domingo, enero 18, 2009

Tan, tan...

El mundo exterior lleva a la confirmación de la teoría de una buena amiga comunicóloga. Y es que a cada paso nos topamos con seres afanados en ser algo impostado. Son los tan, tan. Esos que pretenden convertirse en seres ultra de algo, los más, los adalides y, en realidad, son unos títeres paupérrimos que se quedan en un intento peripatético. Ya sea en sus ideales, vestimentas, actitudes, modos, hobbies o palabreríos, lo cierto es que ejercitan una construcción pasmosa sin base real. Lo malo no es que quieran hacer creer algo a los demás, es que viven en su engaño y en su andamiaje social de caída picada.

Si algo tengo claro es que la diferencia no es sólo necesaria. Es vital. Nos conforma a mejor. Porque de la comparación o deducción de los otros siempre podemos aprender. Y crecer. A mejor o peor (o más). Pero está claro que el diferente tiene que ser un algo genuino, no una aproximación cutre o una fachada de apaños.

Piso las calles (propias y ajenas) y veo humanoides dignos de rareza y deconstrucción masiva. Obreros de la pseudocreatividad y postmodernos sin ánimo de integración. Felices en la espiral aislante. Y así, unos con otros, felices y los contra generamos los polos opuestos sin atracción y nos olvidamos de la unión forzuda. Puede que no nos interese a todos, porque la mezcla con la pega es otra en sí misma.

1 comentario:

Ulises dijo...

Ese:
Me ha gustado mucho tu blog.
Lo sigo desde hoy...
Te he encontrado por la afinidad con almodovar...

Con respecto a las personas que son tan, tan, creo que son una plaga. Podría dividirlos en por lo memos 3 grupos. Algunos son esa especie de hijos únicos con vidas monótonas que inventan una dinámica que escapa mucho a sus lamentables vidas. Un segundo grupo estaría formado por los falsos egocéntricos con pauperimas autoestimas.
Yo me incluíría en un tercer grupo: Busco ante todo ser auténtico y voy por la vida peleando contra las cosas que no siempre salen tan bien y en función a eso pongo a diario el pecho a la bala. Llevo el la actuación en dos acepciones: Actuar con el personaje que en mi vida represento y Actuar con la fuerza que puedo hacerlo dia a día en mi vida.
UN ABRAZO.

Ulises
(ver mi entrada "Actuando y Actuando")