domingo, abril 24, 2011

Arde cobarde

Apenas siento pena de lo penoso que eres.

Entierro tus ausencias, encierro mis dolencias.

Huiste con tu alma agrietando la mía, pero no conseguiste apagar su latido.

No consumo tus migajas, tan poco nunca fue suficiente.

Pululas cual fantasma, pero sólo agitas mi desconsuelo.

Robas el sentido a las palabras que en nuestro ayer eran mañana.

No habrá otro yo, y entonces yo seré otro.

Lo tuyo no tiene nombre y el tuyo fue sueño, hoy ceniza.

Lamentarás la resta, sumaré ligero de equipaje.

No habrá más quizás, sabrás lo que es ahogarse en porqués.

A ti cobarde, perdiste la oportunidad y mi querer clama otra parte.

3 comentarios:

Septiembre dijo...

Pobre infeliz aquel que perdió su oportunidad. Es el momento de la llegada del otro yo, el auténtico, el que lucha, el que ríe, el que sueña, el que relata, el que disfruta, el que deja atrás lo que no merece la pena y al que le llegan sólo cosas buenas.

ESE dijo...

Gracias Septiembre, a ver si encuentro un mes a mi medida. Pero es genial ver un mensaje descifrado en positivo. Lo intentaré. BesoS.

Anónimo dijo...

Olé septiembre!!!!!cuando alguien se ha expresado mejor de lo que yo podría hacerlo en este tema, sólo me queda sumarme a su arguemento!!!!copito