jueves, septiembre 13, 2012

Pero ¿esto?



En un mundo en el que buscar buenas noticias parece una batalla perdida ¿quién desenfunda las armas? Acumulamos testimonios y miradas de desolación. La inversión en saber ha resultado tan absurda para muchos que pierden el horizonte. Caminan cual zombies en esta realidad de vergüenzas aireadas y miedos camuflados. Nadie dijo que fuera fácil vivir. Ningún papel de este folletín aseguraba estabilidad ni buenos alimentos. Pero ¿esto? Buceamos entre el fango para encontrar un futuro digno. Por mucho que la dignidad se haya atrincherado o escondido en un paraíso fiscal. La pérdida de ilusión, vocación, sueños crea ejércitos de incomprendidos y vacíos de contenido. Aparece la culpa y la tristeza. Lógica respuesta frente a los abusos de poder, del mercadeo laboral, de la broma que no es tal. Hablar de futuro es contar un cuento de final desdibujado. Esto no es Hollywood ni mucho menos Disney. Lágrimas de impotencia contrastan con los despiadados, los trincones, los imposibles, los falsos moralistas. La tontería viene a ocupar un espacio impropio, natural de los hechos importantes, decididamente silenciados. No interesa que se aireen tantas verdades que clavan puñales. Tantos cheques que vuelan y no precisamente en low cost. Las desigualdades salen de paseo con actitud esquiva. Interesa una sociedad de contrastes. Compadecer al desvalido para reírse de él por detrás. Hoy más que nunca la pregunta ¿qué he hecho yo para merecer esto? cobra sentido. Ni Almodóvar hubiera escrito un guión tan surrealista y despiadado. La película no ha hecho nada más que empezar. Seguiremos informando.     

miércoles, septiembre 05, 2012

Esas pequeñas cosas



Puede que sea un beso aislado. Una mirada. Una suma genial de palabras. Una foto que justifica el pasado. Un sabor intenso. Un estribillo que eriza todo lo bello. Esa postal que te espera. Un osito de gominola. Algo. Pequeño. Insignificante quizás. Pero grande y esencial. Así construimos nuestros días con la matemática perfecta que nos empuja hacia nuestro destino. Pero todo sumando nos resulta insuficiente. Estamos instalados en el más es más y desprestigiamos el valor de tantas pequeñas cosas que nos magnifican. Nos angustia la persecución de grandes retos, logros o sueños imposibles. Caemos en el desánimo y nos engañamos pensando a escala mastodóntica. Olvidando la esencia, negando la magia de lo común, lo silenciado o ninguneado. Somos unos insatisfechos. Perdemos tiempo y energía en conjugar la envidia hacia los otros. Ponemos entre paréntesis nuestra realidad para escudriñar la ajena. Nos prometemos contextos felices pero descuidamos nuestro hoy por escaso, vacío. Ingenuos en la arquitectura de nuestro bienestar, porque no hay mañana sin días anteriores. No hay lleno total sin recipiente con espacio libre. Pero quién dijo libres. No lo somos. Y tememos ese momento de romper con esta sociedad de clasismos, de verdades sin medias, de enchufes no corrientes, de ojos inyectados en rencor, de complejos travestidos. Son esas pequeñas cosas las que nos impulsan, nos hacen mejores cada día y dan sentido a nuestra biografía. Identificarlas y coleccionarlas es un ejercicio estimulante.

¡A por ellas!

martes, agosto 28, 2012

Uno menos uno



¿Qué fue de mi ingenuidad emocional? Pasan los años y la realidad me obliga a cuestionar mi idealismo romántico. Las nulas experiencias, la toxicidad del corazón y la crisis del mercado merman cualquier esperanza de encontrar un amor real, digno del preciado color azul. Si sumo testimonios, palabras, circunstancias de parejas cercanas me distancio con temor del túnel de las relaciones. No acabo de ver la luz al final de su recorrido y no será por ganas. La incomunicación que tanto mal está haciendo a nuestra sociedad se ha apoderado por completo del mundo de los ‘enamorados’. Silencios, mentiras, cuentos, manipulaciones varias no deben entrar en el juego del querer. No es por caer en el pesimismo, pero no quedan muchas personas que te miren a los ojos y aspiren a perderse en la noria de los días. Prefiero asumir este tremendismo que coleccionar cromos de amantes pasajeros, prestidigitadores de la emoción fugaz, de piel a piel. Y luego la nada. El adiós o ni eso. Devoramos la frivolidad, cultivamos los cuerpos como lechugas, rebosantes de hojas pero manchadas de tierra. Hay que filtrar y depurar cualquier ingesta pseudoamorosa. Porque corazón solo hay uno y no es de piedra. El museo de los que se besan regala muestras insólitas cada día. Pares dispares, otros no tanto, de película. Todos sirven para accionar el mecanismo fantástico de la ensoñación. Del tú y yo por escribir. Por conocernos. Por fusionar horizontes, lunas y plurales. Si existes, razón aquí.  

