martes, septiembre 15, 2009

y van 200...


Los que pude escribir, los que se quedaron en el cajón virtual, los que no me atreví a compartir ni teclear, los que fueron del pasado, los que vendrán o soñaré... Son tantos los contextos vividos y por ídem... Lo bueno de todo es que el soporte se mantiene y hasta lo aguanta todo. Los malos ratos, las diversiones bloggeadas, las iras contra el mundo y el desamor, los castillos en el aire... Por mucho que me enrrede sobre mis palabras, que verborree raramente, que haga piruetas escribanas y me salte las reglas de la comprensión, siempre buscaré este rincón para dejarme llevar por las palabras. Ser yo mismo con mi mecanismo, en estado puro emocional y vivencial. Es el verdadero sentido de todo esto. No sólo por el compartir, que también, sino por el extraer la esencia de tantas cosas o momentos del interior intrínseco y plasmarlos en contexto.

Ayer, compartiendo momentazo y palabras con Boris Izaguirre, comprendí que lo mío siempre serán las palabras. En una u otra forma. En uno u otro medio. Él ha sabido hacerse a sí mismo y aspiro algún día a tener su coherencia y caminar creativo. Sus ojos son muy de verdad y demuestra ser un artista del saber estar, del saber posar...

Ahora que empiezo nueva etapa, que se presuponen nuevos bríos y ganas que no llegan, me planteo muchas cosas. Quizá demasiadas. De los sitios, las gentes, las expectativas... Quisiera remontar el vuelo e incluso empezar de cero. Quitarme tantas capas y capear el temporal, hacer frente a los nubarrones turbios y peripatéticos. Volvamos a confiar en el susodicho tiempo, gran protagonista de 200 e imagino que otros tantos. Contextos.

jueves, septiembre 10, 2009

Amablamente


Así pasamos por el mundo. Ejerciendo de amablas de lo nuestro, tratando de sortear los obstáculos y hasta trepas, todo sea por el bien final... Pero a vueltas con el camino nunca nadie dijo que fuera fácil, menos su pasear... En fin. Pasan los días y la vuelta a algo más que el cole complica todo. Con cambios innecesarios pero poco gratuitos toca padecer nuevas realidades, seguir soportando rostros de vómito precoz y poner buena cara ante la crisis. Tócate lo que te plazca...

Siempre queda lo bueno. El cariño espontáneo, una idea que promete, unas palabras que ayudan a respirar, una mirada que corta la respiración... Menos da una piedra. Aunque tampoco hay que dejarse llevar por el conformismo y menos por la necesidad, esa palabra tan grande que pesa tanto. Por eso hay que sacar pecho (aunque no operado) y levantar los ojos al mundo de lo nuestro, lo que nos hace mejores, lo que nos enseña... Así es como el crecer es un hecho.

Parezco Mister Profundo, y eso que no tengo banda ni fachas bellezonas, pero es lo que me pide el folio en blanco. Revolverme en situaciones, contextos y visiones que me conforman cual escéptico de lo vital. Ojalá llegue el momento del cambio, el hombre de mi vida y el quéhacer de mis sueños. Entonces cambiaré de discurso, me volveré flower power y escribiré sin retorcimientos. Hasta entonces seré yo. O casi.