nuestra cocina soñadora y verán, verán...

viernes, marzo 12, 2010

Dr. Latido


Es íntimo. Continuo. Revelador. Como un hormigueo. De difícil explicación. Está. Es. Existe. Luego siento. Y mucho. ¿El cuándo? Cuesta poner fecha. No ayer. Ni el mes pasado. Muy atrás. Es innegable. Le quiero. No imagino mi vida sin él. ¿Es normal, doctor?

Por la sintomatología emocional expuesta, no cabe duda. Tiene lo que los profesionales denominamos el Síndrome del Latido Infeliz. Le explico. Responde a una inclinación amorosa hacia un objeto de deseo que se ve insatisfecha. De lo contrario no expresaría malestar, sino una corriente sensorial explosiva de muestras de afecto. Sin rodeos, ¿le ha rechazado?

Ni sí ni todo lo contrario. Como me recetó tomé unas dosis de Sinceridad por vía oral. Sumado al Jarabe de Cariño cada ocho horas. Ese cocktail medicamentoso algo cambió. Sentí que tenía fuerzas para abrir mi corazón. Y así, como el de una piruleta sin plástico, se lo entregué. Su respuesta quedó tan en el aire…

Siempre hay que contar con la otra parte. Sentir no se programa y no siempre se espera. Una radiografía del músculo querencial nos daría respuestas.

Yo rompería la máquina. Seguro. El problema es él. Y si sé que nunca será mío…

No siempre se gana. Mi única receta, tal y como lo plantea, son los sobres de Seguridad en Ti Mismo. Son recientes y con óptimo resultado de éxito. Así, al ganar en confianza quizá conquiste rincones de su corazón.

Por probar… Está claro que la automedicación no es lo mío.

sábado, febrero 27, 2010

Frivolités


Tiene que ser difícil vivir rodeado de focos, de expectación, de ojos recelosos, de prejuicios atemporales... No creo que cualquiera esté preparado/ada para cumplir siempre con un papel adjudicado y no defraudar o todo lo contrario. Resulta que ayer tuve ocasión de compartir el cumpleaños de una famosa o más, adosada al saludo semanal previopago, amiga de muchos amigos no menos públicos, y encantada de conocerse. No extraña cuando ha vivido siempre una vida de desahogo, liberada de tantas preocupaciones que para los mortales comunes suponen horas de desvelo, cefaleas incómodas o ansiedades de difícil cura. Ella siempre tuvo extendidas las alfombras de colores, el servicio atento al sonido de la campanilla impertinente, los lujos como hechos cotidianos... Y es curioso que todo eso, su modus vivendi, ha creado una idea en los demás bastante negativa, de dama altivona, demasiado suya, egoísta y hasta intratable.

Llegado a un punto alto y lejano, previo viaje en curvas, tuvo lugar el reencuentro con la endiosada. No era el único, el océano liberó a muchos tiburones pegados a un micro corazonero, ávidos por arrancar una polémica o un gesto a destiempo. Tienen recursos de sobra para ello y pasean su estigma encantados de reivindicar sus glorias catódicas. La protagonista bien lo sabe, pero torea con tronío, no en vano tiene tantos matadores en sus cercanías que entiende más de verónicas que de josés... El caso es que allí, en una plenitud de protagonismo y gratiseo, la mujer VIP demostró que la tontería puede tener fecha de caducidad como los lácteos. O que al menos, en las distancias cortas, no es la realidad (ella en sí misma) como la pintan o maquillan en exceso.

Una idea tal ocurre con alguien en constante exposición mediática y social. Pero la paradoja se cumple entre los restos, incluidos los anónimos infinitos, a las que es sencillo prejuzgar, de quienes podemos esperar algo y resultar en vano, ver cosas o actitudes donde no las hay... Todo sea por nuestra necesidad de hablar por los codos, de recreamos en situaciones y personas para superar nuestras propias miserias. Sólo así, sorteando el escollo y pasando la bola es como intentamos quedar por encima de muchos.

Siempre me reitero, de saber toda la verdad descarnada de cada cual, de no haber comprado tantas motos usadas que alguienes nos vendieron, de no haber ejercido de tolerantes e ingenuos a partes iguales, nuestro espectro social y humanoide sería bien distinto. Más o menos frívolo, con muchos o pocos brillos, pero seguro que nada tendría que ver con el actual...

domingo, febrero 21, 2010

Te ven... ¿te ves?