lunes, agosto 20, 2012

Código AMOR



Abrió los ojos. Habían pasado diez años. Para ella fue solo un instante. Pero algo había cambiado. Todo. La película de su vida se aceleró hasta llegar a ese momento. No entendía qué hacía allí, en aquella cama incómoda, protagonista de una habitación insípida. Quiso abrir su mirada con un parpadeo ansioso. Hasta que lo vio. Él. Dos letras que tanto habían inquietado sus días. Notó el paso del tiempo en su rostro. Las preguntas querían abrirse paso entre respuestas, pero seguía entubada. Presa del destino. Entonces el fantasma de la irrealidad se acercó a su rostro y sintió la compasión, la misma que siempre había rechazado. Quería sentirse única, especial, deseada. Y siempre resultaba minimizada por su sentimiento. Ese querer inmenso la aprisionaba frente a sus silencios y a tantos miedos. Una secuencia de película que se la antojaba indigna. ¿Después del sufrimiento queda más sufrir? Pasaron las horas y la verdad siguió dilatándose. La culpa se fundió con un sentir dormido. Ella siempre había descubierto sus cartas mientras él temía no estar a la altura de la partida. Aquella noche pensaba abrir su músculo cardiaco, impulsado por los besos al aire, cansado de los bandazos de amor no correspondiente. Y pasó. El golpe, los nervios, sonido de ambulancias, las dudas… y el tiempo. Así no te quiero. Frase de duelo y rencor. Rechazaba la posibilidad de un amor en circunstancias. De rebote. La cobardía pudo con él. Ella naufragó frente a la verdad. ¿Por qué el amor huye? ¿Por qué los latidos no se descodifican fácilmente? 

sábado, agosto 11, 2012

Objetivo Coherencia



Actitud lógica y consecuente con una posición anterior. Definición académica de tal cosa, la coherencia, que en sus manifestaciones comunes queda deshinchada. Quizá por nuestra falta de constancia o valor para afrontar circunstancias, palabras, dramas o miradas. Nuestra cobardía frente a la realidad rebaja cualquier intento de resultar coherentes. Vendemos humo y nos reducimos a cenizas. Resultamos una gran mentira, una estafa para nosotros mismos. Traicionamos nuestro discurso, nuestros sentimientos y nuestro proyecto de vida muchas veces por una suma de sinsentidos que después arrastramos. Ahí coherencia cero. Necesitamos el coraje de afrontar los días con decisión, escuchando nuestras necesidades y plasmando eso en nuestra hoja de ruta. Por desgracia las circunstancias y el eje del mal pesan mucho y siempre acaban condicionando nuestra esencia. Basta ya de plegarnos a lo políticamente correcto, si es que hay corrección en cualquier término vinculado al hecho político, aunque sea una pura expresión. Aquí estamos nosotros y el universo de posibilidades con el hoy como horizonte. La opción de escribir nuestro destino no podemos dejarla en manos ajenas. Así boicoteamos nuestro yo, el eje que debe guiar nuestros pasos. Cuando nos plegamos y relegamos a un baúl de objetos perdidos los perdidos somos nosotros. Encontremos el sentido a la coherencia que empieza en uno mismo y luego tendremos las claves prácticas para extenderla a los otros. Si la red coherente se extiende seremos todos mucho más proactivos, eficaces, auténticos y, finalmente, felices.  

sábado, agosto 04, 2012

Desfrasado



En la virtud de la soledad encuentro mi refugio.

Conservo fotogramas de vida al tiempo que colecciono susurros. 

Alimento el idealismo porque pienso que no todo es lo mismo.

Camino desafiando mi mañana con la respiración entrecortada. 

Si giro en la esquina un quizás bastará para sanarme. 

