sábado, febrero 28, 2009

Umbrales


En una semana complicada de más, en varios momentos sentí la necesidad de escape sin retorno. La recurrente huida ya bastante sufrida que siempre vuelve con ánimo torturador. Y es que el cúmulo de más y más supera todo límite de lo tolerable. Mientras, en los contornos seres de otros yoes se empeñan en minimizar su realidad, absortos en sus menudencias e impasibles del río desbordado de lo ajeno. Cuesta empatizar y la laboriosidad se cotiza a la baja. Eso sí, la quejumbre alcanza cimas infinitas.

Lo bueno es que en plena oscuridad siempre lucen los brillos. Puede ser un encuentro de gastronomía chipirifláutica y cuaternal, una quedada sonrosada de efectismos en horizontal, un correo de cariño sin impostar, un regalo sincero y popero, unas palabras desmaquilladas... Y es que hay que romper lo cotidiano y la escalada de abrumadora crisis endogámica.

Aunque siempre está presente la sombra de la ausencia a dúo. Del corazón que late por. Y sigo sorprendiéndome en mi mismidad que es uno de los pocos contextos que no me inquieta en estos días de temporales inversos. Tras el ansia irrefrenable de querer sin calendario, asumo los otros quereres que me hacen ser, vivir, sonreir, emprender, crear... Los mismos a los que tanto debo. Una deuda que trato de saldar a base de cariño impulsivo.

Así es como lucho contra mi espiral. Con mis coreografías que van de lo banal a lo terrenal. Siendo en cantidad, sin disimulos ni medias tintas. Reconociendo el terreno y sin miedo a verbalizar el sentimiento. Por mucho que algunos los siga escondiendo en la cajita de lo innombrable, para evitar fuegos artificiales. Manejando el umbral o aspirando a ello.

miércoles, febrero 25, 2009

Seres sin ser


Que la ficción reina en nuestras vidas no es nada nuevo. Pero apropiarse del hecho ficcionado y recrear para mal lo que no debe ser se antoja como un mal propio de esta sociedad de apariencias de tonterías en suma. En nuestras habladurías de lo cotidiano es recurrente este tema, en el que vale aquello del mítico algodón que no engaña. Y es que por mucho que personas o casi intenten presentarse como lo que no son, con patrimonios que no les pertenecen, con una deconstrucción de su mismidad, es un ejercicio de patetismo que puede compensar en las distancias largas, pero que en las cortas se antoja fatal. Porque el maquillaje enfangado de la realidad acaba saliendo a la mínima, quedando en una posición absurda.

Cuesta comprender que haya quien necesite de la pantomima para realizarse en su biografía o más allá. Que se limitan hasta en lo ingerible para hacer con aquello que les aporta unas plusvalías que en la base les restan. Siendo crueles para sí, ficcionando para avanzar sin conseguirlo. Cayendo en espirales destructivas.

Me cuentan de cleptómanos de nuevo cuño. Del recurso al apropiarse by the face, jugando con los límites, con la adrenalina de lo que no pertenece para sentirse vivos y hasta pícaros. Superando la necesidad y quedando en la hipocresía del más es más. Sin modos ni maneras ciudadanas. Incomprensibles con desaliento, haciendo que nuestra sociedad arrastre lacras y seres que se empeñan en no serlo. Tremedismos de lo humano que aparentan. El ser lo dejan para la intimidad. Esa gran sufrida.

sábado, febrero 21, 2009

DescaretadoS


Nunca pude con esto que de base se llaman Carnestolendas. Quizá un trauma infantil de disfraces impropios o de sufrimiento subido me hizo rechazar todo lo que supusiera Carnaval. Alguna vez me convencieron para coger la máscara por los cuernos y pasar de mis ideas previas. Aunque nunca disfruté como para integrarme en la tradición y en el disfrute desvergonzado del que tantos hacen gala. De hecho hasta tuve un paso con escoba de brujería por transformismos, esos tan recurrentes a los machos cabríos que a la mínima oportunidad la gozan con la media de rejilla, el cinturón casi ancho y las tetas de silicona improvisada. Siempre hubo perversiones y parece que en estos días pasan más desapercibidas.

Por recurrente al leerlo que sea, uno lleva un disfraz todo el año y no es cuestión ahora de desprenderse de él y querer emular a no sé qué/quién con ánimo de jolgorio. Quizá tampoco tenga interiorizado este concepto, por lo de viejuno prematuro y los efectos achacosos del tiempo... Ya me cuesta el maquillaje de lo cotidiano, el vender imagen o procurarlo, el darse a los demás como para sacar una chirigota descarada con efecto boca/abierta por las calles. No. Tampoco conecto con esas coplillas del supuesto sentido del humor. Es más, me ha tocado escuchar lo que cantan y humorean en el Sur profundo y creo que no me arrancaron ni una carcajada. Y si son los maestros me temo que los aprendices, bueno, en fin...