Está claro que la subjetividad implica visiones dispares de unos y otros. Es curioso que siempre nos afanamos en dar nuestro punto de vista sobre los demás, ya sea de su físico, su carácter, sus gustos, su personalidad... y el contraste se hace notar. Rara vez cuadran las imágenes reales o mentales que unos y otros tenemos de los demás o nosotros mismos. Así es como asistimos atónitos a discursos o comentarios que chocan con nuestra propia visión. Ocurre mucho con el tema kilos. Un mismo día alguien hace una loa pesada de lo mucho que has engordado, lo rollizas que están tus carnes, lo bien que te cuidas... Y minutos después alguien se alarma por una supuesta pérdida de peso, una cuestionable mala alimentación, unos motivos de base de esa guerra pretendida con la báscula...

Últimamente me ocurre más lo segundo. Y mi armario no se inmuta, ni para bien ni para mal. Son muchos quienes dan por hecho que he bajado en grasas y se plantean los por qués. Pudiera tener razones, una vida surrealista, sin horarios, con comidas que ni de vertedero, un estrés creciente... Fue precisamente este estrés el que dio pie a una conversación besuga en un evento de copete, con la moda como excusa y un ejercicio de convivencia de pitiminís como trasfondo. Allí, una de las diosas de la tontería aparente me dijo con voz de encantada de conocerse...

- ¡Hay que ver cómo has adelgazado! (Alargando, cómo no, cada palabraaaa...).
- Será el estrés, ya sabes que no paro. (Contesté yo sinceramente).
- No, querido, no. No te engañes, el estrés engorda... (¿Lo diría con conocimiento de kilos de más?).
- ... (Hice un silencio y puse de cara de circunstancias).
- Eso es la pena. (Resolvió muy pertinaz).
- Debes ser visionaria... (Repliqué con el alma).

Me resultó tan revelador. Que en aquél climax de modelos despelotadas, modistas armadas de alfileres, estilistas bebidas de sí mismas y de cava, invitados egocéntricos y deseosos de dejarse ver... por una vez, alguien que inició una conversación pazguata, del tú a tú sin más, fuera capaz de psicoanalizarme. Reconozo que no corren buenos tiempos en mis carnes (todas las lecturas posibles incluidas), pero tampoco quisiera demostrarlo a cada paso. Que de tener pena a darla, hay una delgada línea. Y ésa sí que está a la moda...

lunes, febrero 15, 2010

Perdón...


... por no ser invisible.
... por buscar la perfección. O casi.
... por querer a mi gente y demostrárselo (o tratar de hacerlo).
... por ser un ingenuo que espera algo bueno de la vida y las personas.
... por confiar sin mirar atrás.
... por entregar pedazos de corazón sin pedir nada a cambio.
... por desbocarme y salirme de tono(s).
... por pensar y crear libremente.
... por actos de intolerancia absurdos.
... por dejarme vencer de la agonía.
... por ver el disfrute a contracorriente.
... por sentir sin protección.
... por pensar en un fin siendo injusto.
... por ejercer de borde discontinuo.

... por tantas cosas. No habría blanco suficiente a rellenar. Pero si te debo un perdón hazte con él. Hay que saber decir lo siento y volver sobre nuestros pasos en negativo. De ahí la importancia de analizarse y tomar perspectiva de tantas cosas, palabras, gestos o mensajes de los que arrepentirse. Yo sé de lo que me arrepiento....
¿Y tú?

viernes, febrero 12, 2010

Palabras van...


Tiene algo de mágico. Es como un baile de buen ritmo y melodía acompasada. Como una reunión de amigos donde sobran las imposturas. Y es que juntar palabras se convierte en un refugio de emociones, de retazos de vida, de sueños por escribir, de complicidades... Como un ejercicio de búsqueda incansable en los rincones más íntimos que trascienden en forma de letras de buena unión.

Siempre me gustó jugar a escribano, emulando a periodistas de revista, a guionistas de luces de neón... Nunca pensando en que pudiera compartir todo aquello, sólo los más íntimos sufrían las ansias de contar. Con ellos y sus parabienes siempre fue suficiente. Cuando descubrí el mundo blog un click se accionó, dando sentido a tantos tiempos muertos navegando entre palabreríos varios. La interacción con gente que conocida o todo lo contrario valoraba cualquier texto colmó la necesidad de hacerme entendible.