Hablo, grito, callo multiplicando la sintaxis de lo cotidiano. 

Rechazo a los hijos de la gran fruta, víctimas de la putrefacción. Caducad, malditos. 

Entender no es aceptar sin excusas.

Córtame las etiquetas o la lío como Amancio. 

Mi corazón late porque tiene tela. Deshilachada, pero la tiene. 

Hay amigos que se prefijan en negativo cuando te vas al baño. 

Más vale onanismo emocional que autoritarismo placentero. 

Vuelvo sobre los pasos de mi pasado para saber quién soy. 

Tengo un máster en decepciones y sumo sonrisas falsas proporcionalmente. 

Encuentro la emoción en cada tecla. Mi terapia. Gracias. 

jueves, julio 26, 2012

Santander, ¿es grande?



Tras varios días de festejos populares en Santander sigo preguntándome si verdaderamente estamos preparados como ciudad y ciudadanos para una suma de días así. Lo que en otros lugares resulta toda una institución aquí se queda en un amago incierto. Un intento que encadena muchos quiero y no puedo. Convertimos en histórico y necesario algo importado, carecemos de la identidad festiva que algo así debe merecer. Y asistimos a la propia segregación clasista que sigue en el ADN de esta tierra. La última manifestación ridícula de la lucha de clases, entre los STV (santanderdetodalavida), pijos, crecidos y creídos, mechadas ellas, en castellanos ellos, de apellidos con de inicial o hiperbólicamente compuestos; frente al populacho raso, con parados, indignados, supervivientes, preocupados por el IVA… venía a reflejarse en las gradas VIP que han montado en los conciertos de La Magdalena. Esos espectáculos previopago, dado que ninguno resulta de libre acceso para el gentío. No, lo que en pueblos pequeños y medianos es un hecho común (mismamente Torrelavega programa tres show gratis de artistas de primer nivel), aquí resulta un imposible. Todo sea para el lucro de unos pocos amigos de, encantados de inflar la saca de euros a costa de las noches musicales. El impacto visual es la mejor metáfora del mundo extremo que acabaremos por sufrir. Ricos versus Los Otros. En lo alto canapés y champán para brindar cada estribillo, frente a hachazos de bar improvisado a ras de suelo. No se les cae la cara de vergüenza a quienes consienten esta confrontación. Les pone. Se sienten fuertes, pero no entienden que están restando sentido al auténtico modelo festivo donde no existen límites ni tampoco diferencias. Marcar esa distancia implica un clasismo absurdo. Bastante es sufrirlo de continuo, pero hacer una ostentación en días de todos me resulta obsceno.

Más problemas. La falta de civismo de unos y otros. De esto no se libran ni las gaviotas. Poco les importa la suciedad ni el mobiliario urbano. En las concurridas casetas, gallina de los huevos de oro para los hosteleros locales, el señor Don Limpio tiene mucho trabajo. Más del lógico, precisamente por el derroche ensuciador de unos cuantos. Los mismos que piden con egoísmo, adueñándose de las barras y los espacios de ocio destinados a todos. Tantos egos sin curar resultan altamente intratables. Como muchos de los ocupados temporalmente tras las barras. Despistados, maleducados, altaneros… joyitas. Las leyendas urbanas señalan la antipatía común del personal cara al público. Odio las generalizaciones, pero hay quienes se empeñan en fomentarlas. Por no hablar de la incontinencia urinaria de muchachos o caballeros entrados en canas. Qué facilidad para zafarse de colas (en los baños) y sacar la suya al aire.

Sumo. Los precios del teatro. Acudir a una función fantástica, de esas que muchos corren a ver fuera en alardes de cultureo, y verla aquí en cuadro de público resulta triste. Los euros suben como la espuma en las entradas y las butacas se ríen solas. Siempre he creído que muchos pocos hacen un mucho. Que el que mucho abarca poco aprieta. Pero algunos mandamases solo quieren contentar la cuenta de resultados, no a los destinatarios de una u otra acción. Hay tanto talento en compañías y grupos de la tierra que debían mostrarse, compartir su arte con toda la gente en fechas así. Pero no. Gastamos los cuartos en traer algún surrealismo recomendado y nos quedamos tan anchos. Merecemos ese talento pero entre la clase dirigente.