Puede que la obligación durante años de contar sin ser parte de la fiesta haga que pase página y me distancie de los brillos, colores, purpurinas y lentejuelas. Aunque asumo que ante la palabra maldita lo mejor es tomarse a guasa lo que pasa y jugar a desenmascarar a los que tanto abusan de las capas cebolleta para no dejarse ver. Peores son los disfraces para el alma, los que no admiten devolución. Que nadie se confíe, que nada ni nadie es lo que parece. Y vamos aprendiendo a separar disfraces de realidades. ¡Caretas fuera!

jueves, febrero 19, 2009

Dándolo todo


Llevo días con mi llamado efecto boca/abierta, o lo que es lo mismo impactado de más, por todo el tratamiento mediático que se está dando al tema del asesinato de la joven sevillana. Se está cayendo en un amarillismo subido, con trazas de esperpento, cuando el respeto al drama debiera estar por encima de todo. No entiendo que alguien quiera hacer espectáculo de un momento de dolor, en busca desmedida de una audiencia perdida. Y me duele mucho que la familia no ceje en sus apariciones de carroñería, pues no hace más que dar cancha a quienes se lucran con su tragedia. Los mismos que no dejan perder el tiempo e improvisan una cruda reconstrucción de la nada. De lo patético, lo peor...

Puesto a criticar, tampoco entiendo el afán protagónico de tanta gente que por un puñado de euros se lanza a la televisión a contar miserias. Bien sea ante un polígrafo destructor de oscurantismos y zafiedades en masa, ante un diván del diario de una doña encantada de conocerse y de conocer a los parias patrios, o entrando a formar parte de la máquina de pseudo-realidad, de trapos por limpiar y verdades sin medias. No lo entiendo. Hablaba el gran Warhol de la gloria de fama, pero sigo creyendo que hay modos y maneras. Y vender lo más íntimo a la carroña me parece espeluznante.

Tampoco entiendo que nadie quiera vivir en los mundos de Yuppie o hácerselo creer a los demás. O todo lo contrario, creyendo -y creando- una vida para sí que no le pertenece. Véase en una ficción total que no esconde más que miserias, mezquindades y tonterías. Toca asumirse, con la carga de la vida, y no novelar sin sentido la vergüenza que supone la infelicidad. ¡Ya estamos mayorcitos!

domingo, febrero 15, 2009

Para los desflechados


Pasó la fecha más temida del año para los que van a la contra del amor. Por decisión o negación inquerida, pero con sufrimiento. Y eso que un tecleador tuvo la suerte de compartir una madrugada de corazones entre gente con un gran ídem, como mi nunca bien considerada ni recompensada Copito. Ella no merece jaulas, lo suyo es el vuelo alto y el latido sin freno. El tiempo será justo con la justicia de la bondad que no es impostada. Como sí lo es el cortejo, tan complejo y evitable en realidad, por los miedos y frustraciones que a tantos nos impiden algo más con quienes nos dan menos. Sólo queda esperar que el tiempo nos posicione para bien en el camino que nos lleva hacia el jardín y no hacia el infierno. Porque la amorosidad no sólo nos inquieta sino que nos persigue. Como seres sociales también lo somos queribles y con ganas de ello. Que el amor disponga.

Fruto de una noche de recuerdos, simpatías, dulces de contrapartida y demás me permito la escapada necesaria y el momento siempre conduce a lo mismo. La necesidad de hablar, sentirse escuchado, desahogado y expresar el deseo de ese querer del que apropiarse. Las charlas de lo erótico-emotivo-sentimental nos conforman en lo grupal. Nos cuesta guardar en el baúl nuestros deseos más íntimos, las curiosidades del latido del que hacer gala o que anhelar con dignidad. Sólo así sentimos que nuestro currículo de lo verdadero tiene sentido. Con o sin flechas. De promoción o no.

domingo, febrero 08, 2009

Cupidismo frente al onanismo


Vuelta a la carga de los ismos vitales, en un momento de precisión. Y es que frente al exceso de amor propio como callejón sin salida -que no salido- de la soledad, el contexto se presta a la solicitud indiscriminada de un ejercicio de flechamiento eficaz. La proximidad de Cupido y sus aleteo en el aire que habita lo mal llamado amor, se antoja insalvable. Así que sí, no me duelen prendas por mucho que las compre sin límite para cubrir el hambre de emociones, pedir desde este espacio de autoflagelación una mínima atención por parte del master en latidos.