Hace tiempo que he querido dar el salto a algo más grande, doy vueltas sobre mí mismo para encontrar muchas respuestas a través de un personaje. Pero es como un amante infiel, de enganche y desenganche constante. Con frustraciones, idilios geniales, lloros y lamentos, alegrías desbordantes... Ojalá concluya con algo que quede impreso para siempre. Y entonces todas palabras palabras irán hacia algún lugar y algunas personas. Pero espero que esa ida tenga sentido, porque ir pa'ná es tontería...

sábado, febrero 06, 2010

El amor limitado


No corren buenos tiempos ni para la lírica ni para el amor. Por mucho que en unos días un santo habitual de los centros comerciales pase por caja. Que puede ser roja o no, cargada de pétalos o de chispazos. Pero más allá de una fecha y de una convención, lo que debe vencer es el sentimiento. Un sentimiento que muchas veces cuesta poner encima de la mesa. Un no nunca es plato de buen gusto. Nadie nos preparó para el fracaso, menos en lo que a emociones se refiere. Y así nos luce el pelo, que no sabemos gestionar el duelo por una ruptura o por una indiferencia.

Algo tan bonito y sensorial como el querer, que nos mueve, inquieta, paraliza... suele sobrepasarnos. Es difícil gestionar ese caudal de vuelcos de estómago, de gestos encendidos, de miradas cómplices... Es difícil que dos palabras simples pero con contenido infinito como un te quiero íntimo y desnudo salgan de una boca que busca otra. Todo sea por fundirse y complementarse por los restos. O no.

El principal problema de las cuitas amorosas es que no sabemos limitarnos. Que nos echamos a la piscina, incluso vacía. Que no sabemos controlar el flujo emocional, las ganas de verse en dos, de sumar en cariños, en complicidades... Quizá el tiempo nos enseñe o una pareja que nos abra los ojos y haga posibles las largas tardes de momentos perdidos, de silencios nada incómodos, de ojos tiernos, de palabras para encuadernar. Ojalá. Te sigo esperando...

sábado, enero 30, 2010

Porque yo lo mando


Me encuentro con una indignación considerable. Entiendo que los trabajadores nos sometemos a una estructura laboriosa que siempre nos relega y hasta ningunea. Pero claro, de ahí a que se nos tome el pelo va un abismo. Un hecho concreto me tiene atacado, una actitud intolerante y dictatorial de alguien que con las palabras puede hacer mucho daño. Un ejemplar de una mira única, de pensamiento extralimitado y consideraciones surrealistas. Si el tiempo, la experiencia y el dinero le ha dado cuantía para hacer responsable de algo y alguienes me parece perfecto, pero de ahí a limitar la libertad y un ejercicio profesional digno, pues como que cabrea.

Si a estas alturas de convenciones sociales no somos capaces de aceptar al otro, al que piensa diferente, al que actúa a tu inversa, que no tiene problemas en hacerse visible y hasta comprensible... pues dice poco de unos seres supuestamente en convivencia. No todos estamos cortados por un patrón, ni tenemos que comulgar con él -cuando ejerce de tal-, pero creo que si no partimos de esa base de respeto invididual hacia lo global, perdemos nuestro propio sentido. Y es que así, sumando y dando, a veces, el brazo a torcer, crecemos y podemos avanzar hacia igualdades, mejoras y sonrisas.

Que un trabajo limite, coaccione y simplique es penoso. Una muestra de nuestra propia bajeza, de los miedos interiorizados, de los complejos a sabernos cuestionados, de ahí que el gueto se crea como escudo y se convierte en arma peligrosa. No quiero que me alienen ni decidan qué es bueno y qué es malo sólo por mi, con el argumento de 'supuestamente' darme de comer. Que el destino nos ponga en el sitio merecido y el olimpo de las cosas y saberes no tenga dueños.

domingo, enero 24, 2010

Seres de engaño


No sé mucho del hecho ermitaño, pero estoy convencido de que esa realidad me resultaría más propia que esta sociedad que nos estamos regalando unos a otros. Confundidos entre mentiras, miserias, irrealidades, confusiones y banalidad, nos dejamos llevar y perdemos nuestro propio Norte. Es triste porque así desdibujamos nuestra personalidad para caer en las redes del grupo engullidor, asfixiante y ridiculizante. Es pisar las calles, salir de noche, ver grupos humanos y no entender nada. Los otros parecen extraños, como autómatas de un baile descoordinado, sin fin alguno. Y si algo tengo claro es que eso no lo quiero para mí...

... Mucho menos el saberme víctima de una falsedad. O cómplice de ella. Es tan penoso como lo que para algunos sea su pan de cada día, para otros resulte aún arma de destrucción masiva. Lógico. El desequilibrio de fuerzas sale a flote y al final sólo unos pocos pueden tener la conciencia tranquila.