Y cuesta pero hay que saber mirarse el ombligo y asumir nuestra bordería, esa distancia que marcamos, el muro que levantamos frente a los desconocidos, nuestra endogamia amistosa. En otras fiestas de renombre (será por eso que no merecen las nuestras tal) uno empieza la noche en un grupo y acaba multiplicándolo por tres. Hay ganas de relacionarse, de reír, de ampliar horizontes en lo sentimental, amistoso o sexual. Pero hay movimiento. Aquí volvemos a caer en nuestro carácter rancio. Tanto que el día que se advierte una apertura de simpatía la sorpresa es tal que cuesta asimilar el cambio de roles. Ya basta. Seremos acomplejados, creídos o raritos, pero es hora de abrir nuestro abanico de disfrute.

Me he despachado y quedado tan ancho, pero no podía acabar estas líneas sin un doble mensaje. Primero a Ana Torroja, siento que tu carrera en solitario no exista y que tu concierto fuera un revival de Mecano. Muy celebrado por las canciones, no por tu voz. Segundo, a su estilista, que se dedique a otra cosa, porque los modelos con que disfrazó a la cantante en miniatura resultaban altamente imposibles.

Feliz fin de fiestas. Siempre nos quedará el pañuelo, para secarnos las lágrimas de tanto dolor.

viernes, julio 20, 2012

¿Y por qué no?



La realidad agota. Y las preguntas se amontonan. Cuando menos nos lo esperamos el impacto nos hace tambalear nuestros esquemas de vida, de querer, de soñar. Apelamos a la justicia o su ausencia, incrédulos del dolor inmenso que provoca cualquier tipo de ruptura. Llámese volteo, quizá explosión. Cuando todo cambia nos inquieta y sobrecoge. Y es que nunca pensamos en la posibilidad de ser protagonistas de ningún tipo de giro biográfico. Un mantra para hacernos fuertes y estar preparados frente a la adversidad sería ¿y por qué no? Aunque a todos nos gustaría ser heróes cotidianos, poderosos e invencibles, debemos asimilar la opción negativa. Pese a los ejercicios de desigualdad social que nos azotan y asquean, la igualdad ante el mal nos equilibra sin remedio. Tenemos que estar preparados e integrar la opción inesperada, incluso temida. 

En el cúmulo personal de desvaríos y cuentos para no dormir, fue una persona sabia y coherente quien me instruyó en el camino del ¿y por qué no? Lema breve pero eficaz. Despertar en palabras frente a nuestro ego sobreprotector. Hay fantasmas que trascienden las sábanas y se nos escenifican sin avisar. Y no existen conjuros ni pócimas mágicas. El propio misterio de la vida, la rueda de los días y el destino nos superan. Si entendemos que el mundo no es perfecto y nosotros mucho menos nos liberaremos de un peso fatal.

No es cuestión de taladrarse, pero sí de optimizar pensamientos, buenos y malos, bonitos y baratos, adultos o infantiles. Todos. En el reverso de cada idea buscaremos la mejor versión de cada una de ellas. Es cuestión de intentarlo, de sonreír pero sin arrinconar la lágrima. ¿Y por qué no? 

jueves, julio 12, 2012

Show de vida



Hay películas que te marcan, inspiran e incluso sirven para un auténtico ejercicio de identificación. En mi filmoteca particular siempre me encuentro dando vueltas a 'El Show de Truman'. Una historia necesaria para cuestionar tantas cosas de nuestra vida, especialmente nuestra exposición excesiva y peligrosa. Lo que allí pasa es tan de cartón-piedra que produce un efecto shock importante. El espectador logra un vínculo afectivo tan fuerte con el protagonista que sufre el vuelco emocional y de mentiras que sufre de golpe. Nadie quisiera acumular unas cuitas así, si el simple hecho de contemplarlo desde fuera inquieta y angustia, imaginarse víctima del teatro de la vida es de suponer que alcanzaría consecuencias catastróficas. Pues bien, espero no llegar al punto de relatar tales consecuencias, pero aprovecho este espacio para compartir mi inquietud. ¿Estaré viviendo mi propio show? 