La carencia de habilidades socio-ligueras impide los acercamientos en los zoológicos de la noche, donde la expresión se merma en pro de una apariencia anodina de los seres que invitan al escapismo. Mal por ese lado. El entorno laborioso carece de semejantes invertidos propensos a la cosa amor/osa. Peor. En el recursos al cantarín 'los amigos de mis amigos son mis amigos' poca chica ni limoná al carecer de ejemplares prestos, dispuestos o disponibles. Las citaciones de tapadillo o tecno-efímeras se presentan como una opción de capa caída -que ya es penoso y reiterativo por mucha pastillita colorera-. El recuerdo a pasados olvidables más vale enterrarlo ad infinitum. La no asistencia a templos sudoríparos tales como almacenes de la mancuerna oxidada; oscuridades de dragones y mazmorras; o saunisferios de surrealismo fastfood... El panorama se enquista y la nobleza varoníl para qué contar.

El próximo viernes, en la previa San Valentinera, dos buenas damas han programado la primera fiesta de singles, léase solteros, de la tierra infinita. Parece que la gente se anima a verse en este espacio, donde las llaves tendrán que abrir los candados a la sorpresa y quién sabe si a la conquista. Los raros, los amantes inversos, parece que tendremos que esperar a un evento específico, será para no incurrir en desviaciones vaticanas. Lo desconozco. La noche en sí promete, ante todo diversión, y puede que sea el antidoto para muchos de decir adiós a la individualidad mal llevada. Allí prometen presencias estelares y flechazos anticrisis. Puede que ejerza la reivindicación y externalice el grito del no a esta soledad quebrantahuesos. Ea.

domingo, febrero 01, 2009

Contexto propio


No es que sea muy dado a poner aquí realidades tal cual de mi mismidad. Quizá me haya especializado en el surrealismo de las palabras -esas ininteligibles tan ricas en -ismos- para ejercitar unas reflexiones puede que absurdas pero necesarias para las entrañas. En otras me vi, cronificando cada momento y todo merece una ventolera. Pero hay aires de los que más vale apropiarse. Y en esas me encuentro. Anoche mi canal, Aquí TV, tuvo a bien organizar junto a la Dirección General de Asuntos Europeos y Cooperación al Desarrollo el Festival Solidario 'Voces por Palestina'. Fue una exaltación de un buen número de artistas de Cantabria en pro de una realidad que no deja de sobrecoger. Aunque sí se recolectaron fondos para los proyectos en Gaza/Palestina de Asamblea de Cooperación por la Paz, Solidaridad Internacional y Unicef.

Casi tres horas de emociones, risas, tropiezos, bailes... La magia del directo. Una prueba de fuego para un equipo joven pero sobrado de ganas. Y si a eso le sumamos las que nos aportaron los artistas... El cocktail fue de lujo. Un lujo no del todo visible, porque la miga estuvo antes, en los ensayos memorables, cercanos y enriquecedores donde se vio lo que dan de sí nuestros músicos. Y en los tiempos de bambalinas, donde la complicidad de todos fue la base que dio sentido a un todo necesario.

Especial fue poder presentar sobre un escenario como el Palacio de Festivales a MissU con su grupo 'Los Arrancacorazones'. La premonición autocumplida de verme así presentando a una más que amiga, por lo que nos unió, une y unirá. Como dar paso a dos tipos únicos dentro y fuera, 'Secreto a Voces', o lo que es lo mismo, Pablo y Álvaro. Gracias. Extensibles a Marcos Bárcena, Kate Gass y su hijo Lucas, el bueno de Phil Grijuela, los incombustibles y sorpredentes '4 de Copas', la transgresión de letras reivindicativas de 'Soul Dealers' o '4 monos', el sonido impetuoso de 'Shula Bula', la chispa de Nico MoraMarco y las raíces más cántabras vía la Banda de Gaitas de Cantabria con Roberto Diego al frente.

En la mente de todos quedaran las palabras quejosas pero necesarias de quienes ponen voz real desde organizaciones de lucha sin fin por lo que es justo. Ellos eran la base de un evento especial, como lo fueron todos y cada uno de los habitantes de esas butacas. Cómplices bienhallados. Otros al filo de su irrealidad nos dejaron sus mensajes, siendo más personas que personalidades, pero demostrando el compromiso cántabro frente a lo que precisa de un grito unánime.

Y de cierre mi gracias personal a quienes desde el cariño me apoyaron en mi puesta de largo en un evento que esperemos sea repetible por más causas, lo que indicará que algo ha cambiado. Y gratitud infinita a mis puntales del día a día Azucena y Cristina. Sobran las palabras, las subidas de bola, de nervios y tensiones. Queda nuestra voz. Y la de tantos. Luchemos por encumbrar una palabra de tres letras que dice tanto. PAZ.