Puede que reitere mi esencia de ejemplar dramas incorregible. Que vea los vasos vacíos. Que permita vencer al no. Que me decante por el lado oscuro de la vida. Puede que no esté atravesando un buen momento y que juzgue sin miramientos. Pero las letras mandan y me impiden tolerar que tanta mentira, tanto engaño sigan reinando en nuestras vidas como si tal cosa. No quiero saberme víctima. Ya no más...

sábado, enero 16, 2010

Comprensiones


Vivimos en continua agitación. Queriendo o sin ello, los tiempos, las gentes, las ansias, todo nos implica el estrés de sesión infinita. Algo que nos hace llevarnos más de un sobresalto. Lo que más me inquieta es que el estado de las cosas nos implica nuestro miramiento ombliguero sin remedio, olvidando a los demás, sus necesidades, preocupaciones, cuidando los espacios en conjunto, mimando las palabras, sabiendo estar... Es una lástima que por empeñarnos en el yo mermamos la cercanía y el gusto por darnos al resto. Siempre intento estar al ciento por cien con mis gentes, lo cual es difícil. Ya no por numerosos, que también, sino porque abarcar las realidades ajenas se antoja complicado más cuando no siempre se comparten. Y las artes de adivinación sabemos que quedaron relegadas a unos cuantos elegidos del 805. Pero sí me gusta indagar, saber cómo se encuentran mis queridos, qué piensan, qué sueñan, qué aman... Comprendiéndoles a ellos quizá lo haga a mí mismo.

Juro que lo intento y todo sea por aprender. Otra cosa es que la labor de acompañamiento sea efectiva. Porque hay que ver lo mucho que nos empecinamos en historias imposibles, en personas abominables y en círculos concéntricos del mal, cuando la luz la tenemos en una mano tendida, en un gesto de cariño o en esa mirada cómplice que pide a gritos un abrazo y puede que amarrar unos lazos hasta ahora sueltos por quién sabe qué. Es complicado poner todo por palabras, desnudarse emocionalmente y desplegar las cartas. La indefensión, la negación y el miedo vencen y limitan los sentimientos. Es triste, pero es así. Si lo dijéramos y supiéramos todo el shock se apoderaría de nosotros. Y puede que internarse fuera una solución. A estas alturas no sé si lo deseo. Sé que quiero un cambio, que masco mi infelicidad, pero tampoco alcanzo a cifrar el precio de mi bienestar. Sea como sea, junto a quien sea. Hay balances y análisis que queramos o no son incomprensibles.

miércoles, enero 06, 2010

Entre Reyes y Reinas


Feliz Día Real a quien corresponda. Imagino que los seres barbudos estén descansando a estas horas mientras tantos se afanan en contar regalos -el lema de a mí me daban dos o más hizo mucho daño- o romper papeles ilustrados a la velocidad de la luz. Todo para llegar al momento clave: la cara de sorpresa inesperada, de sorpresa predecible o el chasco con rostro confuso. Estamos mal acostumbrados, será eso... Es una suerte que un día al año nos agasajen o agasajemos así. Crecen nuestros armarios, algunos están tan apolillados que necesitan oxigenarse con novedades, cuando no aumentan nuestras estanterías de libros, discos, tecnologías varias... Siempre salimos ganando, ¿cierto? Yo no me quejo.

Esta vez mi sentir quejica se bifurca hacia otros seres de la realeza. Se trata de las Reinas de la vida, sea cual sea su sexo, género, orientación o vocación. Tocan algo más que el apéndice nasal con sus aires, privilegios autoconcedidos, ínfulas estúpidas y tontunadas de rebajo social. Están por todas partes, bien camufladas o travestidas. Pueden ser implacables pero suelen mostrar alguna flaqueza por donde dejan a las claras que en realidad lo suyo es más bien encefalograma plano. Lo de cultivarse intelectualmente no les interesa, se preocupan más del detalle frívolo para brillar. Son despreciativas y bobas, no asumen que acaban necesitando a aquellos que miran con desdén.

La Realeza no puede sentir aprecio a ejemplares caricaturescos, flores de días efímeras, suspiritos hecho carnes de cañón... Por mucho que con una frase aprendida y convertida en latiguillo azotador, con un caderazo espasmódico, con un golpe pestañíl infinito... quieran depreciarte, sus malas artes acaban delatando su menudencia. Pobretas.