La suma de surrealismos, negatividades, gentes tóxicas, historias para no dormir, culebrones ajenos, palabras gordas, decepciones, ¡sangre!... han resultado material suficiente de guión y puntos de giro como para llenar horas y horas de contenido. Sin contar la propia circunstancia sociopolítica que tenemos, que nos despierta cada día con pesadillas, recortes de manga (los que se merecen), subidas fatídicas (nunca de ánimo) y desconfianza plena de esos monigotes de maletín, traje arrugado y chófer. Son los villanos, egoístas y alejados del mundo real. Quiero pensar son los culpables de que tantos extras aparezcan en mis entornos con la mirada perdida, sin frases, quejosos, cumpliendo in extremis su 'papel'. Porque entre los secundarios encuentro una mezcla de reparto, los hay generosos, activos en verbo y acción, y otros tantos apocopados, temerosos y en constante regresión.

Que si un traspiés laboral tras otro, ¿quién me negó la estabilidad? Que si un amor escondido en un tesoro que ningún pirata conquista, ¿quién no merece un latido feliz? Que si una justicia eterna que me arrebata lo que es mío y de tantos, ¿quién impuso la trampa a la ley? Que si los buenos no son tan buenos y los malos resultan otros, ¿quién alteró el orden? Las incógnitas se suceden, las tramas se superponen, las palabras pesan y la vida más. ¿Cuándo se estrena la película?

jueves, julio 05, 2012

Todo al 29



Quiero pensar que si pasan los años sea para conseguir la mejor versión de nosotros mismos. Miro hacia atrás y no tengo motivos de arrepentimiento. O quizás sí. Pero eso ya no importa. Mi vida es el hoy. Y seguramente el mañana que me queda por escribir. Por compartir, por descubrir, por sufrir, por vivir. La vida es el mejor cúmulo de circunstancias de todo tipo que nos hace lo que somos: personas. Por mucho que haya intrépidos que se afanan en desprenderse de esa categoría sensorial y emocional. Nunca me he apeado de mi esencia, pese a los golpes, decepciones y ruindades que tantos días en suma me han deparado. Hoy cumplo con la vida y conmigo mismo. Con mis posibilidades, sueños, oportunidades... Con los besos que no di, con las caricias que me esperan, con las palabras que ansían verbo, con las miradas que inquietan y las sensaciones que impactan. Sólo por eso tengo que levantarme y aparcar mi ansiedad, peor enemiga, mi huidiza autoestima, y saberme protagonista, de una vez por todas, de mi propia película. Gasto energías en tantos, sin esperar nada pero necesitando tanto. Y el balance resulta tan pésimo que no puedo permitirme más caídas. Ya no. Si el tiempo se alía en mi cruzada sabré filtrar el bien, mis latidos eficaces, mis quereres de verdad. Estoy cansado, mucho, pero me debo un estreno de alfombra roja. Chispeante, frenético, emotivo, sensorial... conmigo. 29 puede ser una cifra, pero también es la metáfora de una vida que quiere superar las matemáticas y las canas para ganar a la vida.

jueves, junio 28, 2012

Orgullo de ser



Una fecha y un sentimiento colectivo. El orgullo de ser uno mismo, de amar sin etiquetas, de perderse entre el arcoíris para sonreír, para vivir… El Orgullo de Lesbianas, Gays, Transexuales y Bisexuales. Silenciados, maltratados, olvidados, pero ellos mismos. Hace unos cuantos años que el caballo de batalla de la visibilidad LGTB gana enteros, pierde en carga moralista y reafirma la necesidad de quienes aman sin dobleces. Una comunidad pequeña como Cantabria no siempre ayuda a que el colectivo homosexual se haga visible. Por suerte unos cuantos valientes y orgullosos ponen voz, nombre y apellido a una lucha. Porque ése es el objetivo, luchar contra los muros que quedan, contra la intolerancia que daña, contra los insultos y golpes que hieren… No hablamos de plumas, tacones, músculos ni tangas. Hablamos de sentimientos. 

Hoy es 28 de Junio, fecha señalada y teñida de multicolor. Con la mirada al cielo, a los que no pueden compartir este momento, aquellos que se envolvían en su intimidad en la bandera del arcoíris, el símbolo de estos amantes a la contra. Hoy muchos saldrán a la calle, paseando su orgullo. Se lo debemos. Sin megáfonos, sin provocaciones, sólo con sus pasos de diversidad e igualdad. Entre amigos, en la buena compañía que no requiere de dobles sentidos, donde los besos no se ocultan, donde las manos hacen historia bajo el mantel. De ahí cederán el testigo al millón infinito que tomará Madrid el sábado. La Puerta de Alcalá y todo el centro capitalino serán testigo de las necesidades de un colectivo al que le sobran los motivos para seguir conquistando su espacio. No a los prejuicios, fuera tabús. 

No es fácil identificarse, sentirse extraño a tantos ojos. Pero lo auténticamente difícil es anular un sentimiento, negar el impulso de tus labios, tu sinceridad más íntima. ¿Acaso alguien tiene derecho a cuestionar eso? ¿Quién marca la frontera entre el bien y el mal? Bueno es ser fiel a uno mismo, malo es torpedear la felicidad ajena. No es el camino fácil, quizá muchos hubieran firmado por tener otra ruta de vida. Pero el yo es caprichoso y sabio. Y hoy está más orgulloso que nunca. De ti, de mí, de todos los que entendemos que querer es igual a libertad.

domingo, junio 24, 2012

Tóxicos no anónimos, ¿dígame?



Qué mal nos rodea el destino. En el reparto de la baraja nos toca bailar muchas veces con la más fea. Ya sea en forma de decepción, de puñalada, de ausencia, de engaño... Enfangados en nuestra realidad somos incapaces de detectar estos elementos tóxicos, innecesarios, dañinos, que tan altamente dolorosos resultan. Nos cuesta catalogar con eficacia nuestras gentes y regalamos tiempo y energía a sujetos/as equivocados. ¿Quién pierde? Nosotros mismos y los auténticos, el personal fijo que tan bien nos hace, al que solemos tratar de puntillas. Son nuestros injustos secundarios, olvidados o colocados entre paréntesis. Hay que ganar la partida y estar a la altura de quienes nos engrandecen.

De la limpieza emocional sacaremos conclusiones. La primera identificarnos como potenciales enemigos de nosotros mismos, el mantenimiento de los elementos inquietantes y patéticos así lo demuestra. La segunda, que confiar en el yo, con decisión, con verdad, sin efectismos, nos perfecciona. No hay que temer al amor propio, por mucho que te hayan vendido lo contrario. Y es que tú con tu circunstancia eres capaz de cargar de contenido, de armar de valor cualquier momento. Desprenderse de la dependencia maléfica da una óptica mucho más eficaz, proactiva, inquieta...

Quedarán los recuerdos, los cromos del pasado que conviene pisar. Sobre ellos, alzados en nuestra reinvención seremos capaces de mostrar nuestra mejor versión. Decididos a vivir esta vida de días olvidables pero también emocionantes, ricos y polisémicos. ¡Quiérete!

sábado, junio 16, 2012

Shock erótico



Fue un sueño. Una suma de fantasías. Con sólo escuchar su voz o con el dibujo de su silueta todas las terminaciones nerviosas y ansiosas de deseo se despertaban en mí. Su apellido era muy santo, pero desprendía todo lo contrario. Es el recuerdo estimulante de mi mito erótico de adolescente por descubrir. Cualquier escondite era válido para seguir sus pasos, para perderme en imaginaciones de película. Retozando, aprendiendo, navegando en aquellos labios, en unos brazos firmes de protección, en una sonrisa eterna de buena gente... Lo tenía todo y más. Y lo que más me gustaba es que no jugaba con sus bazas, paseaba su naturalidad sin chuleos ni aquí estoy yo. Mis guiones mentales nos alejaban de esta vida absurda y nos describían ejemplificando la felicidad. Sin secretos ni mentiras. Confiados en la vida a dos. Compañeros de vida y días, desafiando la realidad. Cómplices. Su mirada limpia era capaz de atrapar. Como atrapadas tenía a tantas víboras que pretendían ser las malas de mi folletín. Con ellas hubiera accionado mi goma de borrar personas, para allanar mi terreno. Para que entendiera que era su mejor opción...

Las cabriolas del tiempo y las exigencias académicas nos separaron. Nuestra intimidad no escrita quedó anulada. Años y años de ausencia. De recuerdos. De preguntas sin respuesta. De mantener el listón en su alto... Hasta esta semana. Desgastando energía en una persona innecesaria y tóxica el destino me reencontró con él. Nuestras miradas volvieron a tropezarse y los silencios mantuvieron la elocuencia. Sigue siendo, pero menos. Aunque eso no importa. Los cuerpos pueden reinterpretarse, pero cuando uno es tanto queda su verdadera esencia. Los segundos de shock me devolvieron a esos retazos de pasado pensado. A la tortura de los muros sin derribar. A las palabras deseosas de explosión. A la verdad compartida. Al placer de la piel en lucha. Se esfumó el momento, pero me queda la satisfacción del comprobar que aún siento. Lo del padezco lo dejo entre paréntesis.

domingo, junio 10, 2012

Aludidos



Ilusos que van de visionarios. Creyentes caídos en el engaño. Ruines que culebrean hacia su éxito. Ingenuos sin dedos de frente. Con este panorama cualquiera pide punto de fuga. Nos recreamos en palabras negativas, en recuerdos de poca validez y mostramos nuestra incapacidad para sobreponernos. Lo más triste de todo es que, al final, siempre perdemos los mismos. Somatizamos esta ridiculez de mundo y gentes tóxicas, empeñados en torpedear nuestro propio camino. Olvidar el valor de las pequeñas cosas y momentos dificulta ese objetivo de felicidad realista. La idealista que se quede en los libros y escaparates de millas de oro. Concentrar esfuerzos y quereres en personas ególatras, encantadas de conocerse y aprovecharse de los demás resulta absurdo. No generan recompensas, sí disgustos y lamentos. Toca priorizarse, escuchar las propias necesidades y organizar tu vida en función de tu escala de valores, realidades, verdades... Hay ausencias que son moneda de cambio y chantajismo emocional. Con semejante base el tú a tú pierde su sentido. Hasta la vista.

domingo, mayo 27, 2012

De eso, no



La teoría de la evolución resulta de aplicación desigual entre la masa humana. El tiempo deja a su paso tanto sabios como lelos sin remedio. Nos perdemos en argumentos absurdos, nos aislamos por orgullo, callamos por soberbia y finalmente nos amargamos. Es un bucle infinito y superable, pero depende de la capacidad empática de todos nosotros. Habitualmente somos incapaces de entender el momento ajeno, de ponernos en situación y trascender todo eso. Llenamos nuestras mochilas de contradicciones y tonterías supinas, en lugar de pequeños grandes momentos. Esos que nos alegran el existir, a los que podemos poner nombre y apellido, kilometraje o compañía. Pero nos cuesta el clasificarlos y etiquetarlos para consumo feliz. Es más fácil caer en la frustración, en el victimismo y en el vacío autoimpuesto. Me niego a caer en eso impulsado por entes ajenos, incapaces de hacer del hoy su mejor inversión. El ayer pudo estar bien, el mañana promete, pero si descuidamos nuestro presente y no somos capaces de darle un contenido feliz nuestro devenir resulta una tortura. Los días limpian nuestro álbum de cromos, quedando la verdadera esencia de quienes son y están sin esperar nada. Ellos nos impulsan y hacen mejores. Los que se pierden acaban enjutos y desdibujados, regurjitados en su propia amargura. De eso no, gracias. Abramos ventanas, respiremos profundamente y miremos con limpieza este mundo de polisemia.

martes, mayo 15, 2012

Familia no hay más que una



La familia sanguínea resulta, muchas veces, un pozo de sabiduría. Otras un cúmulo de historias raras, raras. Pero siempre una oportunidad de extraer conclusiones. De pequeños las cosas pasan y los mayores te impulsan a mirar hacia otro lado, a colorear la realidad y olvidar los trazos gruesos. Con los años y los bandazos el análisis de la realidad sale a flote solo. Son los días de reunión maquillada la ocasión perfecta para escenificar envidias, malas babas, inquinas enquistadas, carencias emocionales, silencios absurdos... Una mezcla que agitada resulta una bomba de relojería. 

Por suerte siempre hay personajes de Almodóvar, chistes a destiempo, estilismos de salir corriendo o manifestaciones ridículas que suplen con creces el malestar genérico. Es lo que salva la situación, lo que impulsa la continuidad. Apearse de ese estado de las cosas y las gentes no es suficiente para romper el lazo. Al final siempre acabas por asumir a los tuyos como el peaje de ser tú mismo. Y mientras sigues buscando tu mecanismo, el mismo que te inmuniza frente a tanto surrealismo.

domingo, mayo 06, 2012

Querida Concha



Imaginar más de medio siglo sobre los escenarios, haciendo de tu vida una constante ida y venida, con focos y flecos, tacones y pintalabios rojos. Es la mejor carta de presentación de Concha Velasco, algo más que una dama de la interpretación, una showoman capaz de reinventarse y epatar con su público. La primera en reírse de sí misma y airear sus 72 años enfundada en unas medias negras tupidas y una sencilla blusa de raso crudo. No necesita más, ella lo es todo. Una vida de guión, que vertebra su musical a medida, 'Yo lo que quiero es bailar'. Tras su visionado uno tiene ganas de dar brincos, retomar ilusiones y olvidar sinsabores. Con pasión y vocación artística la vallisoletana ha sido capaz de transgredir su propia biografía. Yeyé y más. Con o sin Goya, no necesita más que interpretar su mejor papel, el de Concha, para saberse pieza clave del entertainment patrio.

Y qué decir de ella en las distancias cortas. Profesionalidad no, lo siguiente. Un torrente de cariño, el que regala y que necesita para seguir tomando el pulso a su realidad en celuloide. Era nuestra segunda vez, dos años después, y me encontré a la misma mujer vital, optimista, de ojos chispeantes. Maestra y coqueta, fiel a su lado bueno. Recordé mi infancia de simulacros espectaculares, reproduciendo los grandes formatos televisivos que la chica de la Cruz Roja compartía con millones de espectadores. Audiencias impensables hoy con formatos blancos de esencia y explosivos en color. Se emocionó. Mi nostalgia de aquella frivolidad inocente sumaría a la de miles, millones, que en tanto tiempo han puesto rostro a su público entregado. Entiendo que una cómica, en el sentido primigenio del término, ha de sentirse pletórica al saberse útil. Y sí, volver a aquellas noches frente a la tele era entender que la Velasco puso en mi la curiosidad por saltar el cristal. Compartir encuadre a su lado resulta hoy todo un honor. 

Habrá muchas Conchas, pero Velasco sólo una. La Conchita que falseó su DNI con 14 años, entregada a su pasión de bailar. Era el principio del fin infinito que nos regala desde entonces en cada uno de sus trabajos. Que no se cierre el telón...

viernes, abril 27, 2012

Mario Vaquerizo, él mismo



Es el personaje del momento. Ha sido capaz de dar un golpe de efecto y superar en mediatismo y excentricidad a su propia mujer. Tarea nada fácil cuando uno está casado con la artista más movida: Alaska, Olvido Gara vía DNI. Por obra y gracia de su destino, en mezcla con su ambición y sus contactos jet set es capaz de construir su propia irrealidad profesional en ámbitos diversos. Periodista de vocación, rock star de corazón, famoso en vena y ahora escritor incipiente. Intentó novelar sus surrealismos, pero no se vio capaz. Por eso se puso la misión nada pretenciosa de retratar su lifestyle en reflexiones y artículos tan majarados como su propia esencia. 

En las distancias cortas sorprende que el profesional supera al personaje. Su anorexia tan buscada resalta con su complexión, alto y fibrado. Se gusta y se sabe cómodo en su pose de chico del momento. Pitillos, camiseta básica ilustrada y una de sus chupas de cuero hacen las veces de estilismo de promoción. Grados de cerveza achispean desde temprano cada una de sus respuestas. Locuaz, sencillo, cariñoso y divertido. Por momentos el hall de hotel que nos contempla se transforma en la imaginería pop de su salón de casa.  Con hueco para Warhol y toda la factory. Recorre su vida como quien planea la lista de la compra, deteniéndose en las ofertas. No quiere conocer límites, pero sin renunciar a todo aquello que despierta su pasión por escribir cada día de forma diferente. Como él. 

Me adelantó su plan de convertirse en bibliotecario de su propio hogar, del piso de arriba aún en obras. Para ello afronta con ganas el regreso a la Universidad, a golpe de tacón y caderas. ¿Qué artistas poblarán ahora su carpeta? Sigue fiel a Ana Torroja, porque me dijo le tiran más las maduritas, de ellas puede exprimir saberes que la turgencia veinteañera desconoce.

Es Mario Vaquerizo. Será el padrino de mi retorno televisivo. A partir del miércoles 2 de mayo NO HAY DÍA SIN NOCHE en Tu Canal Televisión (busca en tu TDT). De 21 a 23 horas prometo cerrar el día con una noche diferente. Para ello no podía ser otro quien nos diera el primer impulso.